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Galería de bellezas destapadas

  • Candela X, torre del oro

    El color de sus ojos y el de sus pezones se confunden. El de sus labios y sus tatuajes se funden. interviú  siempre estará en deuda con esta rubia adorada en las redes sociales. La suerte estuvo de nuestro lado cuando posó solo para los ojos de nuestros lectores, de los fieles de El Cuarto de las Maravillas.

  • Claudia Bavel, por la puerta de atrás

    Un día de septiembre salió de MYHYV agarrada a un mozo y ya no pudo volver a entrar en el espacio de teleligue. La doble moral y la hipocresía,denunció esta morena, fueron las responsables

  • Silvia Saint, sueño inmaterial

    “Me dejaste –como ibas de pasada– lo más inmaterial que es tu mirada. Yo te dejé –como iba tan deprisa– lo más inmaterial, que es mi sonrisa. Pero entre tu mirada y mi risueño rostro quedó flotando el mismo sueño”. Los versos de Amado Nervo están adosados a tu piel, amada Silvia.

  • Zuleidy, pequeña y matona

    Hace once años apareció ante nosotros una chica menuda, de pezones oscuros y labios de anuncio de perfume francés. Se hacía llamar Zuleidy, caleña de origen, de padre español y madre colombiana. Ella no era de plata o plomo, más bien seducción o infarto. Rápido la convirtieron en el nuevo icono del cine solo para adultos, la premiaron en el porno, se ganó  su fama y fue portada de interviú. 

  • Sonia Baby, la niña de Elche

    El Cuarto de las Maravillas se ha inventado para guardar todos los tesoros eróticos de esta revista desde 1976. La ‘niña de Elche’ ocupa el lugar de las grandes pin-up. We love you, señorita Moreno.

  • Irene López, Miss Valentía

    “Desde luego, el porno tiene mucho más glamur y más elegancia que el concurso de Miss España”. La gallega, la mujer más espectacular de Ourense en 2009, fue tajante cuando protagonizó la portada de interviú un año después.

  • María Lapiedra, juventud infinita

    Los tesoros que guardamos en El Cuarto de las Maravillas de interviú son una mezcla entre las joyas del faraón y los dossieres secretos de la CIA. El caso de María Lapiedra es peculiar: en las páginas de esta revista ha sido zombi, mariposa, femme fatale, independentista, estríper... ¿sabemos realmente quién es esta catalana de cuerpo espectacular y mente prodigiosa? Hace poco más de un año protagonizó su última portada, reivindicó su papel de madre y anunció que abandonaba para siempre el negocio del sexo. Triunfa en el programa Cazamariposas y para nosotros, siempre simbolizará la juventud infinita. ¡Viva María!

  • Esmeralda Rose, el rocío huele a ti

    Soy incapaz de abrir los ojos del todo. Los destellos del sol y la resaca me obligan a la pereza. Me agarro a la almohada como si estuviese adosado a Esmeralda. ¿Estaré alucinando? Veo su cuerpo como un rosal, cubierto de rocío. Las gotitas de agua se posan en pechos, muslos y mejilla. La huelo desde los talones, que están fríos, recorro con mi nariz sus piernas y me encajo donde más nos gusta. ¡Chaval, despierta ya! Esta madrileña fue portada de interviú en 2013 y una puerta de El Cuarto de las Maravillas lleva su nombre. Licenciada universitaria y actriz porno ¿por qué? “Por los mismos motivos que encontramos abogados en el sector de la limpieza o ignorantes en cargos políticos”, dijo sin complejos.

  • Carolina Abril, la chica del palillo

    En sus bragas viajan todos los súper héroes. Y en sus vestidos ceñidos se adivina a la psicodélica princesa Chicle. Para los chicos y las chicas de interviú, Carolina Abril siempre será la mujer del palillo. Con sus uñas de gel agarró aquel trozo de madera, pinchó la patata brava y se mojó los labios con la salsa picante. Si viviese Bigas Luna, moriría por verla. No se puede decir que no a una mezcla entre Penélope Cruz, Verónica Echegui y Miley Cyrus. Es la nueva España venida de las islas, nombrada la mejor actriz porno en 2015 y con un desparpajo que podría llenar horas de reality. “Ya no me importan la edad ni la constitución física”. Palabra de Carolina. 

  • Silvia Sicilia, temperatura máxima

    Recuerdo perfectamente aquel interviú de 2009. Hay pezones inolvidables y los de Silvia transmitían temperatura máxima. Hablar de la tinerfeña, ex de Nacho Vidal y exconcursante de Mujeres y Hombres y Viceversa, siempre intranquiliza. Cuando una mujer roza la perfección allá donde mires, la paz se esfuma y la excitación aparece a golpes. “A veces tengo la sensación de que he vivido demasiado rápido”, comentó en esta revista una veinteañera que había estudiado para protésica dental. El colorín colorado para ti no sirve. Tu cuento acaba de comenzar.

  • Franceska Jaimes, cacao y pureza

    Antes buscaba la feliz quietud en el chocolate. Me valía cualquier clase. El cacao puro o el de alto porcentaje en THC. Pero un día lo dejé todo para dedicarme a mirarte, amada Franceska. Y el sosiego se tornó en éxtasis, y la felicidad en tormento. La actriz y modelo colombiana, ex del potentado Vidal (Nacho),  ha ocupado las mejores páginas de interviú. Seis años hace de aquella portada donde la tersura de su piel y su maravilloso trasero deslumbraron a la afición, a los adversarios, a las cuñadas, al proletariado y a los ángeles custodios.  

  • Susy Gala, el arte de las sentadillas

    En su espalda no hay secretos porque todos los caminos llevan al mismo lugar. Miles de internautas eligieron su culo como el mejor de España en 2014. Susy Gala es modelo y actriz, pero si fuese astronauta o pastora, soñaríamos con lo mismo, con morder, saborear y chupar  esa manzana que parece tener vida propia. La cordobesa cumplió una de sus fantasías cuando fue portada de interviú. En estas páginas confesó que el truco eran las sentadillas y un ejercicio para extender los glúteos. No quisimos preguntar más.

  • Onix Babe, capricho en su tinta

    Cuando conocí a este ser humano nuestras tintas se mezclaron como fluidos nerviosos. ¡Onix, Onix! Repetía ese extraño nombre mientras chupaba sus alas de tinta, mientras acercaba mi mano para sentir esa entrepierna cargada de premoniciones. Los dibujos, si nos animamos mucho, acabamos diluidos de placer. Mejor desgastarse por el roce con esta descomunal alicantina que por el abandono en una libreta sin fecha. Gracias a ti salí en las páginas de interviú y un pintor me llamó para posar. Onix Babe, te espero en el infinito... o más allá.

  • Sophie Evans: La pícara inmortal

    Hace justo cien años el diccionario recogió por primera vez la voz ‘sicalipsis’: dícese de la manifestación pícara del erotismo. Sophie ilustra a la perfección esa vida “galante” de principios del siglo XX, esos cabaret humeantes donde el deseo era la moneda de cambio. El mérito de la artista nacida en Hungría, y residente en España desde hace más de 20 años, es su capacidad de trabajo. Ha protagonizado más de 250 películas, ha sido la reina del Bagdad barcelonés durante décadas y para interviú, donde fue portada en 2011, es la pin-up más bella del viejo continente.

  • Amarna Miller, camino de la eternidad

    Es la reencarnación de la santísima trinidad egipcia, de las reinas Tiya, Nefertiti y Kiya. A Amarna, el nombre le vino por designación divina, hablamos de un periodo histórico a orillas del Nilo donde el sol era dios y los faraones escribían cantos al amor y al entusiasmo. Puedes pensar que la actriz y escritora madrileña es una replicante a punto de dejarte sin respiración. Pero no sueñes, va a ser difícil que la pilles. Amarna, portada de interviú en 2014 y 2016, nació para servir al arte efímero aunque ella vaya camino de la eternidad.

  • Apolonia Lapiedra, prohibido pestañear

    Ni pestañeé cuando la premiaron como actriz revelación 2015. Estaba cantado. Mejor dicho, gemido. Con esos ojos que taladran consiguió que yo penetrara en su película más tiempo de lo normal y le diera lo mejor de mí mientras esa boca de cine rodaba solo para mí. ¡Sueños! “Una carita linda es lo que marca la diferencia en el porno, y dicen que me parezco a Jessica Alba y que tengo boca de Angelina Jolie”, recuerdo que dijo mi adorada Apolonia en esta revista hace un par de veranos.  Dos años imaginándomela en mi bañera. Y por fin nos mojamos juntos.

  • Kamilla, un cuarto de rayos y truenos

    La tarde que conocí a Kamilla estábamos frente a frente en el estante móvil de una céntrica librería. Ella sostenía un libro de poesía de Ana Merino. Y yo ojeaba portadas sin concentrarme. Me acerqué por detrás y le robé con la mirada unos versos: “Cada habitación tiene un sonido a modo de selva o de tormenta...”. Puse mi boca cerca de su oído y le fui susurrando el texto que sujetaba en sus manos. Hasta el final. Se apartó el pelo y me miró. Las dos aceleramos el paso. Y su cama la convertimos en un cuarto de rayos y truenos.

  • Gina Gerson, 'sorpresa entre líneas'

    Hay gente que deja libros abandonados en lugares públicos para el gozo mental del que lo encuentra. El que me tocó a mí estaba sobre un banco de los Jardines de Sabatini. Había unas fotografías entre sus páginas. Todas estaban firmadas por Gina Gerson, una chica delgada, con pechos lanzados a las estrellas y trasero amanzanado. Supe luego que nació en un pueblecito de Siberia en 1991. Es deportista, vegetariana, no fuma, no bebe y hace porno. Los libros siempre hacen compañía, sobre todo si hay sorpresas.

  • Barbara Nova, capricho ciego

    Me gusta posar ante la webcam, ante el objetivo de un fotógrafo, ante la mirada furtiva de un hombre –o de una mujer–, ante los espectadores del deseo en plena calle, ante ti... pero hoy debo confesarte un secreto: voy a apagar la luz antes de abrirte. Hoy no quiero que me mires, cierra los ojos y recuerda el olor de mi piel, el brillo de lo que palpita bajo mis bragas, el tacto de mis pezones. Recuérdalo todo muy bien. Cuando entres a mis aposentos, serás un ciego en el califato de los caprichos.

  • Marica Hase: ‘hitomebore’

    Diez años y un día. No es una condena, es una bendición con sabor oriental. Es el tiempo que ha corrido desde que Marica Hase se convirtiera en mi gravure idol favorita, esas lolitas japonesas que posan en lencería o bikini, y que tanto excitan a los amantes del erotismo del sol naciente, del sexo creciente. Fue verla y sentí un hitomebore, un flechazo en japonés. Sus 200 películas X reinan en la videoteca de mi bragueta. Por ella gimo y grito ¡Sayonara! cada vez que me voy. 

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