Rajoy toca la corneta
Fecha: 23/07/2012
Hay noticias que llaman la atención de una forma particular. La semana pasada, ante el tiro de gracia del IVA, se producían reacciones en los sectores perjudicados, que por supuesto son todos. Uno de ellos lo conforman las asociaciones culturales, que mantuvieron una reunión en un teatro de Madrid de la que se hicieron eco todos los medios de comunicación. Pero uno, El Mundo, lo hizo dedicando el segundo párrafo entero a reflejar el nombre de un montón de asociaciones y federaciones que habían acudido a la cita. Pese a la larga extensión, el párrafo acababa con un “entre otras”. No me pareció un exceso ni en tamaño ni en colocación dentro de la noticia, porque si lo más destacado era que esos empresarios y promotores culturales pedían el indulto ante el cadalso del IVA, no tenía menos interés (al menos para mí) la composición heterogénea y multitudinaria de los reunidos, solo posible cuando existe un enemigo común.
Otra noticia nos hablaba de una manifestación de trabajadores de una universidad con corte de carretera de cerca de una hora. Los conductores inmovilizados reaccionaron aplaudiendo a quienes les impedían circular. En cualquier parte de cualquier ciudad ocurría lo mismo: comprensión ciudadana con quien protesta, con quien se atreve a protestar.
Si hubiera que buscar una primera virtud en las medidas desarrolladas a destajo por Mariano Rajoy, sería sin duda esa: une a colectivos que ni se dirigían la palabra y a gentes que, en circunstancias normales, no irían juntas ni a la puerta del metro.
Con diferencia, el ejemplo más paradigmático es el de los funcionarios, cada uno de su padre y de su madre, sin ninguna costumbre de caminar codo con codo. El turronazo navideño que les ha lanzado Rajoy a la cabeza les hace protagonizar saltos como hace treinta y pico años, con espontaneidad y un compañerismo inédito.
No todos son iguales. En la función pública puede que haya un problema de productividad y dedicación, pero en cualquier caso afecta a una minoría. Las medidas adoptadas por el Gobierno han logrado algo histórico: que la inmensa mayoría de los funcionarios que cumplen honradamente con su trabajo sean uña y carne con esa minoría de escapistas por la puerta de atrás, de profesionales del absentismo, para luchar juntos contra lo que consideran una injusticia mayúscula. La primera injusticia, sin ninguna duda, es considerar a todos por igual, en lugar de poner las bases para que no mantengamos con dinero de todos a algún que otro caradura.
Creo que Rajoy puede estar orgulloso de unir a tanto verso suelto. Es más, le veo capacitado para lograr que los periodistas hagamos movimientos con una sola voz. No es fácil, es bastante complicado, pero viendo que no se detiene ante ningún obstáculo, llegará el día en que nos saque a todos a la calle sin distinción de cabecera, sexo, raza y religión.
No sé si es esta la unidad que reclamaba el otro día Esteban González Pons en la tercera de Abc, cuando, apelando a la batalla de las Navas de Tolosa, recordó cómo Alfonso VIII de Castilla (Mariano Rajoy, digo yo) picó espuelas y cargó contra el África atacante, mucho más fuerte que nosotros, y seguido de Pedro II de Aragón y Sancho VII de Navarra (¿serían Montoro y De Guindos?) dio un repaso importante a los musulmanes (el mercado). Era, según el relato de Pons, “una España unida frente al peligro común”.
Veo en la actualidad la misma unidad que aprecia y reclama el dirigente popular, veo también que se están juntando gentes de los distintos reinos y condiciones de todo el país. Lo que ya pongo en duda es que se estén organizando para seguir a Rajoy en su cruzada contra los mercados. Más bien me barrunto que la corneta que toca el presidente del Gobierno interpreta el agrupémonos todos, pero para intentar pararle los pies a él mismo. Porque por mucho que se esconda en la herencia recibida, los agraciados con los sorteos de los viernes empiezan a tener el mismo enemigo común. Y no es musulmán.


Comentarios recientes
Politicos gandules;¡A currar!
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Armas para el pueblo
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¡¡¡A las barricadas!!!
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tuve un pequeño lapsus ó error en mi anterior comentario referente a Rajoy quería poner REGISTRADOR PRESIDENTE
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lo firmo y lo reafirmo un partido que no cumple su programa aunque saque mayoría absoluta no es digno de gobernar, éstos cambian la actual democracia y volvemos a la dictadura que es dónde mejor se mueven, no han dejado títere con cabeza, es más siendo como son un partido católico, apostólico y romano, la primera pregunta que les haría sería si creen en Dios, yo creo que no creen en él ni en la madre que lo parió, pues ahí estan las medidas que toman contra los más desfavorecidos, en el ajuste de las recetas médicas no sé como la gente no nos hemos echado todos a la calle, asalariados hasta menos de 18.000 euros el 40%, los de 18.000 hasta 100.000 el 50% y los de 100.000 en adelante el 60%, esto es una auténtica salvajada, en números antiguos menos de 3.000.000 de las antiguas pesetas, hasta 16.638.600 y más de esta cantidad, los jubilados 8-18 ó 60 para que vean la salvajada que han hecho, deberían de tener la gallardía de dimitir pues no estan llevando a la ruína por las medidas erróneas que estan tomando y si no comparen la prima de riesgo que hay, 167 cuando Zapatero hizo el ajuste, unos 300 cuando tomaron el gobierno y ahora 640, en otros paises hubo cambios de gobierno ó elecciones anticipadas,casos de Italia,Grecia, Portugal, la gente se sorprende de las medidas de Gallardón, que si era el más moderado, pero si era el alumno preferido de Fraga no sé porque se extrañan, eso ya se veía venir de largo y mientras que hace el Recaudador Presidente, pues esa es otra, cuántos sueldos cobra desde que está en política, a quién quiere estafar más, no sólo él si no otros muchos con sueldos desorbitados mientras hay gente que a quí en España pasa hambre, dónde está la equidad, a ver si es verdad que como decían los Mayas el 23-12-2012 hay un cambio en el mundo no el fin y empezamos a COMPARTIR
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