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Marisol e `interviú´, vistos por Umbral

Fecha: 03/09/2007 10:19 Francisco Umbral ico favoritos Añadir a favoritos
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En mayo de 1996, con ocasión del vigésimo aniversario de la revista, Umbral vistió con su pluma a aquella Marisol en cuya desnudez también se destapaba nuestra historia. Fue su última colaboración con `interviú´.

Marisol, portada de interviú Marisol

Corría el septiembre enviscado y porvenirista del setenta y seis, todo era posible/probable en España, todo era un aire de libertad previa y violenta en Madrid, los españoles andábamos perdidos y jubilosos, casi un año de la muerte del muerto y saber por dónde tirar. La libertad, la democracia, la cosa. Todas esas abstracciones andaban por el aire delgado y sepia de septiembre y queríamos cogerlas levantando las manos. Pero ya los griegos creían tan sólo en abstracciones que se pudieran dibujar, y esta sublime paradoja socrática se hizo realidad en el cuerpo lilial, desvariante y entoñado de Pepa Flores/Marisol, que, desencuerada y retratada por César Lucas, huía de la portada clamorosa de interviú para ilustrar con su desnudo de azucena en camisa (pero sin camisa) las esquinas de la Historia, las avenidas de lo que venía y los templetes de música y hojas de un oro bajo donde todos estábamos a verlas venir.
No hay otra Santa Transición que ésta. Los ojos atlánticos de Marisol, ninfa desnuda y ronca de tres generaciones franquistas, los pechos de Marisol, glorioso exceso de acumulados abriles, el culo de Marisol, stradivarius de los culos por su alabeado de Lolita nacional. Ella fue la imagen previa de la libertada, el dibujo fino y fuerte de la democracia venidera, la alegoría en cuatro tintas de lo que todos estábamos soñando sin saberlo.
Marisol ha sido siempre alegórica como ella sola. La primera imagen exente, lírica y soñadora que produjo la democracia, con una imprevisión periodística y genial, con una oportunidad milagrosa y libre, fue este desnudo de la gran Pepa nacional, diseño y metáfora de lo que todos sabíamos sin saberlo. Luego la Pepa se ha apenumbrado como la propia democracia, pero no hubo transición ni cambio ni leches hasta que no salió este affiche dulcísimo y decisivo de una adolescente comunista, de una Pepa popular y nuestra que siempre ha sido pueblo y entonces fue Venus esquinera surgiendo de las procelas vulneradas y ominosas de franquismo.
Ay, ella.

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Comentarios recientes

  • leonardo julio ortiz cobos 23/04/2011 13:30

    estaba buenisima marisol, que lástima que ya no se encuera, sobre todo que es contemporanea mía saludos de su admirador el penalista cobos

    Comentario fuera de tono

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