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30 años después del procesamiento de Lola Flores los defraudadores han sofisticado sus trucos

El fisco contra los famosos

Fecha: 20/03/2017 Ana María Pascual. ico favoritos Añadir a favoritos
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La folclórica Lola Flores no hizo la declaración de la renta   durante cuatro ejercicios y Hacienda la denunció. El suyo fue el primer caso sonado de una famosa defraudadora. Tres décadas después, algunos de los más célebres deportistas, cantantes y actores han sido pillados por la Agencia Tributaria. Los métodos para evadir el pago de los impuestos se han sofisticado gracias al asesoramiento de prestigiosos bufetes que han fichado a inspectores de Hacienda en excedencia. Los conglomerados societarios radicados en paraísos fiscales con testaferros profesionales son la última tendencia. | Sigue leyendo.

Eran otros tiempos. En 1987 los españoles pudieron votar por primera vez para elegir a sus representantes en el Parlamento Europeo; ETA perpetraba dos de sus más sanguinarios atentados: el de Hipercor y el de la casa cuartel de Zaragoza; y la folclórica Lola Flores comprobaba lo caro que sale intentar burlar al fisco. El 23 de marzo de 1987 el ministerio fiscal presentó una denuncia contra la artista por haber defraudado a Hacienda en torno a 47 millones de pesetas (283.000 euros).

Aquel fue el primer escándalo que protagonizaba un famoso por defraudar a la Agencia Tributaria. La Faraona no escondió su dinero en paraísos fiscales ni montó un entramado societario para evadir impuestos. Simplemente dejó de presentar la declaración de la Renta durante los ejercicios de 1982 a 1985. Hoy aquel intento de engañar a Hacienda suena algo pueril, pero en aquellos años ochenta el Estado no contaba con una base de datos completa de los españoles que estaban obligados a rendir cuentas al fisco. 

Lola Flores llegó a presentarse ante la sociedad como una víctima a la que Hacienda le estaba haciendo la vida imposible. Pidió ayuda al entonces presidente del Gobierno, Felipe González, y a todos los españoles: “Si una peseta me diera cada español, pero a mí, a donde tienen que darla, quizás saldría de la deuda“

En 1991 la artista fue condenada por el Tribunal Supremo por cuatro delitos fiscales a 16 meses de prisión, pero no pisó la cárcel. El tribunal no pudo determinar la cuantía exacta de lo defraudado; finalmente estimó el fraude en 28 millones de pesetas (168.000 euros). A Lola le salió mejor de lo que esperaba: se libró de la cárcel y solo tuvo que pagar la mitad de lo defraudado. 

Durante estos treinta años, los mecanismos para evadir el pago de los impuestos se ha sofisticado. Hoy se considera delito fiscal la defraudación de más de 120.000 euros y la pena de cárcel puede alcanzar los cinco años. Comenzaban en los años noventa los falsos domicilios en paraísos fiscales por parte de artistas y deportistas, como la tenista Arantxa Sánchez Vicario, que resultó condenada en 2003 al pago de 3,4 millones de euros por haber simulado su residencia en Andorra durante once años.

Hacienda comenzaba a detectar también por entonces que algunos artistas se olvidaban de tributar por sus giras internacionales o lo hacían declarando menos ganancias. Facturas falsas, empresas interpuestas para alejar el foco de Hacienda del contribuyente… 

“A medida que la Agencia Tributaria ha ido detectando los nuevos sistemas de fraude, más se ha especializado la evasión fiscal, llegando al punto en el que estamos hoy: complejos entramados societarios radicados en Panamá y otros paraísos fiscales”, explica José María Mollinedo, portavoz del Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda, Gestha, que asegura que “faltan medios materiales y técnicos en la Agencia Tributaria para localizar a todos los defraudadores”

En la actualidad, de los 1.500 inspectores de la plantilla de la Agencia Tributaria, 151 están en situación de excedencia trabajando en el sector privado, prestando sus servicios en bufetes y asesorías. Uno de ellos es Fernando Peña Álvarez, el cerebro del bufete Nummaria, acusado de crear empresas offshore, constituidas en paraísos fiscales, para ocultar a Hacienda las fortunas de sus adinerados clientes, entre los que se encuentran conocidos cantantes, escritores y actores, como Ana Duato e Imanol Arias, protagonistas de la serie Cuéntame. | Sigue leyendo.

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