Hijo de nazi, corrupto en Marbella
Fecha: 14/01/2011Se sienta en el banquillo y le piden diez años de cárcel. Juan Hoffman es el personaje más enigmático de la trama de corrupción en Marbella. Heredó contactos y fortuna de su padre, Hans Hoffmann, que antes de ser cónsul alemán en Málaga fue oficial de la Gestapo y hasta traductor para el mismísimo Hitler. Esta es su increíble historia.
El hijo de Hans Hoffman, entrando al juicio por la "operación Malaya".
Tras estudiar Derecho, Juan German Hoffmann, malagueño hijo de alemanes, pronto se hizo con una importante y solvente clientela de origen teutón. Su participación como testaferro de Juan Antonio Roca, cerebro del urbanismo local en las operaciones delictivas de la trama de Marbella, fue posible gracias a las vinculaciones con las élites económicas y políticas creadas por la alargada sombra de su progenitor, que fue cónsul general de Alemania en Málaga y al que todos conocían como el rey de Marbella.
El cónsul Hans Hoffmann, padre del ahora acusado en la operación Malaya, fue en su día un oficial de la Gestapo que conspiró para eliminar a Franco por negarse a participar en la II Guerra Mundial junto a Hitler. Tras la victoria aliada, el régimen franquista, en cambio, protegió al padre de Hoffmann y evitó que fuera entregado a los británicos, que lo buscaban por detener a ciudadanos alemanes contrarios al nazismo que acabaron sus días en campos de concentración. Hans Hoffmann, conocido como Juanito en Marbella, murió en 1998 sin desprenderse de su pasaporte diplomático. Antes había sido alto mando de la Gestapo, traductor de español para el general Muñoz Grandes entre la División Azul y las SS, y oficial de la Legión Cóndor, que participó en el bombardeo de Guernica del 27 de abril de 1937.
Más información en la revista interviú.







Comentarios recientes
he de defender al progenitor, ya que él, como muchos otros soldados a las ordenes de Hitler no tuvieron mas opción de detener a dichos enemigos de los nazis. y en cuanto a la supuesta conspiración para eliminar a Franco, no hay pruebas que le culpen. Y se les ha olvidado mencionar que no solo fue traductor de Hitler sino que en alguna ocasión también lo fue de Franco.
Y dicho sea de paso, no hay porque culpar ni buscarle tres paras al gato. Hans Hoffmann no tiene la culpa de que su hijo haya hecho lo que se supone que ha hecho (que conste que todavía es inocente hasta que se demuestre lo contrario.
Comentario fuera de tono
Interesantisimo. Seria bueno investigar a quienes fueron a parar las tierras de los republicanos expropiados por el franquismo. Nos llevariamos algunas sorpresas. Y lo del socio de fechorias de Aznar flipante. Muy buen reportaje, lastima que no vaya en portada
Comentario fuera de tono