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El último golpe del pederasta del Raval

Fecha: 15/12/2008 Juan Luis Álvarez
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Un entramado de empresas vinculadas a José María Hill Parados, condenado por abuso de menores, deja sin dinero a familias de toda España

Pasa por ser máster en Derecho Tributario; él, que debe al fisco cientos de miles de euros. Pasa por gestionar adopciones de niños; él, que está condenado por abusos sexuales a menores. Pasa por hacerle ganar dinero a sus amigos; él, que los ha ido engañando durante años y años… ¿De quién hablamos? De José María Hill Prados, un empresario y, sobre todo, vividor, si se le puede llamar así a un hombre condenado a ocho años de cárcel por pederastia en el llamado caso Raval.

Es una doble o triple vida que podría dar para un guión de Hollywood; pero muy real. Porque lo cierto es que José María Hill Prados lleva casi dos décadas entrando y saliendo de los juzgados. “No sé qué tiene que te acaba convenciendo y le confías tu dinero como si tal cosa”, confiesa uno de los afectados por su enésimo y último fraude, Financonsulting, una financiera a nombre de su hijo adoptado, Andreu, que lleva los mismos apellidos que su padre. Al menos dos despachos de abogados de Barcelona trabajan ahora intentando desentrañar la maraña de empresas de José María y sus hijos –Andreu y Alan, entre ellos, aunque tiene dos más, Alexis y Nicolás– y localizando presuntas víctimas en toda España, en un caso que, por su dispersión geográfica, podría terminar instruyendo la Audiencia Nacional.

Andreu –con quien esta revista ha tratado de ponerse en contacto, pero sin conseguirlo– figura al frente de diversas empresas con el mismo modus operandi que las del padre, idénticos domicilios sociales e iguales actividades, desde el comercio de bebidas (Elaboración de Vinos Especiales) hasta inmobiliarias (Neverland 2099, el nombre del país de Peter Pan y del rancho de Michael Jackson) o asesoramiento financiero, como Financonsulting. Algunas están dejando en la ruina a decenas de personas. “Yo invertí en julio 12.000 euros con la garantía de 12.000 botellas de Cava Cardoner –dice Fernando R., uno de los afectados–, y ni siquiera cobré en agosto los primeros 400 euros de intereses firmados. A primeros de septiembre reclamé en la oficinas [calle Valencia, 151, de Barcelona] y Andreu me dijo que me pagarían al día siguiente. Cuando fui, estaban cerradas. Hasta hoy. Llamé a las bodegas, pero me dijeron que este señor hace años que no tiene nada que ver con ellos”.

La que sufrió Fernando R. sólo es una de las modalidades de los engaños. Otra es la de los créditos puente. “A mí me convencieron para refinanciar mi hipoteca –dice el dominicano Honni Trinidad, también desde Barcelona–. Era con la empresa Neverland 2099, de Andreu Hill, de la que me enteré por anuncios. Sólo cobré 20.000 euros de los 53.000 que firmé y dos talones sin fondos que he depositado en mi banco, Caixa Catalunya”. Honni, por supuesto, sigue sin haber cancelado una peseta de su hipoteca de 200.000 euros con esa entidad: “Y Andreu no aparece por ningún sitio”, dice.

En el caso de Honni se engaña al receptor del dinero; en el del citado Fernando R. y en el de Vicente M., un médico de la capital catalana, al inversor: “En efecto –dice éste–. Yo invertí unos 350.000 euros a través de Venta Telefónica de Especialidades Vinícolas [cuyo apoderado es Andreu Hill y radicada también en la barcelonesa calle Valencia, 151]. Me dijeron que era con garantía hipotecaria y a un 20 por ciento de interés. Todo parece bien hecho, ante notario. Pero resulta que adquieres una segunda o tercera hipoteca de la casa en cuestión. No veré un euro”. Eso parece, porque la empresa jamás ha presentado cuentas y carece de propiedades.

Los afectados rechazan que las pérdidas se deban a que las sociedades vayan mal por la crisis; dicen que es una trama muy bien estudiada: los inversores ponen el dinero, con la intermediación de los Hill ante el notario; los receptores, confiados en Financonsulting o Neverland 2099, por ejemplo, porque los van a salvar del agobio, le dan a los Hill ese dinero para que cancele o renegocie sus deudas y, al cabo, en el mejor de los casos, ven sólo una parte del dinero; pero ni una deuda cancelada. Es lo que le ocurrió al citado Honni Trinidad y también a Noemí M. “En mi caso, 135.000 euros –dice Noemí–. Y eso que sólo debíamos 3.000 de unas cosas, además de la hipoteca, claro. Pero nos convencieron, no sé cómo. Al principio cobramos unos 20.000 euros, pero nada más. Y el colmo es que un día aparecieron dos de los prestamistas a decirnos que se quedaban con la casa, pero que, como favor, nos dejaban seguir en ella por 1.800 euros mensuales. Mi marido se plantó y dijo que ni un duro: para eso, que se la quede el banco. Y en ésas estamos. Lo tienen todo pensado”.

Hay mucha gente así entrampada en estos últimos meses, aunque los antecedentes de José María Hill son antiguos. A principios de los noventa, por ejemplo, ofrecía franquicias en España de DPE, una multinacional australiana de correo urgente con prestigio en el sector, como Fedex o DHL. Muchos con_ aron en él, porque decía ser su representante en el país cuando sólo era un comercial. “Nos engañó–relata Carmen Sobrón desde San Sebastián–. Mi socio y yo invertimos en locales, personal y tiempo. Jamás montó nada, pero se quedó un millón y medio de pesetas por la franquicia”.

El abogado José Luis Salip, que llevó a varios afectados, es rotundo. “Fue un fraude, como los que continúa haciendo –dice a interviú–. Sólo que ahora ha cambiado de estilo y ha montado un sistema de créditos puente o inversiones fantasma”. Salip cuenta una anécdota de aquella época y que tiene mucho que ver con la segunda actividad de Hill, los menores: “Unos clientes míos extremeños se hartaron del timo de DPE y llegaron hasta la puerta de su chalé y le obligaron a que les dejase entrar. Cuando abrieron su caja fuerte, se encontraron con las imágenes de los niños: no las quisieron ni describir”.

Porque ésa es la otra historia de José María Hill Prados, nacido en la comarca catalana del Penedés en 1960. En 1992 ya había obtenido el Premio a la Popularidad del Año –creado por él, claro– y había fundado Padres para Siempre, una organización de adopción de niños rusos que acabó en los tribunales cuando el programa de TVE Línea 900, ya desaparecido, lo desenmascaró: Hill Prados ofrecía un catálogo de menores –algo expresamente prohibido por las leyes internacionales de adopción, puesto que los niños son sujeto, y no objeto de derecho– a las familias españolas que los quisieran adoptar. Eso sí, previo pago: entre millón y medio y tres millones de pesetas, como denunciaron varias parejas. El caso fue tan sonado que Hill intentó parar la emisión del reportaje ante el titular del Juzgado número 26 de Barcelona, Lluís Pasqual Estevill –que posteriormente iría a prisión por prevaricación–, quien le abrió una investigación, aunque terminó archivando las diligencias.

Entre medias tuvo tiempo de gestionar otras empresas (Quantum Consultants, GMF, Courier Service, etcétera) e incluso agencias matrimoniales, como Desde Rusia con Amor. Y también pudo –inexplicablemente, siendo soltero– lograr en acogida a los cuatro menores rusos que él mismo alojaba en su casa y que ahora llevan sus apellidos, Alexis, Nicolás, Alan y Andreu, algunos de los cuales lo denunciaron en 1996 por abusos. Por diversas razones, no obstante, Hill padre se ha ido librando de ser condenado en firme hasta la pasada primavera, cuando el Supremo ratificó la condena de la Audiencia Provincial de Barcelona de ocho años de prisión por abusar de un menor en el llamado caso Raval, pena que cumple en la cárcel de Quatre Camins.

En las oficinas barcelonesas de Financonsulting, en la calle Valencia, se encontraba también un despacho de la Western Union, por lo que muchos afectados piensan que el dinero que presuntamente se han llevado ha podido ser transferido fácilmente a otros países. No sería extraño: una sociedad de Hill ha estado vinculada a Cambitur, una empresa de compraventa de moneda radicada en Málaga.

Es parte de la compleja trama empresarial montada por José María Hill y que parecen continuar sus hijos, con todas sus variantes: inmobiliarias, comerciales, franquicias, _ nancieras… El barcelonés Bruno B., por ejemplo, demandó al padre por otra hipotecaria, como inversor: “Me engatusó para meter dinero en la hipoteca del edificio de Cavas Cardoner, en Sant Sadurní d’Anoia. Lo hice, y tengo la escritura; pero no hice nada con el Registro. Al final se la quedó un subastero de su cuerda”. Bruno inició un proceso civil por el dinero, que, según las notas registrales, suponen 1.171.973 euros –él dice que era “bastante menos; han debido de meter otras cosas”–; pero no confía en cobrar: “Lo doy por perdido. Estuve en la subasta y recuerdo que José María Hill no paraba de reír, como diciendo que estaba todo bien atado”.

La operación de Bruno se hizo con la Compañía Internacional de Vinos y Cavas (Civica), una de las muchas empresas fantasma de la familia, que sólo a la Seguridad Social le debe 390.000 euros. interviú ha hablado con quien figuraba, junto con el pederasta, como apoderado de la firma en el Registro Mercantil, el abogado Albert Pons. Pero éste niega conocer siquiera a José María Hill: “No le he visto nunca. Debo de aparecer ahí porque alguna vez llevé algún cobro de deudas para la empresa; pero nada más”. Albert Pons dice ser “familiar” de José Pons Cardoner, fundador de las bodegas, y cuyo apellido figura en varias de las empresas de Hill.

Para rizar el rizo, los Hill también se dedican a la política. En la última convocatoria electoral aparecen (lo ratifica el BOE número 32, del 6 de febrero, de este año) como miembros del Partido de Libertades Civiles (PLCI), una formación que lleva entre sus principios rebajar la edad penal de los jóvenes. Ahí, por Barcelona, aparecen Alan Alexis en el número 9 de las listas; su hermano Andreu en el 18 y otro hermano, también llamado Alexis, en el 21. Es la última pirueta de un padre condenado por pederastia, pero que ha sabido engañar tanto a inversores con dinero como a pobres inmigrantes hispanoamericanos.

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Comentarios recientes

  • Info sobre supuestas estafas 04/01/2012 17:25

    Hay más hablan de supuestas estafas
    www.financonsulting.com

    Comentario fuera de tono

  • Jose Antonio Díaz Jimenez 04/01/2012 17:23

    Por favor, no borreis este reportaje, que es muy interesante. Sobre todo para advertir a la gente de este tipo de gentuza

    Comentario fuera de tono

  • Anonymous 15/06/2011 2:16

    Que pasa?. Cuanto te han pagado para cambiar la versión. ¡Ya se te exime la ley por mentir cuando eras menor de edad!. Hill Prados, este no es el unico caso conocido de pederastia. Y tu Diego prepárate. Somos Legión, espéranos. Somos Anonymous

    Con todas las victimas de sus estafas, incluido Financonsulting

    Comentario fuera de tono

  • angel lopez 04/03/2011 21:36

    El comentario dejado por diego giménez sobre la presunta inocencia de José María Hill Prados no tiene validez alguna, puesto que este chaval de 18a aprox., tiene relaciones sexuales con el hijo del sr. Hill, me refiero a Andreu Hill Prados. Por lo que entiendo que es normal que luche por la causa del padre de éste.

    Comentario fuera de tono

  • DIEGO GIMENEZ SANCHEZ 27/11/2010 10:40

    NO Teneis idea de lo que hablais, solo buscais sacar dinero a este señor, podeis visitar mi blog, http://diegogimenez1992.wordpress.com/ y encontrareis la verdad sobre el caso RAVAL que a todos les tiemblan las orejas...

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