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El diario erótico de Olvido Hormigos.

La ventana indiscreta

Fecha: 17/07/2017 Olvido Hormigos ico favoritos Añadir a favoritos
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En plena ola de calor, la protagonista observa a una pareja manteniendo un sexo tan salvaje y excitante que no puede evitar masturbarse. ¿Basada en hechos reales?| Sigue leyendo.

Está siendo un verano de lo más caluroso. La otra tarde me encontraba cansada y decidí echarme una pequeña siesta, la noche anterior no había podido conciliar el sueño. Pero si difícil fue por la noche, por la tarde aún mucho más. Opté por abrir la ventana que daba a un patio interior del bloque de apartamentos, que estaba protegido del sol… Me quité la blusa y el sujetador y me encendí un cigarrillo. A veces, el tabaco me recuerda al sexo, a ese cigarro entrepolvos, el que te relaja después del primero y te prepara para el siguiente. Y si estoy desnuda, esa sensación es mayor si cabe. Mientras apuraba las últimas caladas no lo pude evitar y fijé mi vista en la ventana del apartamento frente al mío, en una planta más abajo. La pareja que allí vivía, había decidido combatir el calor de una forma más expeditiva. La chica , de unos treinta años, yacía desnuda sobre la cama con las muñecas atadas al cabecero mientras el chico, inclinado sobre ella, le dedicaba infinidad de caricias y besos recorriendo palmo a palmo aquel bonito cuerpo, besando y mordisqueando aquellos pechos grandes, pero firmes, a la vez que sus manos separaban unos muslos bien torneados hasta llegar a acariciar su sexo, haciendo que la chica se retorciera de placer.
Mi respiración empezó a acelerarse y mi mano, sin darme apenas cuenta, descendió hasta introducirse por dentro de mi braguita. Estaba tan caliente que empecé a acariciarme y a tocarme, dejándome llevar. Y mientras, la pareja continuaba con su tórrido juego; ahora el chico se había incorporado y se despojaba de la única prenda que aún le quedaba puesta, mostrando en toda su extensión su miembro erguido, un miembro no demasiado grande pero bien formado y aparentemente muy duro, que a mi me ponía muy cachonda. Lo reconozco, una polla muy dura me pone más que una polla grande. Y por lo visto, a ella le pasaba lo mismo. Él desató las manos de su chica y ella, al verse libre, se incorporó, le empujó con firmeza  sobre la cama tendiéndolo y agarrando aquel pene con el que se entregó a un delicioso juego de caricias… Primero con su mano. Después se lo metió en la boca y lo hizo con su lengua, chupando y succionando su glande suavemente para terminar lamiendo sus testículos. Mientras tanto, desde mi observatorio privilegiado, mis dedos ya habían alcanzado mi clítoris y jugueteaban con él al ritmo que la chica movía su cabeza por la entrepierna de su ahora entregado amante.
El juego continuaba. Invirtió ahora ella su posición, pasando un muslo a cada lado de la cara de él pero sin soltar aquel miembro que seguía si cabe más erguido que al principio. Era la primera vez que yo veía hacer el famoso “69” del que tanto había oído hablar a mis amigas y, la verdad, noté un escalofrío de placer que empezaba en mi boca deseosa de carne, recorría mi brazo convertido en un cable de alta tensión y terminaba en el centro de mi feminidad. Dentro de mí, mi mano aceleró su ritmo mientras la otra acariciaba mis pechos y pellizcaba mis pezones, duros como requería la ocasión. En ese momento, aquella muchacha fuera de sí se incorporó y avanzó hasta situarse a la altura de la cintura de su amante y, sujetándola con su mano, se introdujo la polla en su vagina. La danza que comenzó sobre él quemaba hasta en la distancia, se levantaba y volvía a bajar en una rítmica serie que hacía que la velocidad con la que restregaba mi clítoris fuera directamente proporcional a la de los gemidos que, vagamente llegaban hasta mí. Y me corrí, no pude más y un intenso orgasmo invadió mi cuerpo. No cerré los ojos y seguí mirando. Ellos elevaron el ritmo de sus sacudidas, cada vez más bruscas e intensas y los pechos grandes de ella subían y bajaban haciendo que yo no pudiera apartar mi mirada de ellos, excitándome de nuevo. | Sigue leyendo.

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