Miguel Lorente, delegado del Gobierno para la violencia de género
Fecha: 24/01/2011El mismo día en que este médico forense habla para interviú nos enteramos de que una mujer, otra más, la tercera del año, ha muerto a manos de su pareja. Este es el cargo público que más escudriña el fenómeno, y con los años se ha hecho poseedor de la más completa e interesante fotografía de un lado oscuro, inveterado y terrible de nuestra sociedad.
Miguel Lorente, delegado del Gobierno para la violencia de género
El año 2010 terminó con un repunte de muertes de mujeres…
Y de agresiones que no fueron mortales pero que, de no haber sido por una intervención sanitaria inmediata, podían haber acabado en muertes también.
En 2010 fueron 73. La media desde 2003 ronda 70 al año.
Si hablamos de un repunte de muertes en 2010, es porque en 2009 bajaron [fueron 56], y veníamos de un 2008 con 76. Los dos grandes descensos que se han dado, en 2005 y en 2009, coincidieron con el inicio de la Ley Integral contra la Violencia de Género y el del Ministerio de Igualdad. Ambos cambiaron la percepción social y generaron un debate polémico, que provocó que se hable de la violencia. Y el debate se traduce en prevención. Cuando hay menos víctimas, pasa lo contrario: se produce una reacción inmediata criticando la ley o volviendo a hablar de denuncias falsas –cuando este es el delito en el que, con diferencia, menos denuncias falsas se producen–. Y el clima crítico de ciertas declaraciones, ciertos medios y ciertos columnistas y tertulianos, el maltratador lo recibe como confirmación de que las mujeres son perversas, que van a hacerle una jugada para quedarse con la casa, los niños…
¿Existe en España una ideología del maltrato?
Bueno, el maltrato nace de unos valores. No diría que es ideología política, pero sí es cierto que hay referencias, valores, que comparten todos los maltratadores. Tienen en común el referente cultural de que el hombre debe ocupar un papel de dominación y de mantenimiento del orden en la pareja.
¿Esos valores están más ligados a la derecha o a la izquierda?
No tengo datos para responder. El concepto de relación igualitaria está más desarrollado en la ideología progresista que en la conservadora, pero el asunto es mucho más complejo. Al final quien lleva a cabo la agresión es un hombre sobre una mujer, y eso está influido por un factor sociocultural amplio. No hay patrones fijos: el maltrato se da en todos los niveles, en todos los estratos, y en gente de todas las ideologías y creencias.
Los obispos ven más violencia en las parejas no casadas…
Los datos no soportan esa afirmación. El porcentaje más alto de violencia se da en parejas casadas, civiles y canónicas, pero casadas. No es un problema del tipo de relación, sino del tipo de hombre. Depende del agresor, no de las circunstancias. Y conviene aclarar que no es la separación la que da lugar a la violencia, sino la violencia la que da lugar a la separación.
La Ley contra la Violencia de Género tiene seis años. ¿En qué ha cambiado el país con esa ley?
Ahora hay un seguimiento mucho más estrecho de los casos. En 2004, cuando echó a andar la ley, las denuncias no llegaban a 50.000; ahora estamos en 140.000. Por entonces había muchas más mujeres que veían la violencia como algo normal. Se han desarrollado equipos psicosociales, y se ha formado a abogados, forenses… todo un entramado de respuesta a la agresión. Si no hubiéramos tenido la ley, hoy podríamos estar hablando de más de cien mujeres asesinadas al año.
Pero la mortalidad anual se resiste a bajar de 50. ¿Es que hay un suelo irrompible?
Más que un suelo, hay una situación estructural de desigualdad, de machismo, que es utilizada por muchos hombres para dominar a sus mujeres. Y cuando estas mujeres se enfrentan a ello, algunos de esos hombres empiezan a planificar el homicidio. Hay 400.000 agresiones al año. De esas, se denuncian 140.000. Y de todo ese conjunto, unos 70 hombres llevan a cabo el homicidio.
¿Por qué los asesinatos se concentran a veces en periodos cortos de tiempo?
Hay dos factores. Uno, el de paso a la acción: el maltratador emula la decisión de otro. Dos, el de imitación, por el que copia el procedimiento de otro agresor. Matar no es fácil, y mucho menos a una persona con la que se tienen vínculos, hijos… Pero esos factores facilitan la decisión. Recuerdo que un sábado hubo un asesinato a martillazos en Roquetas, y el miércoles siguiente otro en La Coruña con el mismo procedimiento, que es rarísimo.
¿En violencia de género, España es un caso especial en Europa?
Sí, es el país con menos homicidios y el que tiene más medidas de prevención y actuación integral. Durante nuestra presidencia europea, España propuso medidas para desarrollar en la UE y fuera para prevenir la violencia que han sido aprobadas por unanimidad. Nuestra estadística es la más baja, y nuestra sociedad es la que más conciencia crítica tiene, sobre todo a raíz del caso de Ana Orantes. Desde entonces [fue asesinada el 17 de diciembre de 1997] la sociedad ha cambiado mucho.
¿Y la colaboración ciudadana?
Van incrementándose las denuncias por vecinos y las que vienen de los profesionales sanitarios que hacen partes de lesiones. Y el número de llamadas al 016 de personas diferentes a la víctima también se ha incrementado. Pero hay un dato preocupante: hay un 1,3 por ciento de españoles, más de 500.000, que dicen en las encuestas que la violencia de género es justificable en ocasiones. Y ese porcentaje sube al 6 por ciento si se les pregunta si es justificable en un proceso de separación.
¿La crisis exacerba la violencia contra las mujeres?
Es un estresante social, como el alcohol, pero no es causante. En 2010, los homicidas y víctimas que estaban en paro no llegaban al 7 por ciento.
¿Ha influido en la lucha contra la violencia que rebajaran Igualdad a secretaría de Estado?
No. Es importante tener un ministerio, pero seguimos con la misma estructura interna y el mismo presupuesto.
Nada menos que 103.486 llamadas insultantes o amenazantes al 016. ¿Este es un país de locos?
No es un país de locos, es un país con muchos maltratadores. En España hemos hecho de la violencia de género un problema político y social, y por eso se visualiza. En otros países, no. Otros países no tienen un teléfono como el 016.
¿Qué opina de los exabruptos el alcalde de Valladolid o, más recientes, de los de Berlusconi?
Cualquier referente público, si es connivente con el machismo, refuerza a todos los que piensan como él. Eso lo hemos visto cuando, en el caso de Valladolid, voces de su entorno le respaldaron o minimizaron el asunto. El comportamiento del PP en caso de León de la Riva me decepcionó. Y el caso de Berlusconi no me sorprende. Se resolverá por rebosamiento. Y eso, la verdad, es triste.






Comentarios recientes
Menudo caradura este llorente; por favor. Deberias coger tus cosas e irte; a no que te van a hechar por ser un politicastro.empresario.
Quedan un par de años para que se os juzge, y hay milis y miles de familiias que no os olvidaran.
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Cuando se deje de hacer publicidad subjetiva se podran tomar los datos con mas seriedad, cuando el que representa ese cargo ya condiciona a los lectores que si la iglesia lo ve asi, que si los de derecha toleran mas que si los progresistas persiguen mas, el maltratador es maltratador no importa la ideologia ni la religion, y asi se debe de tratar, o nos vamos a mirar tambien el horoscopo por si resulta que los de este signo son mas proclives a ser maltartadores, y entonces los que no lo son ya tienen la duda, si un dia podrian ser, por favor mas seriedad al tratar temas serios y dejarse de hacer politica con casos que necesitan solucion y no excusas.
Queda mucho por aprender a la clase politica, si es que saben lo que eso significa, mientras esten solo en los gobiernos para satisfacer su ego personal y demostrar la fuerza que tiene cada uno, el unico que sufrira las consecuencias es el pueblo, y estan ahi pagados por el sudor del pueblo para que trabajen en el bienestar del mismo.
Comentario fuera de tono