Cuando el párkinson produce adicciones
Fecha: 29/12/2011Vivir con párkinson es un desafío diario. Es la segunda enfermedad neurodegenerativa más importante tras el alzhéimer, pero mucho menos conocida. Hay un drama añadido: algunos de los enfermos –150.000 en España– desarrollan adicciones por los efectos secundarios de la medicación que toman. Edgar perdió todo su patrimonio jugando al póker en internet. Lo descubrió a tiempo. Bajó de la nube y se enfrentó a la enfermedad
El párkinson no tiene cura. En la imagen, Edgar, que fue campeón de España de tenis de mesa. La medicación que inicialmente le prescribieron le provocó una ludopatía.
A la consulta de Javier Pagonabarraga, neurólogo del Hospital Sant Pau de Barcelona, llega un paciente con párkinson de diez años de evolución. Después de varios titubeos, el hombre suelta a su médico: últimamente no puede evitar irse “de putas”. Pasados los días, se siente fatal.
Al especialista no le sorprende lo que escucha. La hipersexualidad de su paciente, un hombre mayor, está relacionada con la medicación que toma para el párkinson. Son los efectos secundarios de los agonistas dopaminérgicos, una de las familias de fármacos indicadas para la dolencia. Son una herramienta muy útil para muchos enfermos –150.000 en España–, pero a su vez resulta devastadora para otros.
Hasta un 15 por ciento de los enfermos que reciben tratamiento desarrollan conductas adictivas relacionadas con un trastorno del control de los impulsos. Entre las más frecuentes: ludopatía –tragaperras, casino, juegos de internet…– e hipersexualidad, pero también compras compulsivas, trastornos alimentarios y punding, la adicción a ciertas aficiones o hobbies. Pagonabarraga recuerda a un paciente que era músico y se pasaba el día montando y desmontando guitarras.
El problema no está en la medicación en sí, precisa el neurólogo, sino en que no es válida para todos los enfermos: “Descubrirlo ha supuesto tener que informar muy bien a los pacientes. Hay un porcentaje en los que pierdes una herramienta de tratamiento muy útil. No sabemos qué pasará en el futuro. A lo mejor tienes enfermos con los que ya no puedes utilizar esos fármacos porque, en dos años, desarrollan una ludopatía”.
A Edgar nadie le explicó nada. Apenas tuvo tiempo de recuperarse del mazazo de conocer su diagnóstico de párkinson, una enfermedad que todo el mundo asocia con la vejez, cuando comenzó a tomar una medicación que trastocó su vida: “Son mucho más terribles los efectos secundarios que la propia enfermedad. A mi familia y a mí casi nos destroza”. Edgar tuvo los primeros síntomas de párkinson con 27 años. No es lo habitual, aunque cada vez hay más inicio precoz: un 20 por ciento de los enfermos tienen menos de 50 años. Edgar comenzó notándose lento. Contradictorio, si se tiene en cuenta que fue campeón de España de tenis de mesa, “uno de los deportes más rápidos del mundo”, señala. Comenzaron a tratarlo en un hospital público catalán: “Al principio de tomar la medicación iba al 110 por ciento, muy rápido. Subí el nivel de competición. Flipaba”.
Reportaje completo en la revista interviú.







Comentarios recientes
Muy buena nota, aunque a veces no se puede abordar todo por una simple cuestión de espacio. Concuerdo con Ana respecto al ELA. Y le digo a Montse que el medicamento que puede producir adicciones es conocido como Sifrol, pero no todos los que lo toman se convierten en adictos.
Soy acompañante de mi esposa que hace más de 11 años que padece Parkinson (se lo diagnosticaron a los 39). Es real que se corre el riesgo de disgregación familiar, que hay que armarse de paciencia extra más de una vez al día, es así. De hecho la reacción de los hijos no suele ser la misma, unos lo aceptan y otros lo niegan... Eso va en la fortaleza de cada quien.
Aprendí a través de sentir más de una vez la impotencia de no poder "hacer más" que una cosa es ser acompañante y sufrir el Parkinson como tal, y otra muy distinta el llevarlo en el cuerpo. Te pueden decir que darte un martillazo en el dedo duele, pero hasta que no te lo pegas, no sabes cuánto duele =/
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No creo sea justo para los enfermos de parkinson entre los que me encuentro con 40 años, 6 de enfermedad y marido, trabajo y niños pequeños, intento explicar a mi entorno mis cambios para que nos sea mas facil convivir con la enfermedad, pero para eso necesitamos alguien que te escuche y al que escuchar porque es una enfermedad que sufre tanto el enfermo como su entorno y es preferible que alguien te diga a riesgo de que te enfades que estan cometiendo errores o te expliquen los cambios que tu no ves en ti mismo, por eso la persona que ha escrito el comentario de NADA DE NADA, no creo entienda esta enfermedad ni tampoco la persona a quien cuida, pero a riesgo de parecer borde, si una persona me trata asi enferma o no enferma no tiene perdon de nada, y que valla a su neurologo y se lo comente. es una minuscula opinion
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Imagino que los médicos no informan de los posibles efectos secundarios de la medicación para evitar alarmar, angustiar o deprimir. También imagino que sus criterios están basados en probabilidades, de forma que cuando les parece que no es "suficientemente" elevada omiten la información. Ahora, en mi opinión se equivocan, creo que deberían aportar todos los datos, incluidos los estadísticos. Pienso así porque sólo desde el conocimiento se puede identificar el problema y en consecuencia tener alguna posibilidad de correguirlo... Con certeza se que el Requip es uno de esos fàrmacos...
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Imagino que los médicos no informan de los posibles efectos secundarios de la medicación para evitar alarmar, angustiar o deprimir. También imagino que sus criterios están basados en probabilidades, de forma que cuando les parece que no es "suficientemente" elevada omiten la información. Ahora, en mi opinión se equivocan, creo que deberían aportar todos los datos, incluidos los estadísticos. Pienso así porque sólo desde el conocimiento se puede identificar el problema y en consecuencia tener alguna posibilidad de correguirlo.
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Yo he estado tomando todos esos medicamentos y nada de eso me a pasado, será, por que poco a poco me he ido quitando medicación, y poniendome el tratamiento desde 2007 de nicotina en estado puro transdermico,con el doctor Gabriel Villafane que tiene su consulta en el Hospital Henri Mondor de Paris, lo cual me va de escandalo, de tanta pastilla como tomaba solo me tomo 2 de stalevo de 100 mg, y un parche de Neupro de 8 mg eso es todo y estoy estupendamente.
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Estos enfermos toman: Azilect,Mirapexin,Stalevo, pastillas para dormir y otros componentes según estadio en el que se encuentran y necesitan apoyo psicologico y hasta tratamiento psiquiatrico. Como cuidadora desde hace 8 años he sufrido: Mal trato psicologico por parte de este enfermo, insultos, humillaciones,violación, abandono en momentos clave de mi vida, son parcos y egoistas. Por carecer de empatia llegan a ser tan crueles con el cuidador que mienten socialmente y en casa son ellos mismos y su enfermedad. No puedo seguir escribiendo más pero los neurologos callan todos estos efectos secundarios y jamás me ayudarón en momentos criticos de esta enfermedad de mi pareja. Puedo decir que yo me empape bien con libros de medicina ¿Qué era esta enfermedad? y lei todos los prospectos de lo que toman diariamente. Las mujeres nos separamos el 90%, no duermen, son hiperactivos...............
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Innteresante reportaje. Pero creo que no se han informado muy bien acerca de las enfermedades neurodegenerativas. No sé a que se refieren cuando dicen "más importantes" ¿Al número de personas que la padecen o a lo cruel que es? Una de las más crueles es la ELA.
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Porque no se hace público el nombre de este fármaco?los afectados deberiamos saber cual es,ya que no nos dan información ninguna de los efectos secundarios,y el próspecto anexo que llevan los medicamentos casi que da miedo de leerlo,pues desde infartos a caidas etc.etc.estamos expuestos a todo tipo de riesgos.
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