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Opinión / Carrusel periodístico
En una consulta sobre la independencia influirá el cálculo de cómo Cataluña encajaría en Europa

Carlos Alsina: La noche del referéndum

Fecha: 05/11/2012 11:13 Calos Alsina
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El día que Artur Mas anunció su retirada, las urnas habían cerrado rebosantes de votos. A media tarde los augures de CiU transmitieron al líder la sentencia. “Perdemos, president”, le dijeron. Contrariado, quien iba a ser último presidente de la Cataluña española y primero de la nueva República Catalana, se miró al espejo y contempló a un hombre acabado. “Del cielo al purgatorio”, se dijo. Añadió en inglés: “Game over”. Laureado tres años antes (noviembre de 2012) con un éxito electoral indiscutible, Mas había obtenido para su demanda de referéndum la ratificación popular que, hasta entonces, solo se adivinaba. El nuevo Parlamento autonómico estuvo dominado por tres grupos comprometidos con sus electorados a reclamar –y conseguir– esa consulta: CiU, ERC y PSC. Mariano Rajoy, en aquellas fechas presidente del Gobierno, retrasó cuanto pudo la negociación pero acabó aceptando que ignorar un clamor expresado cívicamente en urnas era un imperdonable ejercicio de ceguera democrática.

Durante la campaña del referéndum, emocional y vehemente, emergió, sin embargo, como factor clave un elemento racional de puro cálculo: el encaje de Cataluña no en España sino en Europa. El fervor por la independencia se aguaba si Cataluña quedaba fuera de una UE que ultimaba, por entonces, la primera elección directa de un presidente de veintiocho. En expresión copiada a Maragall, sin garantías de Bruselas el soufflé se desinflaba. Dos horas después de cerrar las urnas, derrotada la opción gubernamental, Artur Mas anunció su retirada. A su lado, Duran i Lleida boqueaba. Posibilista y ayuno de liderazgo propio –sobrevalorado de siempre por la prensa nacional– se había subido a la chepa soberanista de su socio (y rival) abrazando por conveniencia falsos anhelos que él nunca tuvo. Su virreinato en Cortes se extinguía. Los Pujol, sin haberse ido nunca, regresaban.

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