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El actor, premio Goya en 2007 y socio fundador del Teatro del Barrio, interpreta ahora 'Masacre, una breve historia del capitalismo español'

Alberto Sanjuán: "Ni siquiera el PCE de la Transición se llevó tantas hostias como Podemos"

Fecha: 17/04/2017 Alberto Gayo / Fotos: Sandra Torralba ico favoritos Añadir a favoritos
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La maestra de actores Cristina Rota le llamaba “galán de vía estrecha” y “Casanova del tres al cuarto”. Alberto Sanjuán –premio Goya 2007 al mejor protagonista– nació al poco del Mayo francés, estudió periodismo y se empeñó en documentar la realidad encima de un escenario. Fundador de la compañía Animalario, ha sido uno de los promotores del Teatro del Barrio, cooperativa cultural por la que en 2016 pasaron 40.000 espectadores. Allí triunfa con 'Masacre, una breve historia del capitalismo español'. Su padre, el dibujante Máximo –fallecido en 2014–, le dijo: “Si quieres una sociedad más justa, libre y fraterna, no te sientes a esperar a que llegue”. Sanjuán, vinculado a Unidos Podemos, lleva años en acción. | Sigue leyendo.

Alberto Sanjuán tiene 48 años y mantiene el atractivo de los tímidos, de los que muestran poco aun no teniendo nada que esconder. No es de entrevistas ni de estar bajo los focos de la crónica social. Y no ha parado quieto desde que un día de 1995 dejó su trabajo de periodista y se puso delante de una cámara. En 2007 logró un Goya como mejor actor protagonista por Bajo las estrellas, brilló en Airbag y El otro lado de la cama, fundó la compañía teatral Animalario, de donde han salido intérpretes como Javier Gutiérrez, Roberto Álamo, Ernesto Alterio o Nathalie Poza, ha participado en una veintena de series televisivas… y hoy echa el resto en la cooperativa cultural Teatro del Barrio.

¿Cómo recuerda aquellos comienzos?
Había algo maravilloso. En 1995 nos llamábamos Ración de Oreja y estrenamos en bares de Madrid la obra Animalario, bonitas historias de entretenimiento sobre la humillación cotidiana de existir. Éramos Nathalie Poza, Ernesto Alterio, Willy Toledo y yo. Coincidimos por entonces con el director Andrés Lima y lo siguiente fue hacer la compañía Animalario.

¿Todavía es feliz subiendo al escenario?
Mucho más que entonces. En aquella época era todo muy libre, íbamos sin red. Yo lo pasaba peor, tenía muchos más miedos. Hoy tengo menos miedos. Para mí, el escenario es un lugar de placer.

¿Cuál es el trabajo que más le ha costado?
Lo pasé muy mal en el estreno de Tito Andrónico, creo que era un papel que quedaba más allá de mis capacidades, aunque aprendí mucho. Últimamente estoy disfrutando como un enano con Autorretrato de un joven capitalista español, El Rey y Masacre.

Al principio se habló de usted como un nuevo galán…
Eso quería yo (risas).

Y de repente mostró sus cartas políticas, presentó la gala de los Goya en el año de la guerra de Irak y la gente cambió de percepción.
Pensaron que era un brasas (risas).

Diga la verdad, no le hubiera importado ser galán y hacer anuncios de yogures.
Hombreeee… Del trabajo que he hecho en cine me siento bastante frustrado. De mi trabajo en teatro estoy muy satisfecho, habiendo hecho cosas mejor y otras peor. En el cine lo he pasado mal, no me he sentido cómodo. Me sigue dando miedo la cámara.

¿Pero aspiraba a ser galán o no?
No, nunca. En la escuela, Cristina Rota me llamaba “galán de vía estrecha” y “Casanova de tres al cuarto”. Intentaba no ser galán y ser interesante, aunque por inseguridad tenía actitud de seductorcillo. Mi padre me decía: “No seas tonto, que tienes 30 años, y estás en tu momento de mayor belleza, aprovéchalo, no seas tonto”. Y yo en el teatro y en el cine me afeaba. Mi intención era ser un buen actor. No, no quería ser galán.

También hubo un tiempo que no lo pasó bien, que le costaba llegar a fin de mes…
Concurrieron varias razones: la crisis afectó al sector y se rodaban menos películas; de repente se pusieron unos actores de moda y los llamaban para todo, y yo, y unos cuantos, pasamos a ser menos solicitados; y una tercera razón es que hoy el teatro me da para vivir lo suficientemente bien. No se gana ni de lejos lo que en el cine y la tele, pero si trabajas constante, puedes vivir. Estoy prácticamente todos los fines de semana fuera de casa, de bolos.

¿Cuáles son sus virtudes y defectos?
Como persona tengo un rasgo colérico, poco conocido, incluso por mis amigos. Caigo en situación de ansiedad con cierta facilidad y mi forma de manifestarlo es a través de la ira o la cólera. A lo mejor son palabras demasiado gruesas, no es para tanto, pero… La principal virtud es mi capacidad para disfrutar de la vida, de la vida en común.

Usted y yo tenemos el mismo nombre, nacimos el mismo año, estudiamos la misma carrera, trabajamos en el mismo periódico –Diario 16– y los dos estamos al borde de los 50… Uff, no sé dónde acabaremos.
(Risas) Solo puedo decir lo que me comentó el músico Josele Santiago. Vino a actuar al Teatro del Barrio y dijo: “Dentro de una semana cumplo 50 y me la sopla”. A mí también me la sopla. La edad se nota en el cuerpo, pero soy más feliz ahora que con 20 o con 30 años. No puedo estar enfadado con el paso del tiempo, me ha aportado felicidad. Esto se pasa volando, y mientras dure el vuelo se puede disfrutar mucho.

Su amigo Willy Toledo se ha convertido en objeto de todas las iras en las redes sociales. Se lo ha ganado a pulso con sus declaraciones.
No, creo que Willy es una persona bajo permanente linchamiento mediático de manera injusta. Discuto mucho con él porque creo que lo que dice llegaría mucho más si no utilizase un lenguaje tan brusco. Estoy de acuerdo con el 99 por ciento de lo que dice, en el fondo, pero en la forma estoy de acuerdo en el 90 por ciento; hay un 10 por ciento de las veces en las que no comparto el lenguaje tan vehemente. Pero Willy es un amigo, un hermano de vida y me ayudó a aprender a pensar y a abrir los ojos políticamente, aunque luego tengamos nuestros desacuerdos, por supuesto.

¿Solo por las formas?
Ni siquiera es por él, es como un aviso a navegantes, para que se sepa que opinar a la contra puede traer sus consecuencias. Es un gran actor y trabaja mucho fuera de España, sobre todo en América Latina. Me da pena que no le llamen de aquí porque nos perdemos a un gran actor.

El Teatro del Barrio parece haberse consolidado, pero todavía es para una minoría.
Nació hace tres años. Es un lugar pequeño y humilde que pasó de diez socios a tener 400 y que se suma a lo que yo creo que es una mayoría social, esa que impugna el sistema actual, ese matrimonio entre el poder político y el poder económico que afecta negativamente al conjunto de la población y que a partir del 15-M fue generando una estela de iniciativas ciudadanas para construir una alternativa de convivencia.

¿Pero hay alternativa?
Uno de los caminos que se abrieron fue el de la economía social y solidaria: iniciativas privadas en forma de cooperativa pero que no buscan el beneficio privado, sino el beneficio común, el bien común. En el Teatro del Barrio, si hay beneficios, no se pueden repartir entre los socios, tienen que ser reinvertidos en el proyecto.

¿Le cansa escuchar que los actores españoles son de izquierda, viven de la subvención y solo saben protestar?
Es un tópico más, pero ojalá fuese cierto que es un sector progresista e implicado políticamente. No es así, es un sector tan conservador y despolitizado como cualquier otro. Hemos vivido una democracia posfranquista que nunca rompió del todo con el franquismo, y una de las principales tareas de esta democracia es despolitizar la sociedad, convencer a la población de que la política es una profesión que llevan a cabo unos profesionales en las instituciones y que los ciudadanos solo tienen que votar cada cuatro años y punto…

Le obsesiona la Transición, aparece en sus obras, en sus opiniones…

En el siglo XX y hasta hoy hay tres grandes puntos de inflexión que ponen de relieve el poder abusivo de unos pocos sobre el resto: la Segunda República, la Transición y el 15-M. En la Segunda República, la voluntad emancipadora entra en las instituciones, hay tensiones con los reaccionarios y también con los que quieren una transformación a más velocidad, como eran los anarquistas. Sobre aquella experiencia se ha promovido el desconocimiento, su demonización durante la dictadura. Pero es que la Transición respetó esa ocultación, se presentó como una democracia sin antecedentes, como si surgiera aquí de la nada, cuando en realidad comienza con una fortísima movilización obrera, y no solo obrera. La acción política quedó reservada a los partidos y en ese momento se borran los rastros de esas movilizaciones ciudadanas o de la cultura alternativa. Los partidos consensuaron el capitalismo y no hubo más que hablar. Ahora estamos en ese tercer momento de confrontación entre las élites dominantes y la mayoría dominada, y es imprescindible conocer las luchas anteriores. 

Hace poco le escuché decir que no cree en los partidos. ¿Camina hacia posturas libertarias?

 Si hay una doctrina de la que me sienta hoy más cercano, es el anarquismo. No tengo suficiente conocimiento académico para decir soy tal o cual. Las corrientes emancipadoras y la horizontalidad que reclaman tienen mucho que ver con el anarquismo, el gran silenciado, perseguido y aniquilado de la historia de España. No en vano, el anarquismo en Europa consiguió unas cotas de desarrollo precisamente en España en los años treinta, experiencias bestiales. De alguna manera, la economía social y solidaria, las cooperativas, el ecologismo y el naturismo tienen que ver con el anarquismo. Fueron la gente más sana y avanzada.

¿Forma parte de los desilusionados de Podemos?

 No, para nada. Podemos es parte del movimiento emancipatorio, no es el movimiento en sí. Podemos sin Unidos Podemos se queda corto, prefiero hablar de Unidos Podemos. Y Podemos sin la sociedad organizada al margen de partidos, tampoco es nada. Blesa y Rato han sido condenados por una iniciativa ciudadana, del colectivo 15MpaRato. | Sigue leyendo.

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Comentarios recientes

  • Antonio Pèrez 29/04/2017 12:33

    El 29 de abril de 1979 es asesinado en Madrid el joven comunista Andrés García Fernández http://madrizalaizquierda.blogspot.com.es/2017/04/el-29-de-abril-de-1979-es-asesinado-en.html … @AA_1mayo @1MayoVk

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  • Mario 23/04/2017 18:52

    Vas de intelectual, pero ni p... idea.

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  • anonimo 20/04/2017 13:24

    Seguro que ha leído sobre la Transición, pero o no lo ha entendido o lo ha interpretado en 'modo Podemos'. Qué pereza por Dios...

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  • Antonio Pèrez Bermejo 19/04/2017 0:04

    Lo que dice este señor no es una tonteria ni un disparate: es una puñetera vergüenza. Durante la transiciòn a poco que te documentes, figura, comprobaràs que entre la violencia de extrema derecha y los excesos de elementos del aparato represivo del Estado se contabilizan victimas a centenares. Y las agresiones y abusos estaban al orden del dia. Te has lucido chaval.

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  • Manuel García Rafart 17/04/2017 19:00

    Lo que dice en la comparación entre el PCE y Podemos es una tontería. Al PCE en la transición no sólo le dieron hostias, sino también tiros. Y costó unos cuantos muertos comunistas. Por ejemplo, no lo pueden contar los muertos en Atocha 55 y otros cuantos. Que yo sepa no les ha pasado eso a ningún podemita.

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