02/10/06Hoy, la tele, es suya. Sin corbata, despeinados, sonrientes, con aire de chicos joviales, en poco más de diez años han creado un monstruo empresarial alrededor de todas las facetas del negocio de la comunicación. Son el nuevo poder emergente y, desde este mismo año, hasta con un canal propio de televisión, La Sexta. Son los amos del fútbol, del baloncesto, de carreras de motos, de películas, de series de éxito, de licencias de televisión digital y hasta de una reciente incursión en el negocio inmobiliario y otra en el especulativo de la Bolsa. Todo comenzó con estos dos próceres de la comunicación, Jaume Roures y Tacho (José María) Benet, como colegas de los deportes de TV3, la televisión autonómica catalana.
Un imperio, eso sí, escorado claramente a la izquierda y que no para de crecer desde la llegada al poder del PSOE, hace dos años. La imagen más visible es la calva brillante, estridente y parlanchina de Andrés Montes, el narrador de los partidos del Mundial. Es la punta de un iceberg mediático que ya está en sus casas. Pero, como todo, tiene un principio. Se puede empezar a contar por el paso por los informativos y el, según muchas fuentes, exilio a los deportes de un despeinado y desaliñado cerebro de la televisión. Jaume Roures, barcelonés, vinculado en su juventud a la izquierda trotskista, estuvo ocho años en aquella TV3 dominada por CiU. Exiliado de la información política, se encontró en deportes con Tacho Benet, más joven, de familia acomodada de Lleida.
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