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Es prostituta en Barcelona y habla a cara descubierta

Natalia Ferrari: "Soy puta y lo digo con orgullo y naturalidad"

Fecha: 04/01/2016 Alberto Gayo / Fotos: Mai Oltra
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Natalia es puta y es feminista. No sufra, ahora lo explicará. No le gustan las prisas y sí los mordiscos en el cuello. Habla de una profesión que ha elegido libremente, de sus clientes, de sus tarifas… y también de la trata y la explotación de mujeres. | Descarga el reportaje completo. 

Decir que es puta, vegana y feminista  suena fuerte. Explíquese, por favor.

Soy feminista por sentido común. No se debería discriminar a nadie según su sexo, género u orientación sexual; y reconozco que la lucha feminista ha construido un mundo más justo para todos. Soy vegana desde que me di cuenta de que no es necesario comer animales para estar sanos y que hacerlo supone hacer daño a otros. Y la prostitución también es una cuestión de tener más información. Trabajar para otros me hacía muy infeliz. La prostitución salió como una opción natural. Me apetecía probarlo y las condiciones eran atractivas. Soy muy crítica, cuestiono lo establecido y no me gusta seguir a la manada.

A muchos las palabras puta y feminista les provoca rechazo.

Es que hay que usarlas con naturalidad y orgullo. La gente no se escandaliza cuando hablo de prostitución porque lo hago con cercanía y con el mismo tono que usaría si fuera recepcionista. El componente negativo se origina de la desinformación y cuando se permite que otros hablen en nuestro nombre desde los prejuicios y la moralidad. Si te digo que soy puta, sin vergüenza, te hablo de lo genial que es para mí, todo el lado dramático que la sociedad tiene asumido sobre este trabajo empieza a ponerse en duda. Es igual con el feminismo: el rechazo social se debe a no entender cómo nos beneficia a todos. 

¿Es mejor este oficio que otros? 

Trabajé en un McDonald’s cuando cumplí 16 años y solo duré tres días. Me quedé horrorizada por la cantidad de comida que tiraban a la basura y el ritmo brutal que había. Mi sueldo era bastante menos de 1.000 euros. 

¿Recuerda su primer trabajo de puta?

Fue una cita de una hora por 100 euros. Antes de llegar el cliente yo estaba nerviosa y todas mis inseguridades se multiplicaron por mil. Pero todo sucedió con muchísima cercanía y respeto. Sentí como el cliente demostraba en todo momento que yo tenía la posición de control en la relación. 

Si la oyesen los comensales de  al lado, podrían pensar que vende su cuerpo... 

Decir eso es un mal uso de la lengua. Cuando compras algo eso se vuelve tu propiedad, lo adquieres. Las putas no cedemos los derechos de nuestro cuerpo. ¿Tú vendes tus manos cuando tecleas un artículo para interviú? ¿Vendes tu culo porque estás sentado en una silla de su oficina? Todo el mundo usa su cuerpo para trabajar, el problema es cuando creemos que el cuerpo hace referencia solo a los genitales y hay una tendencia de santificar los coños. Como si fuera algo que solo debe tocar nuestro príncipe azul. Yo puedo disfrutar teniendo sexo con desconocidos que me respetan. Incluso si no disfrutara, no es asunto de nadie. Mi cuerpo es exclusivamente mío. 

El problema es que muchas mujeres son obligadas a ejercer la prostitución explotadas por mafias.

Si hay amenazas, violencia, retención de la documentación forzando a alguien a una actividad comercial, esa persona es víctima de trata. La explotación sexual no es la única que existe, aunque sí sea la más visible. Existe trata en el sector textil, hostelero o rural. La trata de personas es una forma de esclavitud no necesariamente sexual. La diferencia con mi trabajo está en el consenso. Si accede libremente, sin coacción ni amenazas, a cambio de sus propias condiciones, esa persona está trabajando. Lo otro es trata.

¿Dar su identidad es un signo de desafío, de valentía, de ingenuidad...?

¿Por qué las putas tenemos que crearnos una realidad paralela y no compartir lo que vivimos? Lo único que se consigue así es que otros hablen por nosotras y reafirmar la teoría de que estamos haciendo algo malo. 

¿Cuántas prostitutas independientes como usted trabajan en España? 

A diferencia del sector abolicionista, yo no me veo capaz de soltar cifras sin un resguardo de organismos oficiales. Desde luego que conozco a muchas prostitutas independientes y putas que trabajan en agencias que también se lo montan muy bien y están contentas.

¿Encuentra fácilmente el placer con desconocidos?

A menudo sí, en diferentes intensidades y conexiones. Cuanto más follas, más te conoces y resulta sencillo encontrar placer. Siempre he sido muy sexual, si no lo fuera no podría aguantar este trabajo. 

Ha escrito que “se comete un atentado contra nuestros derechos cuando se pone en duda el poder de decisión de las mujeres sobre nosotras mismas. (…)  Si estoy cometiendo un atentado es contra el amor romántico y la Iglesia”. ¿Quién se enfada más cuando habla usted así, la Iglesia o algunas feministas?

Quien ha mostrado más rechazo ha sido cierto sector feminista. No por mi crítica al amor romántico. Lo que molesta es cuando me declaro empoderada con mi trabajo.  Algunas personas no pueden entender que el hombre no es siempre quien marca las reglas. Tienen demasiado interiorizado que la mujer es un ser débil al uso del macho, y las putas estamos demostrando que no es así. Por alguna razón sus cerebros entran en cortocircuito cuando escuchan esas cosas. Hay mujeres que disfrutamos follando, que nos gusta exhibirnos y que llevamos el control. No quiero que la imagen de la prostitución la creen otros. Y hay una nueva generación de prostitutas que se siente cansada del estigma. 

De ese empoderamiento habla también la periodista Samanta Villar, que ha escrito un libro sobre prostitutas voluntarias.  ¿Cuál es su contribución?

Hablar a cara descubierta. Poco tiempo después de empezar a prostituirme leí lo que decían medios sobre cómo funciona mi trabajo y la clase de individuos que somos las putas y los clientes. Quedé alarmada y me sentí muy triste. Mi realidad no estaba para nada representada y eso no me pareció justo. 

¿Qué le diría a los colectivos y partidos que quieren abolir la prostitución o castigar al cliente?

Qué no es una estrategia efectiva. Hay personas que quieren prostituirse y otras quieren consumir prostitución. Esto puede suceder sin hacer daño a otros. Reuníos con putas, escuchad cuáles son sus inquietudes y atendedlas desde el marco social y legal. El discurso abolicionista contribuye a marginar la prostitución, hay estudios que demuestran que penalizarla lo único que hace es invisibilizarla y poner a sus protagonistas en más riesgos. Lo que se debería hacer es aceptar que este trabajo es una buena opción para mucha gente. Podemos crear sistemas de apoyo y ayudar para que los más vulnerables tomen decisiones inteligentes, pero no desde el paternalismo.

¿Que le guste follar es premisa indispensable para ser puta independiente?

No, para ser puta independiente tienes que saber qué es lo quieres y cómo vas a conseguirlo. Luego, que te guste lo que haces es fundamental si lo quieres mantener a largo plazo. 

Sus tarifas están en la web. Desde  250 euros por 90 minutos a  1.200 por una noche entera. ¿Son precios de mercado?

Son precios neutros. Hay un gran sector que cobra menos y otro que cobra mucho más.  

Es autora del Decálogo para ser un buen putero. ¿Qué clientes tiene?

Las sociedades cambian. Muchísimas personas se imaginan a un putero y les viene a la mente Torrente, en referencia al machismo y la objetivación, a alguien que solo busca un par de tetas bonitas. Desde luego que hay personas así, pero yo jamás he tenido un cliente con ese perfil. Alguien que busca una mamada rápida no vendrá conmigo y tampoco quien quiere pasar una velada con una mujer del catálogo de Victoria’s Secret. 

Confiesa que empezó a masturbarse muy pronto, que alucinaba con Fred Astaire, Woody Allen y Tchaikovsky.

También declaro mi amor incondicional por el chocolate blanco vegano. Quiero que las personas que se pongan en contacto conmigo lo hagan por cómo soy y no simplemente porque encuentren que mis tetas son atractivas. Mis tetas no van a determinar la calidad del encuentro, mi personalidad sí. 

Además de que le mordisqueen el cuello, ¿tiene algo más que le vuelva loca?

Me gusta el sentido del humor y la gente con discurso de progreso. Lo que más me pone es la gente que detecta fallos y ejecuta soluciones. Este trabajo me ha enseñado que el físico importa poquito. Puedes ser la persona más hermosa del mundo, pero si eres un imbécil, tu belleza física carece de impacto. 

Si quieres disfrutar del posado, descarga la revista en PDF. 

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Comentarios recientes

  • Giussepe 03/02/2016 17:35

    ¿Por qué pago por sexo? Vaya pregunta, me la vengo haciendo ya hace tiempo, intentando medir las consecuencias de lo que hago sin justificarme. Tengo 39 años, llevo una vida sana y en general soy lo que se llama un tipo educado. No me considero desagradable ni en apariencia física ni en trato y nunca he actuado de forma violenta con ninguna mujer, ni se me ha pasado jamás por la cabeza la idea de violar. Mi mayor problema radica en que, desde que recuerdo, casi nunca logro gustarle a las mujeres que me atraen, suelo estar sin pareja, vivo solo, cosa que resulta ser profundamente frustrante al ser además un hombre con una sexualidad muy intensa. Muchas veces tengo la sensación de que es horrible ser hombre, al menos el tipo de hombre que soy, de esos que deseamos con mucha frecuencia y de forma muy intensa tener sexo, pero que al no ser atractivos para casi ninguna mujer, nos queda apenas la autosatisfacción. Me he pasado gran parte de mi vida explorando maneras más efectivas de acercarme y relacionarme con las mujeres, pero rara vez me funciona, y si bien he tenido algunas (muy pocas) parejas, nada suele durar más de dos meses. No sé cuántos hombres habrá en similar situación, pero supongo que no soy el único. Hace pocos años un amigo me comentó acerca de sus experiencias con prostitutas, y me entró mucha curiosidad. Me puse a pensar que podría ser un aliciente a mi soledad recurrente. Comencé a leer al respecto, me informé y me di cuenta de las nefastas consecuencias que acarrea la prostitución, en la mayoría de los casos, y en la responsabilidad enorme que recae sobre un hombre el hecho de convertirse en prostituyente. Exploré la posibilidad de escoger alguna mujer que lo haga de forma voluntaria, sin estar sujeta a coerción y explotación sexual. El problema es que cuando uno comienza a buscar en internet, no hay manera de saber cuándo es el caso y cuándo no. Lo máximo que se puede distinguir es aquellas que dicen ser independientes y ofrecen contacto directo. En todos los casos intento encontrar una chica como la del artículo, que lo hace sin coherción. El tiempo fue pasando y a medida que más exploraba las posibilidades, más tentado me sentía a hacerlo, mientras mi vida sentimental y sexual transcurría de frustración en frustración. Finalmente decidí dar el paso, y un fin de semana (luego de un nuevo intento fallido de conquista y de sentirme muy deprimido) contacté a una chica de 25 años, acordamos el monto, la hora y el lugar. No dejaba de sentirme contrariado y nervioso por lo que estaba a punto de hacer, pero ya había tomado la decisión. Solo puedo decir que fue un encuentro absolutamente maravilloso, fue una hora tan intensa de besos, abrazos, caricias y el mejor sexo que haya tenido en mi vida. Ella fue muy cálida e intensa hacia mí, me trató como no había sido tratado por una mujer en años. Durante varios días me sentí profundamente feliz, no dejaba de mirar y acariciar su foto en Internet. Pero la experiencia me presentó un problema adicional, la tentación de volver a hacerlo se incrementó por mil, pero seguía teniendo sentimientos encontrados, era, en ese momento, y aun soy consciente del daño que provoco al ser un hombre prostituyente. Desde entonces lo hago una vez por mes, quizá lo haría más seguido pero mi salario no me da para más. Hacerlo se ha convertido en mi única manera de tener placer sexual en mi vida. Nunca se lo he contado a nadie, ni a mis mejores amigos. Suelo reflexionar sobre el hecho de haberme convertido en un hombre violento por pagar por sexo, y si bien en ningún caso he recurrido a actos violentos como amenazas o golpes, sé bien que pagar por sexo lleva implícita una carga de violencia y no voy a negar mi responsabilidad en ello. Siempre que vuelve a suceder, tengo profundos sentimientos de agradecimiento con cada una de ellas, porque de otra manera no hubiese encontrado la forma de sentirme tan vivo y tan feliz, de sentir en carne propia ese intenso y desbordante placer sexual que es tan importante en la vida de (casi) todo hombre, y también porque sé que en otras circunstancias, ellas serían una más de esas mujeres que nunca pude ni podría tener de pareja en situación normal. Por mi parte, solo me queda pedirles perdón por lo que hago, ¡les pido perdón a todas ellas!, aunque eso no corrija nada ni sea mínimamente suficiente.

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  • Oihane 27/01/2016 20:45

    A "Anonimo 18/01/2016 19:58" Es muy sencillo: Llama a todas las putas de lujo que encuentres y diles que como tu pagas tienes derecho a decir tu lo que tienen que hacer. Asi, tal cual lo has escrito en tu comentario. Cuando 20 te manden a freir espárragos y se rian de tu "petición", vuelves y nos comentas. Yo me voy quedando aqui sentada por que te aseguro que no vas a tardar mucho. Como puta de lujo igual que ella, te aseguro que un cliente que pretende hacer conmigo lo que a el le de la gana, no es cliente mio. Y tengo mucho trabajo, majete. ¿Desde cuando un coño es diferente a unas manos a la hora de trabajar? ¿Por que el coño tiene que ser santo y si friego suelos por una miseria con mis manos es "mas digno"? ¿Por que lo dices tu? Ja. Menos prejuicios, señores.

    Comentario fuera de tono

  • Anonimo 18/01/2016 19:58

    Me parece muy bien que esta señorita gane 100 pavos la hora o 500 0 2000,seguro que se comprará mucha ropa y bolsos de lujo, pero lo que ya no cuela es que diga tan pancha que ella no vende su cuerpo, juass que me da la risa, seguramente esos clientes que te pagan esas cantidades de dinero lo hacen pidiendo y haciendo lo que les da la gana con tu cuerpo,porque no creo que le paguen a una mujer que limpia escaleras esas cantidades verdad?

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  • Ramón 06/01/2016 9:53

    Muy guapa y un cuerpo natural espectacular, me parece una chica digna de admiración ya que tiene las cosas muy claras a la hora de ejercer una profesión tan digna como la que más.

    Comentario fuera de tono

  • si le gusta por qué no 05/01/2016 11:32

    No todas las prostitutas pueden hablar bien de esta profesión. Pero si se elige queriendo, eligiendo compi, pues está bien. Cada cual hace con su cuerpo lo que quiere y la mayoría de edad está para eso, para disponer de la propia persona como libremente apetezca, y más en un país supuestamente libre. Regularla para todos los casos también podría valer para evitar los terroríficos dramas a lso que se somete a las mujeres, y hombres tal vez, que de todo habrá en este mundo humano que parece no querer ver nunca las cosas y rechazarlas de plano sin buscar soluciones. Si es un drama terrible para muchas, debería hacerse algo para, si no pueden dar otra salida, al menos que se respete a la mujer que lo practica y se ahga todo en lugares guapos y con normas sanitarias y todo lo demás. No lo sé. Al menos que se sientan seguras y libres, si pudiera ser. Nunca he necesitado de esos servicios pero tomar todo por igual o prohibir sin solucionar... no sé, eso no avanza. Muy linda, bella mujer, desnudo guapo, cuerpo dignísimo como su espíritu y si disfruta y le gusta, pues que lo disfrute siempre.

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  • Alberto 04/01/2016 16:58

    Muy buenas fotos,desnudo integral, vello púbico... Aunque la chica sea prostituta, un 10. Esperemos que reportajes como éste sea el camino de vuelta de Interviu a la época 1976-1993 en la que las famosas "de verdad" se pegaban por salir en la revista.

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