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Gema Peris, campeona de halterofilia

Fecha: 05/05/2008 2:00 Manuel MUÑOZ

Es de las mejores del mundo, pero no la han dejado competir en el último campeonato de Europa, según dice, porque no le ríe las gracias al seleccionador nacional de halterofilia. Por eso está muy enfadada y, salvo que el CSD intervenga, está decidida a dejar el deporte de élite.

Paco LLATA

¿Por qué se desnuda en interviú?

—Para denunciar que el presidente de la Federación de Halterofi lia, Emilio Estarlick, y el seleccionador nacional, Manolo Galván, no me han llevado al campeonato de Europa a pesar de haber hecho méritos más que sufi cientes para ir. Y como no me han dejado competir, me quedo sin beca para 2009. Me han puteado.

—¿Que la han puteado?

—Lo mío nadie lo entiende. Han cometido una gran injusticia ya que en el ranquin estaba mejor clasifi cada que otras halteras que han llevado. Pero este seleccionador no me puede ver, y como no le río las gracias y no me entreno con él en Madrid, me pasa factura desde hace años. Y sí, me putea porque nunca me callo.

—¿Y qué tiene contra usted?

—No soporta que le diga las cosas a la cara. En 2002 tuvimos una discusión y no me lo perdona. Piensa que todo lo que hago es para joderle.

—¿No se quejará de vicio?

—Mi palmarés está ahí. He sido varias veces campeona de Europa, de España, de los Juegos Mediterráneos, tercera del mundo y campeona del mundo júnior. Pero con este seleccionador, como no me sabe llevar, la he cagado en todas las competiciones. Por eso fracasé en Atenas 2004, donde fui duodécima.

—¿Qué quiere decir?

—Con él es imposible trabajar. Pocos se atreven a reconocerlo, pero lo sabemos todos los halteras de España. Por eso, mientras él esté en la selección, dejo la halterofilia. Ni quiero, ni tengo ganas, ni fuerzas para seguir. Aparte de que él tampoco me quiere en el equipo nacional.

—Es duro lo que cuenta.

—Por eso he llamado al Consejo Superior de Deportes para denunciarlo y confío en que Lissavestzky investigue y descubra todo lo que está pasando en la selección de halterofilia, tanto en el equipo masculino como en el femenino.

—¿Todos los halteras piensan como usted?

—Nadie congenia con este seleccionador ni con la actual federación. Santi Martínez, el mejor de España y al que tampoco llevaron al Europeo, y todos los que se entrenan en el CAR de Sant Cugat denunciarán antes o después lo que les están haciendo.

—Tiene 25 años y talento para levantar 82 kilos en arrancada y 97 en dos tiempos, ¿y aun así se retira?

—Sí. En estas condiciones, amargada, no puedo seguir. Como vuelva a ganar las elecciones este presidente y siga este seleccionador, lo dejo. Por eso rezo todas las noches para que los echen después de los Juegos Olímpicos.

—¿No será us ted demas iado caprichosa?

—¿Caprichosa? ¡Si este año tampoco he tenido beca! Sólo pido que el seleccionador tenga buen rollo conmigo y que me anime. Si te entrenas bien, compites bien; pero si a tu seleccionador no quieres verle la cara porque sabes que desea que te la pegues...

—¿Este seleccionador desea que usted fracase?

—Seguro. Si me hubiera callado como otros, me iría mejor; pero no soporto la injusticia y que me insulten y me pisen. Y lo que digo lo puedo argumentar. Este seleccionador comentó a una persona que haría todo lo posible para machacarme, y en eso sigue.

—¿Qué futuro le espera a la halterofilia española?

—Con estos personajes, no hay futuro. La gente aguanta por no perder la beca. Yo estuve en Atenas, pero en Pekín no habrá ninguna española ya que Estefanía Juan también se ha aburrido y lo ha dejado. Si encima de lo sacrificado que es este deporte te maltratan...

—¿Ha llorado alguna vez?

—Muchísimas, de rabia e impotencia. Es duro entrenarte todos los días después de trabajar en la fábrica para que luego se rían en tu cara y no te lleven al Europeo. Y lo que más me fastidia es que no me den una explicación.

—¿Y si el CSD da la callada por respuesta?

—Si Lissavetszky no quiere investigar, me llevaré otra decepción. Todos los halteras de España nos tendríamos que unir y denunciar lo que nos están haciendo.

—¿Cómo debe ser su seleccionador ideal?

—Que sea sobre todo persona, profesional, y que en la competición te hable con respeto y con educación. A mí porque ni me mira, pero cada vez que les dice algo a otros que no se entrenan con él en Madrid, este seleccionador los humilla y los desprecia. La gente no le respeta, le tiene miedo.

—¿Sabe que la federación le quiere abrir un expediente?

—Me quieren sancionar por alteración del orden público. En el último campeonato de España la gente criticó al seleccionador y creen que fui yo la responsable. Lo que sí manifesté es que todo lo que hacen es una mafia y una estrategia. Y lo sigo pensando.

—¿Se arrepiente de algo?

—De haber dedicado los mejores años de mi vida para nada y de haber renunciado a los estudios por el entrenamiento.

—¿Y si nombraran a otro seleccionador, seguiría?

—Hablaría con él, y si me ayudara a recuperar la ilusión, volvería a entrenarme como una burra porque la halterofilia es mi vida. Mientras tanto, trabajaré en este taller de Alcira haciendo figuritas de escayola. Cobro 800 euros al mes y, como me han quitado la beca, me tengo que buscar otro curro los fines de semana para pagar la hipoteca del piso. Lo único es esperar a que echen a este presidente y a este seleccionador.

—¿Y si el actual presidente gana las elecciones?

—Eso es imposible. Si en España nadie lo puede ver...

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