Angelina y otras piernas
Fecha: 02/04/2012
Angelina Jolie
Se ha cumplido más de un mes de la entrega de los Oscar, y la pierna de Angelina Jolie sigue ahí, a la vista de foto de la afición, con más de violín hambriento que de brioso jamón sexual. La pierna de Angelina Jolie es la pierna derecha, según miras, que es la que enseñó en la alfombra roja, con un vestido de rajadura hasta el más allá. Mejor que no la hubiera enseñado, porque es una pierna de preanoréxica, con más hueso que morbo, aunque hubiera pillado menos audiencia, que es quizá de lo que se trata. Y sin quizá. De la pareja Angelina y Brad Pitt se ha dicho mucho, pero no que las mejores piernas las tiene él. Y esto lo firma un heterosexual perdido, pero un heterosexual que se fija. Angelina se puso el escote donde no toca, y comprendimos que el escote mejor está en su sitio de siempre. La pierna de Angelina Jolie no había dicho nada, hasta hoy, cuando la pierna, o sea, su propietaria, se ha descolgado declarando que le da lo mismo lo que la gente opine. En esto hace bien. Lo que pasa es que su pierna habla demasiado, sin hablar. Y el gentío ni les cuento, porque a Angelina, o sea, a su pierna, le han dicho de todo en internet y en otros foros de escribir a cuchillo. La pierna de Angelina gustó entre poco y muy poco. Es casi una cuestión no de gustos, sino de proporciones. La pierna femenina es artesanía de mucha tradición estética y erótica, y cumplen antes unas piernas sobrantes y de pulpa, como las de Marilyn o Ava Gardner, o bien, más recientemente, las de Charlize Theron o Halle Berry, que las piernas de osamenta de la bella Jolie, que pasa mucho de todo.
Aquí en España hemos tenido siempre muy buena cosecha de piernas femeninas, desde las piernas de Bárbara Rey, que son piernas de sueca de Murcia, hasta las piernas de Anne Igartiburu, que las enseña aunque no las enseñe. Las piernas son privilegio de las altas o muy altas, hasta que llega Angelina y desdice el privilegio. En Madrid, a veces, se montan fiestas de artefactos o cremas depilatorias, y allí llevan de musas a misses en vigor, como María José Suárez, o Eva González, o Helen Lindes, que gastan hermosas piernas de mucha titulación. Ahora han colgado en París una muestra antológica del fotógrafo Helmut Newton, que era un adorador de las fastuosas piernas femeninas, de esas piernas de alemana bien nutrida donde parece que los ligueros vienen incorporados. Los ligueros hoy no se llevan, desafortunadamente, y las piernas de buen jabugo nacional tampoco, porque las chicas se prefieren preanoréxicas de Los Ángeles, y con vaquero de Zara. Allá ellas, pero donde estén unas piernas de corista de barrio que se quite Angelina Jolie. Aunque no se quita nunca, echando por delante la pierna tísica, que en Twitter ha sido una juerga.


Comentarios recientes
No hay comentarios