Carta del director
Alberto Pozas
La medallitis llega a la política
DEBE SER una gozada viajar a lomos de la moto de Lorenzo, compartir dedo y anillo con Gasol, tirarse sobre la pista con los brazos extendidos al lado del mismísimo Nadal, poder cruzar la meta al ritmo de las poderosas piernas de Casado, ponerle el guante a Casillas para que detenga el penalti de...
El berenjenal
Andreu Buenafuente
La nada
Leo con atención los últimos descubrimientos de Stephen Hawking (pronto aparece su nuevo libro de divulgación) y, como siempre, me cuesta entenderlo. Me quedo con una cosa: “El Big Bang surgió de la nada”. O lo que es lo mismo: que no hubo un Dios creador. Vale. Pero lo inquietante es que “de la...
Hombres, modo de empleo
Teresa Viejo
Una segunda oportunidad
Hace una semana que no sale de casa. Antes se había preocupado de colmar la nevera de provisiones y de pelar malévolamente los cables del teléfono de modo que ni con la mayor chapuza pudiera conectarse a la red. No quería tentaciones innecesarias. Desde hace una semana las persianas de su cu...
Papel mojado
Juan José Millás
Arrebatos de ternura
Uno. Luzbel pasó a la historia como el que dijo “no” a Dios. Ha ahí un buen comienzo narrativo. Desde entonces (si en su mundo existe el entonces) se ha mantenido en plena forma. Dios, sin embargo, ha envejecido un huevo. Pierde todas las partidas. El mundo actual, más que la creación de un ser...
Por la cara
Ángel Antonio Herrera
La ‘rentrée’ o el fin del toples
Algo remiten, al fin, las temperaturas. Pero en el menú meteorológico de las teles nos siguen sirviendo, con la noticia, la caliente estampa nutrida del toples en las playas. Si el calor sube africano, hay toples de colofón del telediario, con lo que todo colofón y todo toples tiene de fino post...
Esta boca es mía
Joaquín Sabina
Lo peor del cielo
Lo peor del cielo es que está tan lejos de aquí, lo mejor del suelo es que dice no pero sí, corazón en celo, caramelo de ajonjolí. La verdad a medias es mentira por la mitad, en mi enciclopedia sobra la s de soledad, la rutina asedia las esquinas de la humedad. Si te llamo fallas, si...







