Sport
Reportajes / Artículos

`La Ministra me despidió estando embarazada´

Fecha: 27/10/2008 0:00 Karin CABRERA ico favoritos Añadir a favoritos
  • Valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • Tu valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
¡Gracias!

Aunque ya han pasado once años, Mari Carmen no logra olvidar el día que Cristina Garmendia la puso de patitas en la calle. Embarazada de un mes, la entonces niñera de la actual ministra de Ciencia e Innovación fue despedida, sin razones ni explicaciones.

Si su estatura de aproximadamente un metro sesenta, ni su figura es lo que llaman la atención del físico de Mari Carmen Rodríguez Vaquero. Es su mirada la que transmite un aluvión de sentimientos que penetran directamente en los ojos de su interlocutor. Es una de esas situaciones en las que las palabras sobran. Mari Carmen es una mujer de 44 años que lleva más de diez cargando con una historia que por fin ha decidido contar. “No es cuestión de venganza ni de ira hacia nadie, es simplemente que tanto cinismo de la ministra de Ciencia e Innovación me ha superado”, afirma Mari Carmen.

Esta madrileña, residente en un municipio del sudeste, a 32 kilómetros de la capital, trabajó durante aproximadamente un mes como niñera de los hijos de Cristina Garmendia, la ministra de Ciencia e Innovación nombrada en esta legislatura por José Luís Rodríguez Zapatero. Pero poco le duró el trabajo, ya que a dos días de cumplir su primer mes como empleada de Garmendia, ésta la despidió estando embarazada. “Tengo los documentos que avalan lo que digo: un test de embarazo y el alta y la baja de la Seguridad Social firmada por la señora ministra”. Quizá Garmendia debería haber consultado antes la legislación: el artículo 55.5 del Estatuto de los Trabajadores de 1995 establecía que “será nulo el despido que tenga por móvil alguna de las causas de discriminación prohibidas en la Constitución o en la Ley, o bien se produzca con violación de derechos fundamentales y libertades públicas del trabajador”.

El 26 de mayo de 1997 Mari Carmen se quedó embarazada de su primer y único hijo, que a día de hoy está a punto de cumplir los once años. En ese momento no tenía empleo, pero el destino quiso que Mari Carmen leyera un anuncio de una agencia de empleo temporal que por aquella época se encontraba en la madrileña calle Gran Vía. Se busca persona para cuidar de cuatro niños en una casa a las afueras de Madrid, era más o menos el texto del anuncio. Mari Carmen, que ya tenía experiencia como cuidadora, no dudó en llamar. A pesar de que no conocía la agencia, fue ésta la que se puso en contacto con el anunciante, que resultó ser Cristina Garmendia Mendizábal, actual ministra de Ciencia e Innovación y empresaria por aquel entonces. La agencia concertó una cita con ambas partes en una de las empresas de Garmendia. “La primera impresión que me dio no fue de una señora con clase –dice Mari Carmen, muy sincera–, aunque mi trato era bueno con ella. Insistía mucho en que me quedara a dormir en su casa, como interna. Decía que me iba a encontrar muy a gusto con ellos y que la cocinera hacía unas croquetas deliciosas. Tenía especial interés en saber si tenía experiencia en la conducción, de hecho su chófer me hizo una prueba”.

Cuando Cristina Garmendia propuso a Mari Carmen dormir en su finca de la lujosa urbanización madrileña de La Moraleja, esta última la advirtió de que se encontraba en un piso de alquiler en Madrid y que hasta el momento no pretendía abandonarlo. “Pero la insistencia era abrumadora, así que acepté –cuenta Mari Carmen–. Mi habitación estaba en el sótano de la finca, un lugar con mucha humedad, pero muy bien acondicionado. Tenía unas pequeñas ventanas desde las que se veía el inmenso jardín, el lugar donde vi por última vez a la ministra el día que me despidió estando yo embarazada”.

En la calle y sin casa

Cuatro eran los empleados que trabajaban en casa de Garmendia en el año 1997: una cocinera, una señora encargada de las tareas domésticas, un chófer y Mari Carmen, la niñera. “Recuerdo que a la única persona a la que le conté que estaba embarazada fue a la cocinera –asegura Mari Carmen–. Y creo acordarme de que en ese momento nos escuchó la muchacha. Yo ya me había hecho la prueba del Predictor y sabía que estaba de semanas”. Pocos días después de esta conversación de la niñera con la cocinera, Mari Carmen recibió una llamada de la agencia de empleo. “Me pasó el teléfono la cocinera –dice Mari Carmen–. La chica de la agencia me dijo, sin más, que estaba despedida. ¿Las razones?

Simplemente me dijo: «Te tienes que marchar, te han despedido. Recoge tus cosas y vete»”. Mari Carmen no salía de su estado de choque, sentimiento que revive mientras cuenta la historia. “Me habían despedido sin razones. ¡Estaba en la calle, sin casa, sin nada! Pero no me quería ir hasta que me pagasen todo el mes de junio. Desde la ventana de mi habitación veía cómo la actual ministra jugaba con su hijo de dos años en el jardín, tan tranquila, como si no pasara nada”, recuerda Mari Carmen. Como Garmendia veía que la niñera no se marchaba, volvió a llamar a la agencia amenazando con que si no abandonaba el domicilio de inmediato llamaría a la policía. “Fue entonces cuando bajó su marido a mi habitación –recuerda Mari Carmen–. Era una persona muy amable, nada que ver con su mujer, con mucha más clase y mil veces más educado. Me dio las gracias por mis servicios y me pidió que me marchara. En ese momento yo estaba muerta de miedo. La cara del marido era un poema, lo decía todo, me miraba como diciendo: siento tener que despedirte estando embarazada…”.

Y es que Mari Carmen tiene claro el motivo del despido. “Era porque me quedé embarazada, porque durante el mes que trabajé ahí no hubo ni un solo problema, ni con los cuatro niños [dos del matrimonio de Garmendia con el empresario Rubén Celaya y dos de un matrimonio anterior de éste] ni con el matrimonio –asegura–. Además, la cocinera me dijo: «Lo siento, yo no he sido. Se lo ha contado la chica a la señora». Con eso quedaba todo claro. La ministra no tuvo reparo en echarme estando embarazada y a sabiendas de que no tenía casa por su culpa, porque fue ella la que insistió en que me mudara a su chalé. La noche del despido tuve que dormir en un coche”.

A Mari Carmen le irrita ver a la ministra en los medios de comunicación: “Que una señora así represente al partido socialista me da vergüenza. Verla en la tele me revuelve. ¡Hay que ser falsa! Su soberbia y prepotencia es extrema. Ella, que es mujer, ¿cómo me pudo despedir en mi estado?”.

La respuesta sólo la tiene Garmendia, pero Mari Carmen tiene todos los documentos, prueba de embarazo con fecha de 30 de junio y alta y baja de la Seguridad Social, para afirmar con la cabeza bien alta: “La ministra me despidió estando embarazada”.

  • ¡Compartelo!
  • twitter
  • delicious
  • facebook
  • compartir por mail

Comentarios recientes

  • domingo 25/04/2013 18:31

    Desde luego vaya ejemplo. Cuando habla en alguna de sus entrevistas ha solido decir que porque el hombre no se plantea pedir permiso por maternidad o paternidad en su caso.Pues con esa politica que tiene en su casa, que no habra hecho en el congreso. Luego hablaran de P P pero hacen lo mismo que ellos. Todos son iguales,

    Comentario fuera de tono

Añade tus comentarios
  • Los campos marcados con "*" son obligatorios

Publicidad

Lo +

Lo más leído

Lo más valorado

Lo más comentado

Publicidad