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Aquella cena y aquellas noches con el crack del Real Madrid

Amal Saber: "La primera noche con Cristiano Ronaldo fue muy especial"

Fecha: 26/02/2016 Alberto Gayo
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Con solo 26 años, Amal Saber ya ha tenido muchas vidas: de Nador a un centro de menores en Navarra, y de codearse con los vips de Santander a tener un hijo en Palma y mantener un romance con Cristiano Ronaldo. | Sigue leyendo.

Son unos cuantos los que saben qué ocurrió aquella noche de abril de 2014 en un lujoso restaurante del centro de Madrid, pero pocos los que hablan. Y pocos conocen lo que pasó después y hay más de uno que lo va diciendo por ahí. No es un acertijo: es la historia de una chica y un futbolista famoso en el mundo entero.

Bajo los focos y las miradas una muchacha de 26 años nerviosa, divertida y dicharachera. Buscavidas desde que salió de Nador, la ciudad del Rif marroquí donde nació. Su nombre, Amal Saber Hizi. Llegó a España en barco con apenas ocho años, vivió en Noáin (Navarra), sufrió maltrato familiar y pasó por centros de acogida para menores, de donde se escapó; acabó en Santander refinando su gustos y modales y haciendo fiestas con futbolistas y beautiful people de la tierra. Vino a Madrid, se enamoró de un marino mallorquín, tuvo un hijo con él en las islas, y en pleno bajón amoroso salió de cena y conoció a Cristiano Ronaldo en el restaurante Banloo de Madrid. Sí, todo así, del tirón.

Lo que vivió aquellas semanas Amal lo contará a continuación. Antes quiere dejar algo claro: “En mis 26 años es como si hubiera vivido la época de tus abuelos, tus padres, la tuya y la de ahora… Al final, he aprendido más de los que nada tienen que de los poderosos”. Lo sabe por experiencia, todos aquellos futbolistas, empresarios y gente de buen ver fueron los primeros en dejarla a un lado.

Regresemos a su niñez. ¿Echa de menos Nador? 

Cogía huevos de las gallinas, iba en burro al cole, teníamos un horno para hacer pan… Sí, lo echo de menos porque era feliz. Luego el sistema te come si no ruedas a su ritmo.

A España llegó antes del cambio de siglo y fue con toda su familia a Navarra. ¿También lo echa de menos?

No lo sé. Para mí es la zona más increíble de España. Éramos siete hermanos –aquí nació el octavo– y mi padre ya trabajaba en una fábrica de soldadura cuando llegamos. Mis padres empezaron a no entenderse y los problemas serios entre ellos nos afectaron. Comenzaron los malos tratos físicos y psíquicos de los dos hacia todos los hijos, todo lo pagaban con nosotros. No te concentras en el cole, tienes que mentir, no duermes, viene la policía a casa. No he vuelto por allí, aunque los vecinos eran maravillosos.

¿Cómo era aquella Amal?

Deportista, jugaba al fútbol, hacía kick boxing y cesta punta. Y también era competitiva para poder lograr los cheques de ropa deportiva que daban a las ganadoras. Pero llegó el centro de menores de Pamplona y lo pasé mal.

¿Qué ocurrió allí?

Era un chalé muy bonito solo para chicas, pero la directora era malísima. Me eché un novio y me escapé. Cuando me localizaron, me castigaron una semana en una celda aislada como la de las películas, sin salir las 24 horas. Mi madre me vino a recoger y me fui con ella a Madrid. Tenía 16 años. De casualidad, terminé en Santander. La gente allí es elegante y educada. Estaba de comercial y trabajaba en hostelería. Conocí a profesores de universidad, escritores, empresarios, pintores, futbolistas… y empecé a ir de fiesta con gente famosa allí, era la época del boom. Yo venía de moverme con latinos, en bandas y con peleas, y de repente me reciclé.

¿Se ha prostituido alguna vez?

Tal y como conocemos la prostitución, no. Ha habido hombres que me han ayudado y me han regalado cosas a cambio de compañía, de sexo, pero no he trabajado para agencias o locales de prostitución. Algunos me ayudaron solo por haberme conocido. Un día me paró un señor mayor muy elegante en el paseo marítimo de Santander y me dijo: “¿Me podría dar usted su primer autógrafo?”. Y también he conocido gente que solo te quería para echar un polvo. Es verdad que estuve de fiesta con futbolistas en Santander, de fiesta y en la cama,pero el sexo no era lo principal. Me respetaban, me sentía bien con ellos. El respeto no se gana con la fama y el dinero.

De las fiestas y con apenas 20 años pasa a una vida en pareja en Palma de Mallorca…

Sí, conocí al padre de mi hijo por Face­book, chateamos varias veces y nos enamoramos. Fui a conocerle un fin de semana a Palma y ya llevo aquí seis años. Me olvidé de todo y me entregué a él, pero le salió un proyecto de navegación muy importante y tuve que afrontar la maternidad sola. Entré en una depresión, con poco más de 20 años, dependiendo de un hombre de cuarenta y muchos. Él ha luchado mucho por lo que tiene, y por eso le respeto y le aprecio. Pero un día le dije que me iba a Madrid a ver a mi hermana y me cambió la vida.

¿Cambió porque apareció Cristiano Ronaldo?

Sí. Un amigo nos reservó una mesa en el Banloo, un club con restaurante muy restringido cerca del Bernabeú. Nada más entrar me fui al fondo del local pensando que era el baño, porque no aguantaba más. De repente, se levanta un chico y me indica educadamente dónde está el baño. Era Cristiano. Al volver a mi mesa vino un amigo suyo y nos dice que si queremos cenar con ellos, que nos invita el futbolista. 

¿Así de fácil?

Así de fácil y de descarado. No entendía nada. Fue una cena muy divertida. Cristiano fue muy majo y simpático. Me estuve metiendo con su estilismo, le dije que parecía un camarero. Era mi forma de ligar. Se tomaba muy bien las bromas. Me dijo: “A mí no me gustan las rubias, pero tú sí”. Tuvimos una conexión estupenda.

¿Estaban en un reservado?

Qué va,en el restaurante había gente de la tele y muchos anónimos se acercaban a hacerse fotos con él. Hasta le pedí que llamase con mi móvil a una amiga mía de Palma que es fan del Real Madrid. Él la saludó y se quedó boquiabierta. Al final todo el mundo se enteró de que estaba cenando con Cristiano. Estaba tan nerviosa que no comía y él me metía el tenedor en la boca con la comida.

¿Qué pasó después?

Bajamos abajo a bailar y a tomar un copa, había más jugadores y chicas de la tele. Le dije que yo me iba, que no me sentía bien y dijo: “No, vamos a mi casa”. Mi hermana y yo nos montamos en el coche del amigo y él fue solo en su coche. 

¿Qué es lo primero que vio al llegar a su casa de La Finca?

A mí me encantan los perros, y me llamó la atención que tenía tres y que las casitas donde dormían tuvieran calefacción. Estuvimos abajo, donde tiene un jacuzzi, gimnasio y barra de bar. Estaba un poco bebida, pero recuerdo que la casa era oscura, negra y gris. Entramos en su habitación y tenía una cama, una tele grande y al lado una foto de Irina Shayk [la modelo con la que rompió a principios de 2015]. Bebimos champán de melón, unas botellas riquísmas que dijo que le habían sobrado de su cumpleaños. Estuvimos juntos hasta las cinco de la mañana. A esa hora, su amigo nos llevó a mi hermana y a mí a casa.

Cuentan las crónicas que a finales de 2014 la modelo rusa le pilló mensajes telefónicos con otras mujeres y que las supuestas infidelidades precipitaron su ruptura…

No sé si Irina le pilló mensajes míos o fueron sus amigos los que no querían que yo le siguiese viendo. Lo único cierto es que semanas después Cristiano me bloqueó y todo acabó. 

¿Tiene buen recuerdo de aquella primera noche?

Aquella noche fue muy especial; luego hubo más, pero esa fue la más especial, no la olvidaremos ninguno porque los dos fuimos muy cariñosos. 

¿Cómo se siente hoy?

Siempre he sido fuerte, pero en unos pocos meses me quedé sin pareja, con un hijo de tres años y sin ayuda de toda esa gente poderosa y famosa que había conocido. Ahora me gustaría encontrar un trabajo para poder pagar la educación de mi hijo.

¿Aquí en España?

Sí, España es mi madre adoptiva, la que me ha cuidado y me ha dado de comer. 

¿Se arrepiente de algo?

De no haber estudiado.

Pero si tiene 26 años, puede hacer lo que quiera…

Ya, pero mi cabeza no es de 26.

¿Cómo se ve en el futuro?

Me encantaría tener un negocio propio que pueda ayudar a los demás. El dinero solo lo quiero para mi hijo y para viajar. Tengo una idea, residencias donde convivan personas mayores que están solas con jóvenes. Los jóvenes no pagarían la estancia. 

Consigue la increíble sesión de fotos de Amal Saber en nuestra edición PDF.

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Comentarios recientes

  • ChicaSinFron 25/04/2016 18:34

    Operada o no Amal desprende sexapeal por cada poro de su piel. No hay hombre que no se gire cuando pasa por la calle!!

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  • orto 29/02/2016 15:28

    Ay el bicho!!!! JAJAJAJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJA, vaya panorama con el empujabalones.

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  • naturalmenmte 29/02/2016 13:06

    Mucho mas sexy la Griso enseñando un tobillo, que esta enseñando sus grotescas operaciones.

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