Arruinados por diagnóstico
Fecha: 27/05/2011Gastos médicos y de rehabilitación que no cubre la Seguridad Social acaban por agotar los presupuestos domésticos de algunos enfermos y sus familias. A esto se une la incapacidad para trabajar del pacientes y que un cuidador tenga que dejar su empleo para hacerse cargo de él.
Dunia Blondel Gómez. Epidermolisis bullosa. Hasta 2.000 euros mensuales en cremas
La rehabilitación de una personas afectada por Daño Cerebral Adquirido (DCA) puede llegar a suponer un desembolso de 3.000 euros mensuales. La sanidad pública no tiene recursos previstos para afrontar una recuperación larga y costosa. En todo el territorio español sólo existe un centro estatal que cuenta con 120 plazas y no atiende a mayores de 45 años. Pedro Núñez y su mujer Mayte García se encontraron de golpe con un situación para la que nadie les preparó. Tras el ictus que sufrió él no pudo volver a trabajar y sólo en fisioterapia se les iban 1.000 euros al mes. A través de la Fundación López Pita lograron una subvención que cubre el 90 por ciento de sus gastos y que ha permitido seguir con la rehabilitación y que hoy Pedro Núñez pueda andar.
Para la familia Blondel Gómez, la dolencia que sufre su hija Dunia, Epidermolisis Bullosa, les supone una larga factura de medicamentos, vendas y cuidados que no cubre en su totalidad la sanidad pública y que a ellos –padre y madre están en paro– les es difícil asumir. Luchan por asegurar a la niña una atención adecuada como enferma crónica que es.
Ariadna Argón y su madre, Gloria Rubio, sobreviven con trabajos esporádicos y escasas ayudas. La joven padece fibrosis quística, una enfermedad rara, sin cura, que le ha provocado un trasplante de pulmón y le tiene al borde de un segundo. Las largas temporadas que pasa ingresada en el hospital, en Valencia, lejos de su hogar en Zaragoza, impiden que Gloria tenga un trabajo regular y multiplican el desembolso que supone estar desplazadas.
Para María José Moya, la batalla parte –como la de todos los enfermos de Sensibilidad Química Múltiple (SQM)– de que su condición y sus necesidades sean reconocidas por la Organización Mundial de la Salud. La inclusión en el listado de patologías tipificadas será el primer paso para que el sistema sanitario se haga cargo de parte de la multitud de gastos extra que le supone el ser intolerante a gran cantidad de sustancias químicas que nos rodean en nuestra vida cotidiana. También hará posible que María José y otros afectados puedan recibir pensiones por su incapacidad.
Más información en la revista interviú.







Comentarios recientes
Dunia y Ariadna acabo de leer vuestra historia y me gustaria poder ayudar economicamente.un poquito de cada uno haria vuestra vida mas facil,os admiro por vuestra fuerza y amor.por favor si alguien puede indicarme como puedo ayudar.
gracias
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Un beso muuuy fuerte e Dunia y a su familia, sois un ejemplo, enhorabuena, dios os bendijo con vuestra hija y vuestro corazon.... David y Laura.
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Yo fuí víctima de esa ruina económica.Pero peor es que te digan que en seis meses, está controlada la situación y eso sea mentira, sino que la realidad, es que sean muchos años y con mucho esfuerzo.Nosotros estamos consiguiendo salud en nuestros afectados, le rogaría, se pusieran en contacto con nosotros. Hace años, a través de Interviu, publicamos un artículo que hacía referencia al tema.
Soy MªAngeles Peña, Presidenta de Adca integración, póngase en contacto con nosotros y trataremos de ayudarla. Saludos.
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La Sensibilidad Química Múltiple puede llevar a los pacientes y sus familiares a unas situaciones extremas a nivel sanitario, económico, social, laboral, etc.
Además, los pacientes tienen que vivir la falta de reconocimiento de la enfermedad y el desconocimiento por parte de la sociedad de esta patología emergente, que no por el hecho de serlo es minoritaria. Todo lo contrario, afecta entorno al 1% de la población.
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