27-M: El desgaste electoral
• El desgaste también ha afectado a todos los partidos, incluidos máximos dirigentes como Mariano Rajoy, cuyos calcetines han sido víctimas de las prisas y el sinvivir de la campaña.
Reportaje por: Federico Utrera
Fotografías por: Jordi Martín González
04/06/07En su día fueron grandes próceres, pero hoy las urnas los han jubilado. El 27- M deja cadáveres políticos de renombre, como el del ex portavoz de Coalición Canaria en el Congreso,
José Carlos Mauricio. Sus solitarios 4.000 votos no le dieron el acta de concejal en Las Palmas de Gran Canaria, lo que le ha supuesto un varapalo ciudadano de enorme calado. En la misma ciudad, el único caso que no encuentra precedentes en la democracia española es el ocurrido con la alcaldesa,
Pepa Luzardo (PP), que ha traspasado su mayoría absoluta a la de su oponente socialista,
Jerónimo Saavedra. Entre medias, un 24 por ciento de voto y 55.000 personas que cambiaron su sufragio entre 2003 y 2007.
Ningún concejal ha obtenido el Partido Andalucista en una ciudad en la que llegó a tener hasta la alcaldía, Sevilla. En esta ocasión, el fracaso tiene el nombre de su líder,
Julián Álvarez, pues el partido ha perdido además cinco alcaldías, dos en Sevilla (Lebrija y Cazalla de la Sierra) y Córdoba (Cabra y Priego) y una en Huelva (Isla Cristina).
Otros líderes políticos que, como
Rafael Simancas o
Miguel Sebastián en Madrid, han sufrido una desautorización grande por la abrumadora victoria de sus oponentes, se encuentran por todo el país:
Pedro Pacheco, el emblemático alcalde de Jerez con su Partido Socialista de Andalucía, ha perdido 15.000 votos y cinco escaños, y los socialistas recuperan el municipio con mayoría absoluta. También
Juan Carlos Alemán, actual secretario general del PSOE en Canarias, pierde 6.000 votos, y la alcaldía de La Laguna (Tenerife) pasa a Coalición Canaria por mayoría absoluta.
Otro fracaso sonado es el de Ciutadans en Cataluña. Había presentado 81 candidaturas y esperaban 30 concejales: sólo han conseguido alcalde en Gimenells (Lleida) y siete concejales más en pueblecitos y aldeas de esa comunidad, lo que sin duda hará reflexionar a su líder,
Albert Rivera.
Periodistas sin suerteTampoco han tenido suerte en estas elecciones los periodistas que permutaron el micrófono por la política. El
showman Andrés Caparrós, padre de los no menos populares y televisivos
Alonso y
Andrés Caparrós, se presentaba a la alcaldía de Carboneras (Almería), pero sólo obtuvo tres concejales, mientras que los socialistas alcanzaron siete y la mayoría absoluta. Igual destino tuvo el radiofónico
Pedro Fernández Céspedes, que probaba fortuna con los socialistas en la localidad de Vera, también en Almería: sus cuatro actas no lograron acercarse a los 11 concejales que le dieron la mayoría absoluta al Partido Andalucista.
Por el contrario, otros candidatos llegaron por primera vez y besaron el santo. Es el caso del médico
Fernández Vara en Extremadura y de
José María Barreda en Castilla-La Mancha, que sustituían a los anteriormente arrolladores
Ibarra y
Bono. En estos casos, sus nuevas mayorías absolutas hicieron morder el polvo a sus adversarios del PP,
Carlos Floriano y la neófita
María Dolores de Cospedal, por lo que el primero ha presentado ya su dimisión. Fracasos a la inversa fueron los de los socialistas
Joan Ignasi Pla en la Comunidad Valenciana,
Ángel Villalba en Castilla y León,
Martínez Aldama en La Rioja y
Pedro Saura en Murcia, que dieron a sus oponentes del PP nuevas mayorías absolutas, para regocijo de
Camps,
Herrera,
Sanz y
Valcárcel.