Lento pero inapelable, Pedro Morenés va haciendo que tomen cuerpo los cambios en el Ministerio de Defensa. Uno de los más apreciables es el de comunicación. En este caso, las apariencias engañan. Carme Chacón llegaba como una mujer joven, abierta, moderna y fotogénica. Sin embargo, su mandato en el ministerio se caracterizó por su alergia al trato con los periodistas.
La semana pasada Morenés visitó a las tropas destinadas en Afganistán y Líbano. Con él viajó, como es habitual, buena parte de la prensa nacional. Los largos viajes en el Airbus oficial suelen dar pie a los corrillos con el ministro. Así pasó hasta la llegada de Chacón, que alegaba malestares físicos para no aparecer por la zona de prensa. Morenés ha dado vía libre a la prensa para charlar con él y su equipo. Lo mismo ocurrió cuando tomaron posesión los nuevos altos cargos. Los periodistas, habituados a ser expulsados cuando acababan las fotos, en esta ocasión pudieron conversar con el ministro, que admitió sus preguntas. No como su jefe, Rajoy






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