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El patrimonio inmobiliario del Consejero Granados

Fecha: 23/02/2009 0:00 ico favoritos Añadir a favoritos

El consejero de Presidencia, Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid, Francisco Granados, tiene 11 propiedades en Valdemoro, su ciudad, y prepara la adquisición de un palacete de casi 1.000 metros para el que se han necesitado seis de las mejores parcelas de la localidad. | Lee el reportaje completo.

No parece una vivienda ni por el tipo de construcción ni por su tamaño –casi 1.000 metros cuadrados distribuidos en tres plantas–, pero muy pocos en la localidad madrileña de Valdemoro desconocen de qué se trata: “Sí, sí, esto es una casa. Es la ‘casita’ que se está construyendo Paco Granados”, dice un empleado municipal que trabaja limpiando el parque que rodea la mansión. Para construirla han unido seis parcelas destinadas a unifamiliares hasta juntar 1.700 metros cuadrados de suelo en un alto de la zona conocida como El Caracol, en la calle Chequia. Tiene las mejores vistas de Valdemoro.

El consejero de Presidencia, Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid y ex alcalde de la localidad por el PP disfrutará de una gran terraza desde la que dominará el municipio que gobernó entre 1999 y 2003. Viendo la aparatosa suntuosidad del inmueble pocos dudarán de quién sigue mandando en el pueblo. Francisco Granados, que es también secretario general del PP de Madrid, aún no ha cerrado la adquisición de la propiedad. “Es verdad que la hemos mirado para comprarla, pero antes tengo que vender mis dos pisos, y dada la situación actual del mercado inmobiliario, no creo que la pueda comprar en un plazo breve –declara el consejero a interviú–. Puede que para entonces se la haya quedado otro comprador. No hay carteles de Se vende en ninguna parte de la finca.

“La parcela es la mejor de todo Valdemoro”, asegura una agente inmobiliaria. Expertos del sector valoran la vivienda, en cuanto esté terminada, en dos millones de euros, aunque Francisco Granados asegura que le pidieron por ella 1,2 millones. La licencia de obra fue tramitada en el ayuntamiento en febrero de 2005 por la constructora Vicfidem Proyectos. Se trata de una de las muchas empresas a nombre de Ramiro Cid Sicluna, el señor del ladrillo de este municipio madrileño. Cid Sicluna maneja una maraña de sociedades que se entrelazan con varias empresas en las que es socio de David Marjaliza, amigo de la infancia del consejero Granados. Marjaliza, proveniente de la constructora Obrum, ocupó la presidencia del grupo DHO, que nació de la fusión de Dico, Harinsa y la propia Obrum. La pasada semana, David Merino, ex director general del Grupo Dico, aseguró en interviú haber entregado dinero negro a Francisco Granados y a otros cargos políticos de dentro y fuera de la Comunidad de Madrid. Marjaliza sustituyó el pasado año a Francisco Colado, uno de los dueños del Grupo Dico, al frente de DHO, firma que llegó a colocarse entre las diez principales constructoras de España. En los círculos económicos sonó con insistencia la salida de la compañía a Bolsa. Hoy el grupo está en suspensión de pagos.

No es la primera vez que Granados y el constructor Cid Sicluna hacen negocios juntos. En junio de 2002 el entonces alcalde y su esposa –María Nieves Alarcón– se hicieron con un ático dúplex de 165 metros cuadrados, el mejor de una promoción que construyó Obras y Vías en la calle Guardia Civil de Valdemoro. Obras y Vías es la principal firma de Cid Sicluna y una de las que más construyen en Valdemoro. En la escritura del ático está anotado que Granados y su esposa tuvieron que entramparse con una hipoteca de 84.000 euros. Hoy la vivienda se vende discretamente. El precio, entre 360.000 y 420.000 euros.

Granados no habitó demasiado tiempo ese ático. En octubre de 2006, cuatro años después de entrar a vivir, tuvo que mudarse por motivos de seguridad: alguien le prendió fuego a su coche, un Mini, que estaba estacionado en una de las plazas de garaje que el consejero posee en el sótano del inmueble y que suman 80 metros cuadrados. Fue entonces cuando se supo que el vehículo estaba a nombre de una constructora, Grandes Locales de Negocios S.L., otra de las empresas de Cid Sicluna, lo que obligó al consejero a dar incómodas explicaciones.

Tras el incidente del coche quemado, Granados y su familia se trasladan a su actual residencia, un chalé de 350 metros cuadrados en la calle Venezuela de Valdemoro que el consejero compró en marzo de 2007. Distintas fuentes aseguran que Granados residía en ese chalé meses antes de la fecha de compra, pero él lo niega: “Me trasladé después de firmar la escritura”. Por tercera vez, una vivienda de Francisco Granados relacionada con el Grupo Dico. El consejero reconoce que la promoción la construyó Dico y que él se la compró a la promotora del grupo, Promodico. “Los alrededor de 70 u 80 millones que me costó la casa los pagué con una transferencia y una hipoteca de 330.000 euros. No me regalaron nada”, sentencia Granados. Una patrulla de la Guardia Civil vigila el domicilio permanentemente.

Las propiedades de Francisco Granados en Valdemoro suman y siguen: dos fincas contiguas que suman más de 8.000 metros cuadrados en la zona de San Pedro, al sur del casco urbano de Valdemoro, que comparte con su hermano por herencia. En una de esas fincas se levanta otra construcción, una vieja edificación rural de una sola planta, y que no está registrada. Granados y su esposa son además dueños de un piso de 127 metros con dos garajes en la calle San Vicente de Paúl. Éste fue adquirido por la pareja en 1993, seis años antes de alcanzar la alcaldía de Valdemoro.

El valor de las propiedades inmobiliarias que posee Granados en Valdemoro se doblará cuando termine de comprar el palacete. Granados asegura que el capital para adquirir todas sus propiedades proviene de su salario. El número tres del Gobierno de Esperanza Aguirre da rodeos a la hora de explicar su relación con el palacete que se construye en la calle Chequia. En conversación telefónica, Granados explicó la pasada semana a esta revista que no recuerda qué promotora o agencia lleva la venta de la casa: “Mi mujer y yo nos informamos en la propia obra. Sé qué el suelo era de Obras y Vías (Cid Sicluna), pero la construcción no es suya, le vendieron el proyecto a otra empresa cuyo nombre desconozco. Yo hablé con una tal Consuelo, pero sólo he ido a la casa dos veces”. Preguntado el consejero acerca del Volkswagen Touareg con una gorra del cuerpo de bomberos en el salpicadero que estaba estacionado en la puerta de la casa el miércoles de la pasada semana –la única visita que esta revista hizo a la propiedad–, Granados se muestra incómodo: “Efectivamente, ese coche es mío. Llamaron a mi mujer para que se acercara a la obra porque, claro, quieren vender la casa. Pero hacía un mes y medio que mi esposa no iba por allí, así que fue una gran casualidad que coincidiera con vosotros”.

El clan de Valdemoro

David Marjaliza Villaseñor, que fue presidente de Dico Harinsa Obrum, es uno de los personajes más destacados en el entorno político, social y financiero del consejero Granados. El suyo es un apellido muy asiduo en los documentos registrales, según los cuales Marjaliza tiene una actividad societaria apabullante: aparece en los consejos de administración de un centenar de empresas, la mayoría con intereses en el ladrillo, y en un puñado de sociedades patrimoniales.

Marjaliza era uno de los jóvenes ligados al PP en los años 80 que se reunían en el discobar Plaza, que había abierto José Capita, otro de los amigos de la pandilla, originario de la vecina localidad de Pinto, y cuyo nombre se junta con el de Marjaliza en los consejos de distintas empresas. A la cuadrilla se unían también los sábados por la noche Juan Carlos Burguillo y Juan Francisco Pérez, que, con Granados, fueron creciendo en influencia en el PP local. Cuando su amigo Paco fue alcalde, Burguillo fue concejal de Urbanismo. Hoy ocupa un cargo de confianza en el ayuntamiento con un sueldo que ronda los 50.000 euros anuales. Pérez, por su parte, es hoy concejal de Movilidad Urbana, bajo el mando de otro miembro del clan, José Miguel Moreno, actual alcalde, que se apoya mucho en Manuel Salguero, concejal de Seguridad Ciudadana.

Aquellos chavales, muchos de ellos de las juventudes del PP, estaban llamados a ser gente importantes en el pueblo. Los intensos rumores de corrupción que azotaban al PSOE local permitieron a un joven treintañero hacerse con la alcaldía de Valdemoro en 1999. Francisco Granados, licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, contó para las tareas de gobierno con sus amigos de la infancia, y, tras revalidar la mayoría absoluta en 2003, cedió la alcaldía a su más fiel escudero, Moreno, cuando Esperanza Aguirre lo llamó al Gobierno de Madrid.

La oposición (PSOE e IU) ha exigido que dé explicaciones, pues él y su equipo también han sido señalados por David Merino como cobradores de comisiones ilegales del Grupo Dico. El alcalde Moreno vive en un chalé en la calle Postiguillo que, pese a tratarse de una promoción de unifamiliares, se diferencia del resto por tener una techumbre más vistosa, de mayor categoría. El chalé pareado al del alcalde pertenece a su propio hermano. Como constructor de estas casas vuelve a aparecer Obras y Vías, es decir, Ramiro Cid Sicluna. Tanto Sicluna como Marjaliza no han respondido a las preguntas de interviú.

Los últimos escándalos han modificado la agenda del grupo de amigos, pero todavía se les ve repitiendo el plan de los sábados. Primero, comida con la familia; después, cena en el restaurante Bracomonte, propiedad de Jesús Moreno, hermano del alcalde. Rematan la noche en la sala Moa, cuyo propietario es José Antonio Arcas, hermano de la secretaria de Granados, Mari Carmen Arcas. La secretaria está casada con Alberto Albacete, ex policía local de Valdemoro con Granados, que el hoy consejero se llevó con un cargo a la academia de la Policía Local de Madrid en cuanto asumió su puesto en el Gobierno madrileño. “Cuando entran en Moa se nota, porque aparecen de golpe Granados, el alcalde, su hermano y Manuel Salguero... –explica una joven que frecuenta dicho local–. A veces también vienen con el concejal de Cultura [Juan Fernando Prado] y el cuñado de Granados”. Este último, Germán Alarcón, es concejal de Juventud y Deportes.

Hay más personas del entorno de Granados que hoy están bien colocadas. La hermana de su mujer, Marta Alarcón, es directora de Salud Laboral de la Comunidad de Madrid (ver recuadro en esta página), y el ex guardia civil José Luis Caro, cuñado de una hermana del actual alcalde, forma parte del equipo de seguridad del consejero (más información en la página siguiente). José Miguel Moreno, el actual alcalde, tiene, también, un hermano entre los altos cargos de la Comunidad de Madrid: Luis Moreno es director general de Infraestructuras y Servicios de la Consejería de Educación.

En el caso de Marta Alarcón, Granados reconoce a esta revista que él mismo entregó el currículo de su cuñada a la consejera, pero después se inhibió en la votación del Consejo de Gobierno. “La contrataron por su currículum, por ser una persona de confianza, del partido, y supongo que no estará vetada por ser familia mía”, sostiene Granados.

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