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Chica interviú 2017, orgullo y satisfacción

Mary Markova: “El amor y el sexo ahora no son mi prioridad, soy autosuficiente”

Fecha: 08/01/2018 Alberto Gayo. Fotos: Pedro Rodríguez
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Habla búlgaro, ruso, inglés y castellano; trabaja en una tienda de ropa en Reus y el 29 de noviembre se convirtió en la nueva Chica interviú 2017. Mary Markova pasó hambre de niña y vivió mentiras y abandono. En España está intentando encontrar su lugar. “Desde pequeña quiero ser modelo y ganar el concurso ha sido una experiencia increíble para superar el miedo escénico”. | Sigue leyendo.

Ha necesitado pellizcarse para entender lo que le ha ocurrido en el último mes. Y ha tenido que mirar hacia atrás, hacia la ciudad búlgara de Vidin, para comprenderlo de verdad. Mary Markova Valerieva, la flamante ganadora del concurso Chica interviú, tiene nombre de bailarina. Quizá por eso sabe pasar de puntillas por una infancia nada recomendable, de esas que enrabietan y que son difíciles de despegar de la piel.

“De niña tuve que ver muchas cosas que no debería haber visto. Momentos de alegría recuerdo pocos. Mi familia era muy pobre. He pasado hambre. Más de una vez he tenido que poner ajo al pan mohoso para no sentir el sabor del moho. Mi país estaba más o menos bien cuando pertenecía al área de la Unión Soviética pero, con la separación, perdimos mucho”. Mary solo quiere hacer una declaración de intenciones, no busca la lágrima del lector. “Aquello pasó. Ahora vivo y trabajo en Reus, me encanta España y los españoles y soy Chica interviú 2017”

El pasado 29 de noviembre, esta búlgara de 25 años de madre rusa, se alzó con el título en la gala final de un certamen donde cuenta la belleza, la simpatía y la empatía. Y Mary se manejó muy bien en las tres disciplinas. Con su actuación disfrazada de la villana de cómic Harley Quinn, bate de béisbol en ristre, se ganó al jurado.

¿Cómo vivió el concurso?

Ha sido una experiencia única que tenía que vivir. Lo hice por mí, para superar un miedo escénico que tengo desde muy joven, para vivir el momento, para entender lo que es un casting. Y estuve muy a gusto, conocí gente muy maja. Vi que las finalistas no eran creídas ni celosas aunque éramos contrincantes. 

Y cuando escuchó su nombre como ganadora...

Estaba mentalizada para no ganar. Dijeron mi nombre y pensé ¿yo? Comencé a llorar. Me quedé en shock; fue tanta emoción que se me ha borrado ese momento. Soy creyente y a lo mejor le parece raro lo que le voy a contar. Una semana antes pregunté a Dios si iba a ganar, le pregunté de corazón, sentí la inquietud de saber. Entonces cogí mi Biblia y la abrí al azar. Puse el dedo en la página y hablaba de Salomón, de guerreros muy fuertes. Sentí que era una señal de que podía ganar. Parezco friky pero fue algo muy fuerte. No creo en la Iglesia ni practico, pero sí creo en Dios, que para mí es algo íntimo. Le pedí no ponerme nerviosa. Y antes de salir al escenario me puse a rezar, a pedirle a Dios que estuviese conmigo, que no me cayese. Tuve la sensación de que todos los que tenían que estar a mi lado, estuvieron.

Vino, vio y venció ¿Qué aporta ganar un concurso como este?

Me da seguridad. En mi vida me han prometido muchas cosas y luego no hicieron nada. Llegué a pensar que todos los concursos estaban amañados y no.

Sepamos más de Mary Markova, ¿cuál es su primer contacto con España?

Vine por primera vez cuando tenía 14 años. Llegué a Fuengirola con mi madre y mi padrastro. Vine para estudiar, pero en el instituto no me aceptaron muy bien. No sabía nada de español. Después de mi infancia, donde hubo infidelidades y mentiras por parte de mi padre, y de mi experiencia en el instituto de Fuengirola, me volví una chica problemática, me teñí el pelo de negro, me hacía cortes en los brazos, empecé a ir con malas compañías... no tenía una estabilidad. Hasta el día de hoy todavía no tengo la sensación de tener un hogar.

¿No logró asentarse en Fuengirola?

No, mi madre se fue a vivir a Reus y yo me volví a Bulgaria para seguir estudiando. Pero en el colegio de Vidin un chico gitano me fichó y me hacía la vida imposible. Así que me vine a Reus, donde mi madre había rehecho su vida casándose con un español. 

¿Qué dijo ella cuando se enteró de que era la Chica interviú  2017?

Se emocionó y se puso muy contenta. Ahora tiene 43 años y se merece todo lo mejor. Ella se fue de Bulgaria cuando yo era pequeña y me dejó sola con un padre muy egoísta. Para mí fue duro no tener referencia de una mujer, fue horrible. Ahora nos queremos mucho, pero cada una en su casa, porque las dos tenemos un carácter muy fuerte, somos dos titanes.

Usted no tiene pelos en la lengua, su naturalidad puede llegar a doler...

Sí, soy natural para lo bueno y para lo malo. No lo puedo evitar. No me gusta fingir ser alguien que no soy, no me gusta ser prepotente. 

Volvamos a Reus, ¿le fue mejor que en Fuengirola?

Quise encontrar trabajo pero tenía cara de bicho, venía maleada y me vicié jugando a videojuegos. Estuve durante un año enganchada al World of Warcraft, una especie de juego de tronos. Era buenísima. Llegué al nivel 20 y se acabó. Me enganché porque no tenía otra cosa que hacer.

Algún sueño tendría en la cabeza, alguna misión que cumplir...

Desde pequeña siempre he querido ser modelo pero nadie me veía guapa. Mis tías me decían: ‘como tú, en el autobús, hay 50.000’. ¡Fíjate los ánimos que me daban! Me decían que no iba a ser nadie con esos dientes de conejo que tenía. Estos dientes separados, por los que me llegaron a hacer bullying de niña, son ahora mi seña de identidad.

¿Ha intentado ser modelo?

Estando en España me presenté en una agencia y me dijeron que estaba un poco rellenita, así que volví a casa y empecé a obsesionarme; no llegué a una situación extrema de anorexia pero casi, pesaba 49 kilos. Pero tengo fuerza para salir rápido de esas situaciones difíciles. Empecé a comer sano, a hacer deporte y a prepararme para competir en la disciplina de bikini-fitness, pero me di cuenta de que era caro participar, que un bikini de los que se usan en competición puede costar hasta 400 euros.

¿Y qué hizo para ganarse la vida?

Trabajar en discotecas de Salou como relaciones públicas, taquillera, guardarropa, gogó... Era dinero fácil, pero al final la noche estropea mucho y un día vi en una tienda de ropa de Reus que buscaban dependienta con experiencia. Entré, les dije que experiencia no tenía pero ganas de trabajar sí, muchas. Al día siguiente empecé. 

¿Y qué han dicho sus jefes de su victoria en el concurso?

Están muy contentos. Pusieron la revista en la tienda y me llamaron los periódicos de la comarca para hablar conmigo.

¿Cómo ha vivido todo el proceso de intento de separación de España que han pretendido partidos y organizaciones independentistas?

Ha sido muy raro. En Cataluña hay gente buena con la que ya no puedes hablar de algunos temas. Respeto a los independentistas, pero yo puse una bandera española en mi terraza. España me ha dado todo lo que soy ahora, no puedo echar de mi ser todo eso. Me gustan España y los españoles. La pena es que no puedo votar. Si pudiera, habría votado a Inés Arrimadas. 

¿Cuál es su principal defecto?

Mi naturalidad y que me suelo hundir con facilidad. Por eso no tengo sueños que no pueda cumplir. Y tengo que aprender a mirar por mí, hay que a ser de vez en cuando egoísta para no hundirse. Siempre que he mirado por los demás me he comido una mierda.

¿Qué le gustaría hacer a partir de mañana?

Me gustaría ir a Gran Hermano. Fui al casting a Barcelona hace cuatro o cinco años. Soy extrovertida y la gente se ríe mucho conmigo, pero no sabía que sufría pánico escénico. Cuando me puse delante de la cámara se me olvidó hablar castellano. Me gustan los programas donde se enseña carácter, no esos en los que se va a buscar el amor. El amor no es mi prioridad. Y el sexo últimamente tampoco. Por ahora no necesito a nadie, soy autosuficiente. | Sigue leyendo.

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Comentarios recientes

  • Alfredo 09/01/2018 8:26

    No tengo nada en contra de esta chica pero es una verdadera pena que una revista tan emblemática tenga que cerrar con una portada con una chica del montón cuya única aspiración es ir a Gran Hermano y su historial laboral se reduce a Discotecas y Pubs de poca monta sin carreras, estudios o cultura. Antes las portadas eran de gente que valía la pena y no solo te seducian por su físico. A pesar de ello compraré este numero por que sera histórico.

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