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La basura que hereda Bildu

Fecha: 20/05/2011 12:45 Texto: Ana María Pascual/ Fotos: Íñigo Fernández ico favoritos Añadir a favoritos

Garbitania, la empresa municipal de recogida de residuos en tres municipios `abertzales´ , se ha convertido en un “chiringuito” para contratar a sus acólitos.

La izquierda `abertzale´cambió hace un año el sistema de recogida de basuras en tres de sus feudos, Hernani, Oiartzun y Usurbil (Guipúzcoa). Pero el balance no es muy optimista en cuanto a su higiene democrática. La empresa pública que gestiona las basuras, Garbitania, es un ente opaco, donde se contrata a dedo a los familiares de los ediles de la ilegalizada ANV, según denuncian Hamaikabat –partido nacido de la escisión de Eusko Alkartasuna– y el PSE-PSOE, en la oposición en esos tres municipios.

Con el ecologismo como bandera y con la lucha contra la incineración de la basura como justificación, Hernani, Usúrbil y Oyarzun –los tres gobernados por la ilegalizada ANV en la pasada legislatura–, han dividido a sus respectivas ciudadanías al imponer hace un año el sistema de recogida de basuras conocido como `puerta a puerta´ (PaP). Hace poco que se les ha unido Antzuola, otro municipio guipuzcoano. El proyecto de la izquierda abertzale –ahora en la coalición Bildu, con Eusko Alkastasuna y Alternatiba– es implantar poco a poco en el resto de sus ayuntamientos este sistema que ha eliminado de las calles los contenedores de basura y la mayoría de las papeleras y que impone unos días determinados para que los vecinos se deshagan de sus residuos orgánicos, del papel, de los envases ligeros y de la basura que no se puede reciclar. Los habitantes de estos municipios no pueden tirar la basura que generan todos los días. Sólo tres veces a la semana pueden desprenderse de las sobras de la comida.

Pero más allá de los perjuicios o beneficios del método, más que suspicacias, `el puerta a puerta´ indigna políticamente por la opacidad de su entramado. De Garbitania Zero Zabor, la empresa pública que hace un año crearon los ayuntamientos de Hernani, Oyarzun y Usúrbil para gestionar el nuevo sistema de recogidas de basuras, practicamente sólo se conoce el nombre. Según denuncian Hamaikabat –partido nacido de la escisión de Eusko Alkartasuna–y el PSE-PSOE, los alcaldes de ANV “no facilitan ni un dato de los que les solicitamos sobre Garbitania: ni sobre las cuentas, ni sobre las contrataciones del personal. No existen los concursos públicos para contratar personal, no sabemos con qué baremos se elige a los empleados. Es un chiringuito de la izquierda abertzale”, coinciden en señalar Iñaki Arratibel, portavoz de Hamaikabat de Hernani y Estefanía Morcillo, del PSE-PSOE de la misma localidad. Desde Garbitania y los ayuntamientos de Hernani, Oyarzun y Usúrbil han declinado facilitar a Interviú información alguna sobre la composición de la empresa pública.

En localidades pequeñas como son Hernani (unos 19.000 habitantes), Oyarzun (10.000 habitantes) y Usúrbil (unos 6.000 habitantes) todo acaba sabiéndose. La gerente de Garbitania es Eneritz Gurrutxaga Gogorza, una conocida militante de la izquierda abertzale y del circuito de familiares de presos de ETA. Es la hermana del etarra Egoitz Gurrutxaga, fallecido en 2002 al estallarle la bomba que transportaba. También es hermana de Oroitz Gurrutxaga Gogorza, presunto etarra huido, en julio de 2008, a raíz de una operación contra la organización ilegalizada Segi, en la que se desarticularon dos células de la `kale borroka´ en Rentería y Oyarzun. Poco después, una fotografía de Oroitz Gurrutxaga apareció junto con las de otros tres presuntos etarras en el diario Gara, anunciando su incorporación a los comandos de ETA. Eneritz Gurrutxaga formó parte de la plataforma Aukera Herri, que convocó, durante 2005 y 2006 una marcha todos los viernes en Rentería, de donde es natural, a favor del acercamiento de los presos etarras a Euskadi.

No es la de Eneritz Gurrutxaga la única contratación que huele a amigismo. Jon Kortajarena Rubio, empleado de Garbitania, es el cuñado de Aitor Etxeberria, alcalde de Oyarzun y consejero de la empresa, según asegura Iñaki Arratibel, de Hamaikabat. Otra de las irregularidades que denuncia esta formación es la “autocontratación” de Imanol Azpíroz Artano, concejal de la ilegalizada ANV en Usúrbil y ex vicepresidente de la mancomunidad de San Marcos, el consorcio de diez municipios de Guipúzcoa para gestionar los residuos urbanos, del que se han separado los tres municipios del PaP. ”Es manifiestamente incompatible que en una empresa pública un concejal sea contratado como experto”, denuncia Arratibel.

Pese a que desde los ayuntamientos del `puerta a puerta´ se afirma que su sistema es más barato que el tradicional, parece que las cuentas lo desmienten. Juan Carlos Cano, alcalde de Rentería, del PSOE, y presidente de la mancomunidad de San Marcos, explica que en su municipio, de 39.000 habitantes, la gestión de las basuras les supone 1.500.000 euros al año. En Hernani, el presupuesto del 2011 para la recogida y gestión de los residuos es de 1.400.000 euros, para una población que no llega a los 20.000 habitantes. Garbitania se fundó en mayo de 2010 con un capital social de 500.000 euros, una inversión inicial de 800.000 y un gasto corriente de 2,2 millones de euros. “De las pocas cosas que nos ha dicho Garbitania es que su plantilla es de once personas, en las que no se incluyen los operarios que recogen la basura. Once personas para ua población de 34.500 habitantes –explica Iñaki Arratibel–. En la mancomunidad de San marcos son siete los trabajadores para una población de 306.000 vecinos”.

EL ADN DE LOS PERROS

Unas cien personas en Hernani forman la plataforma `No al ADN de los perrros´. Una nueva ordenanza obliga a los dueños a someter a sus perros a un prueba de ADN para que en caso de hallarse excrementos caninos en la calle se pueda hallar al infractor. Al retirarse muchas papeleras por el sistema de puerta a puerta, han aumentado las defecaciones caninas en la vía pública. Quedan fuera de la normativa los perros de caza, siempre que un veterinario certifique que el can no pisa suelo urbano, algo que critican los afectados por el gran peso de las sociedades de caza en Hernani. Los miembros de esta plataforma, presente en la red social de Facebook, aseguran que “la media es absurda” y van a acudir a la vía contencioso-administrativa para intentar que que se revoque la ordenanza. “Estamos a favor de que se sancione al que no recoja los excrementos de su perro, pero hacerles el ADN a los perros es exagerado”, dice Helena, la portavoz del colectivo. En caso de que los propietarios se nieguen a que a sus canes se les practique una prueba de ADN, serán multados con 600 euros. “Animamos a la gente que tenga perros a que nos apoye en esto, es una lucha importante. Pedimos colaboración también para poder sufragar los gastos judiciales. Esta es nuestra cuenta 2100.6252.12.0200022695, de La Caixa”, explica Helena.

Más información en la revista interviú.

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