Opinión / Carrusel periodístico
¿Cuál de los dos partidos puede ganar cuando sus líderes son muy castigados en las encuestas?

Félix Madero: Un Rajoy muy Rajoy

Fecha: 27/12/2011 Texto: Félix Madero
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Albergo la esperanza de que Rajoy entienda que gobernar no es solo mandar, por mucha mayoría absoluta que tenga. Sin esa esperanza es imposible mantener la ilusión por la política. No es suficiente con que pretenda hacer bien las cosas; no lo es que trabaje con rigor y seriedad. Sin el concurso de los españoles será difícil salir del agujero. Por eso estuvo bien que en su investidura nos recordara las fortalezas que tienen España y los españoles.
Los del escaño han de recuperar el gusto por una profesión que las encuestas califican de maldita y residual; nosotros, los que ponemos y quitamos gobiernos, necesitamos creer que los mejores y más honrados están en los asuntos públicos. Urge recuperar el espacio nobilísimo de la Política ahora que sabemos que el año que viene será peor que el que se va.

No temo los recortes, si los explica y justifica. El país está deprimido, sí, pero con capacidad para entender. Y para eso hay que pensar más en lo importante que lo urgente, en el interés general que en los votos. A Rajoy le han criticado por aburrido, ambiguo, indolente y previsible. Ninguna de estas cuatro consideraciones me preocupa. Es más: la última es una bendición en un país cuyos dirigentes llegaron a hacer cosas que ellos no imaginaron. Abúrranos, demuestre que su trabajo no es divertido. No lo es el trabajo de contable, que eso es lo que le toca. Demuestre que es verdad que el que resiste gana. Si sabe explicarlo, si no desaparece, si no huye, si no le espantan las preguntas incómodas, si sabe acercar al mejor Rubalcaba de los último tiempos, encontrará apoyos. Acertar no es tan complicado. Mire lo ocurrido en España en los últimos cuatros años y haga exactamente lo contrario. Esa lección se la sabe, ¿verdad que sí, señor presidente?, ¿a que se la sabe?

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