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Campeones en dopaje

Fecha: 19/10/2009 0:00 Luis RENDUELES / Manuel MARLASCA ico favoritos Añadir a favoritos

España sigue siendo la capital europea del dopaje. Cuatro médicos están bajo sospecha. Tras la olímpica reprimenda por nuestras carencias, expertos policiales afirman que la batalla se está perdiendo. Los éxitos del deporte, limpios o no, generan euforia colectiva, millones de euros y buena imagen para los políticos.

Tras el bochorno olímpico del dopaje en Pekín 2008, el secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, le pidió, “mirándola a los ojos”, a la ciclista Maribel Moreno, quinta en el Tour de Francia y aspirante a medalla en aquellos Juegos, que le dijera quién le había dado la EPO que se inyectó y con la que dio positivo. Moreno, huida de Pekín alegando una crisis de ansiedad, no contestó. Meses después, recibió la visita de la policía, que investigaba al doctor Jesús Losa, conocido médico deportivo.

El informe policial forma parte de un sumario en el que una juez de Valladolid investigaba una trama de dopaje de ciclistas y atletas. La policía señala en él que Maribel Moreno incluso se inyectó EPO en el aeropuerto de Barajas antes de salir hacia Pekín. La pareja de la deportista, el ex ciclista Carlos Hernández, escribe en octubre al doctor Losa un SMS: “Me da pena que con lo que he confiado en ti, no me contestes”. Da la sensación de que el doctor Losa no quiere saber nada del escándalo, pero Hernández, cuya esposa ya había sido interrogada por la policía española, le advierte en otro SMS: “Si los pMaderos [putos policías] te interrogan, ke ya me jodería, ni puto kaso. Ya saben bien q tu no tienes q ver con esto. Son unos cabrones”.

“Ojalá te hubiera hecho caso”

Las grabaciones están incorporadas al sumario del juzgado número 6 de Valladolid, que está sobreseído temporalmente desde el mes de mayo. En otro de los SMS a Losa, la propia Maribel Moreno escribe, el 23 de marzo de 2009: “Darte la razón en todo lo q m decías. No me kise dar cuenta ni hacer caso a nadie. Ojalá t ubiera exo kaso”. En un informe entregado a la juez encargada de las pesquisas, la policía afirma que Moreno admitió que su médico era Losa. Todo indica que la ciclista pasó por alto las recomendaciones del doctor para no dar positivo.

El último intento de la policía por combatir el dopaje muestra que el negocio sigue viento en popa. En Portugal, otro médico español, Marcos Maynar, está acusado de dopaje en un equipo ciclista. Y en España al menos otros dos médicos están siendo investigados actualmente. No se esconden, sino que se ofrecen abiertamente.Algunos deportistas, como un ciclista ganador del Tour de Francia, rechazan sus ofertas aun sabiendo que no volverán a brillar en la carretera. “Ya me llegó con el acojone del Tour. Menos mal que no soy ambicioso y no había tomado nada de lo que me habías dado… Has estado a punto de mandarme al paro y arruinar mi carrera”. Este corredor renunciaba así el pasado mes de febrero a la oferta de Losa para llevar su preparación esta temporada.

“El acojone del Tour”

El “acojone del Tour” hace referencia a la edición de 2008, en la que el campeón español vio como un compañero de pelotón, Moisés Dueñas, era detenido por la policía francesa y expulsado de la carrera tras dar positivo por EPO. El diario El País ya publicó aquellos días que Dueñas había acusado al doctor Losa de darle los fármacos prohibidos. El juez de Tarbes (Francia) mantiene abierto el sumario contra Losa, que ha admitido ayudar a Dueñas en nutrición y otros temas, pero en nada de dopaje. El campeón español se asustó por el caso Dueñas y se alegra en sus mensajes de no haber tomado nada de lo que le dio el doctor de Valladolid. Y le añade: “Quiero vivir tranquilo en lo que me queda de bici… Mi único objetivo es estar lo más tranquilo posible y llegar hasta donde pueda”. El campeón español concluye: “No voy a soltar un euro más”. En el mensaje está implícito que sin Losa el ciclista tendrá peores resultados. Incluso el médico le manifiesta su respeto por tener “las cosas tan claras”.

El sumario del juzgado número 6 de Valladolid recoge también las declaraciones del ciclista Moisés Dueñas, actualmente suspendido por dopaje. En un informe policial, Dueñas afirma que le pagó al doctor Losa 6.000 euros más primas por objetivos. El ciclista asegura que el médico le daba frascos donde ponía suero fisiológico, pero “que no era”, que el doctor “preparaba jeringuillas en la habitación y yo no lo veía porque se tapaba detrás de una manta verde”. El doctor Losa le habría dado antes del Tour 2008 “dos botes de cristal que ponían TAD y me dijo que los tenía que inyectar durante el Tour, un día sí, un día no, hasta acabarlos. No eran TAD, sino otra cosa. Losa me dijo que si confiaba en él y seguía sus instrucciones, nunca daría positivo”.

Ese Tour, Dueñas destacaba como nunca en las etapas de montaña y la clasificación general, pero fue pillado en un control antidopaje. En la investigación española, Dueñas entregó a la policía pastillas y un bote con el presunto suero. Las pastillas han dado positivo en DHEA (testosterona).

“¿Eres tú el médico de ella?”

El doctor Jesús Losa fue médico del Euskaltel (donde se produjeron varios positivos) y fue acusado por el ciclista David Millar de facilitarle EPO. También fue el doctor del equipo Relax, donde fueron a parar Mancebo, Vicioso y Sevilla, entre otros ciclistas implicados en la operación Puerto contra el dopaje. Su esposa, Luisa Fernanda Nurueña, tenía un laboratorio de análisis antidopaje que certificaba la limpieza de los deportistas. Aquel laboratorio fue cerrado, pero Losa sigue manteniendo relaciones excelentes con la Federación Española de Ciclismo y la de Atletismo. De hecho, su abogado en este caso es Luis Sanz, asesor jurídico de la Federación de Ciclismo. En una conversación del sumario el abogado le pregunta: “¿Eres tú doctor de ella?” [en alusión a Maribel Moreno]. Y el médico responde: “Perdón, sí… Le eché una mano, pero no en ese momento”.

El 13 de febrero de 2009 Losa le anuncia a Sanz que está citado en Francia para declarar sobre el dopaje de Moisés Dueñas. Y éste le asegura que no puede ayudarle por su relación con la Federación de Ciclismo. Le recomienda los abogados que defendieron al director del equipo ONCE y Liberty Seguros Manolo Saiz en la operación Puerto. “Lo que ocurrió fue tremendo”, recuerda un investigador español. “Desde Alemania nos felicitaban y sancionaban a Ulrich [el mejor alemán, ganador del Tour], desde Italia nos felicitaban y sancionaban a Basso [el mejor italiano, que acaba de volver a correr]. Y luego nos preguntaban, ¿vosotros cuándo sancionáis a los vuestros? Aún están preguntando”.

Las presiones para que la investigación de dopaje se cerrara en falso no sólo llegaron a los investigadores. Un detective privado siguió al secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, que se había significado a favor de investigar el caso, “caiga quien caiga”, en busca de posibles trapos sucios con los que torcer su voluntad política.

Desde entonces, la mancha de la gestión de la operación Puerto –los ordenadores del doctor Fuentes ni siquiera han sido leídos– pesa sobre el deporte español. No extraña que en la salida de la última Vuelta Ciclista a España, el 30 de agosto, en la sala de prensa de Emmen (Holanda), se repartiera un manual para entenderse en castellano. Además de traducir “tres cañas y una ración de queso, por favor”, se aprendía a preguntar en holandés: “¿Cuál es el horario de la consulta del doctor Fuentes?”. Tampoco extraña que la falta de firmeza contra el dopaje fuera una de las causas para que el Comité Olímpico no concediera los Juegos de 2016 a Madrid.

En la investigación sobre el doctor Losa aparecen otros nueve ciclistas y tres atletas. El propio Losa confirma el nombre de Luis León Sánchez y Alexander Kolobnev como clientes suyos. Luis León Sánchez –ganador de una etapa en el último Tour– logró este año un gran triunfo en la París-Niza, derrotando a Alberto Contador. Ese día, alguien escribe al doctor: “Ganó tu amigo la París-Niza”, y Losa responde: “Ahí estuvo, como un campeón”. Kolobnev acaba de ganar la medalla de plata en el Mundial de fondo en carretera.

Francisco Mancebo también recurre al doctor Losa, según el sumario. A finales de enero, está a punto de viajar a Estados Unidos, donde correrá la Vuelta a California frente a, entre otros, Lance Armstrong. El 28 de enero Mancebo escribe un SMS al doctor: “Llámame para comer un día y me llevas algo… Andamos en crisis”. Losa responde: “Ja, ja,”. Y Mancebo insiste: “Me cago en la ostia”. El doctor no se resiste: “Cuando quieras, tío”. Días después, Mancebo ganó la primera etapa de la Vuelta a California.

El sumario incluye a otros deportistas. El ciclista Luis Maté envía al médico un SMS, preocupado porque ha tenido taquicardias y 237 pulsaciones durante media hora. Otro ciclista, Dani Moreno (Caisse d’Espagne), le escribe: “He ido como un rayo”. Losa se ríe y su pupilo le cuenta cómo ha dejado atrás al campeón mundial Alessandro Ballan y a Damiano Cunego en el Giro de Lombardía. El doctor le aplaude: “Qué máquina, macho”.

Un padre harto de macarrones

El padre de un joven ciclista le escribe otro SMS al médico: “Lleva cuatro años andando con macarrones” [sin dopaje] y los resultados no parecen haber sido buenos. El padre sabe qué hacer: “Yo quiero andar como los demás, igual que los demás”.

Losa negó ante la juez tener relación con el dopaje. En una de las consultas que le hace un deportista, Losa asegura que puede usar sabutamol “sin problemas”. Sólo se autoriza para competir previa declaración certificada por un médico de que se padece asma u otra enfermedad similar. En mayo, la juez decidió sobreseer temporalmente el caso. El doctor Losa vio realizado uno de sus deseos. Más difícil es que se cumpla lo que un deportista le escribió en nochevieja: “Feliz 2009. Y que nadie dé positivo”.

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