Opinión / Carta del director

Blanco no pierde el control (aéreo)

Fecha: 23/07/2010 Alberto Pozas
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Rafa Negrete

Los privilegios que gozan los controladores aéreos son descarados en cualquier época, pero en medio de la crisis galopante que vivimos, rayaban en el insulto. El sistema de control que teníamos estaba viciado y se habían dado cuenta, posiblemente, todos los ministros del ramo. Pero todos también parecían sucumbir a la cuenta de la vieja: al fin y al cabo, las reivindicaciones salariales apenas suponen una peseta (en su época) por pasajero, y en definitiva no lo paga ni el señor ministro ni su gobierno, lo paga cada pasajero; entonces, ¿para qué meterse en camisas de once varas y que te paralicen el país?; nada, subida concedida. Y así hasta unos sueldos de escándalo.

Tanto tensar la cuerda solo podía producir un efecto: que llegara a Fomento un socialista dispuesto a liberar al pueblo de cualquier dictadura y, no encontrando otra mejor, pusiera todas sus fuerzas en este tema. Un empeño, encima, socialmente apreciado, por cuanto quien más, quien menos ha sufrido las inclemencias de los controladores en alguna ocasión sin poder aliviarlas con un, qué menos, usted qué se ha creído.

Trasfondo político. En su pelea cuerpo a cuerpo, José Blanco, el socialista de Fomento, ha renunciado a darle al asunto un cariz político que podría haber encontrado con facilidad. Por ejemplo, quién de sus antecesores fue el que más puso de su parte para esta locura que vivimos ahora, y el nombre sería el de un ministro de Aznar, sin duda. Pero no, tenía suficiente con la sinrazón de los propios controladores y prefirió jugar el comodín de la unanimidad, logrando el apoyo claro del PP en el decreto ley de febrero pasado, con el que se empezaba a poner cordura a la cuestión de salarios, libranzas, turnos, formación… de los habitantes de esas torres que parecían inexpugnables. En ese momento, los controladores debieron entender que habían perdido, de golpe, dos batallas: la de la opinión pública y la política. Quizá por eso dieron muestras de rendición y se encomendaron a la Justicia por si, a fuer de ser ciega, les reintegraba sus condiciones abusivas. Pero los tribunales tampoco están por la labor, con lo que los controladores han vuelto al ataque en forma de bajas estresantes, sobre todo para los demás. Intentan colar la especie de que es tal la presión a la que los someten Blanco y su gente que no les queda más remedio que quedarse en cama con una tortillita de lexatines. Es una actuación a la desesperada y de nuevo incomprendida por el resto de los mortales, por mucho que en un primer momento alguien del PP se haya confundido ante el espejismo de haber descubierto una vía de agua del ministro. Se equivocan: Blanco crecerá en la misma proporción en la que desciendan los privilegios contra los que lucha.

La seguridad. El principal haber que tiene este colectivo de trabajadores es que ponemos en sus manos parte de nuestra seguridad a la hora de viajar en avión, y eso tiene un precio, aunque no obligatoriamente tan alto. Es el argumento que están esgrimiendo en su protesta sanitaria, sin darse cuenta de que si hay alguien capacitado para dar la vuelta a los argumentos, ese es un político. Tanto controlador enfermo no solo da que pensar, sino que además traslada una sensación de inseguridad con la que hay que acabar. La mejor manera de reponernos en nuestra tranquilidad es confirmar que los controladores que se dan de baja siguen, pese a ello, sirviendo para su trabajo, no vaya a ser que las aptitudes se pierdan con el tiempo o con la bajada de nómina.

El estatut. Llegan, por fin, el descanso veraniego y la playa, con el Estatut menguante en primera línea. Un protagonismo que mantendrá en septiembre, cuando las elecciones catalanas estén aún más cerca. Hizo mal Montilla presidiendo una manifestación y ha hecho muy bien buscando amigablemente soluciones en La Moncloa. Este es su papel, y no el otro. Además, le urge encontrar la fórmula para conseguir que los catalanes que votan al PSOE y no al PSC sigan los consejos de Zapatero y reduzcan en alguna medida la que parece cantada victoria de CiU. En fin, el nuevo curso será apasionante, pero de momento hay que descansar. Hasta septiembre.

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Comentarios recientes

  • Maribel Rodriguez 04/08/2010 2:11

    Don Alberto, su columna siempre ha sido un objetivo de seriedad y sabiduria, la de hoy no es la excepcion y no me referire a ella porque tengo algo que decir sobre Colombia en lo que ustedes siempre han estado concentrados y mas cuando se han dado cuenta que este pais lleva 8 años con una dictadura derechista-imperialista en manos de un hitler como Alvaro uribe Velez quien deja ese pais en el mas criminal desplazamiento, indigencia, meurte por doquier, bombas, falsos positivos donde han muerto miles de jovenes en manos de ejercito y policia y en manos de narcoparamilitares para politicos, etc.! Ahora que llega de presidente el dueño del periodico EL TIEMPO de Bogota, Juan Manuel Santos, esperamos que el Juez español Baltazar Garzon, ayude a llevar a Alvaro Uribe Velez y todos sus colaboradores terroristas legalizados a la Corte Penal Internacional por sus crimenes de Lesa Humanidad que en Colombia cometieron sin que haya hasta hoy justicia!
    Por todo esto este masacrado pueblo colombiano ruega a los Españoles de bien ayudar a hacer justicia llevando a este engendro a la Corte Penal!

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