Desde el área de deportes de una televisión autonómica a un imperio que factura 250 millones y copa todos los sectores de la comunicación, incluido un canal de televisión, La Sexta. El largo viaje de dos cerebros de la televisión Tacho Benet y Jaume Roures.
Hoy, la tele, es suya. Sin corbata, despeinados, sonrientes, con aire de chicos joviales, en poco más de diez años han creado un monstruo empresarial alrededor de todas las facetas del negocio de la comunicación. Son el nuevo poder emergente y, desde este mismo año, hasta con un canal propio de televisión, La Sexta. Son los amos del fútbol, del baloncesto, de carreras de motos, de películas, de series de éxito, de licencias de televisión digital y hasta de una reciente incursión en el negocio inmobiliario y otra en el especulativo de la Bolsa. Todo comenzó con estos dos próceres de la comunicación, Jaume Roures y Tacho (José María) Benet, como colegas de los deportes de TV3, la televisión autonómica catalana.
Un imperio, eso sí, escorado claramente a la izquierda y que no para de crecer desde la llegada al poder del PSOE, hace dos años. La imagen más visible es la calva brillante, estridente y parlanchina de Andrés Montes, el narrador de los partidos del Mundial. Es la punta de un iceberg mediático que ya está en sus casas. Pero, como todo, tiene un principio. Se puede empezar a contar por el paso por los informativos y el, según muchas fuentes, exilio a los deportes de un despeinado y desaliñado cerebro de la televisión. Jaume Roures, barcelonés, vinculado en su juventud a la izquierda trotskista, estuvo ocho años en aquella TV3 dominada por CiU. Exiliado de la información política, se encontró en deportes con Tacho Benet, más joven, de familia acomodada de Lleida.
Más información en la revista interviú
Lo que todas las fuentes y analistas del mundo televisivo se preguntan es qué varita mágica asieron los dos ejecutivos de TV3 para, a partir de 1994, convertir en oro cuanto tocaban. No es una varita, aunque sí es delgado: el _ aco Johan Cruyff apareció en las vidas de Benet y Roures. El ex jugador y recién despedido en aquel 1994 como entrenador del Barça asesoró, cuando menos, al dúo de periodistas de TV3 para una operación muy ambiciosa que ahora han culminado: hacerse con los derechos del fútbol. Sin embargo, Roures asegura a interviú que “Cruyff nunca ha estado vinculado a Mediapro”.
“Han tenido siempre una puntería extraordinaria –explica una fuente que ha vivido desde el Gobierno las guerras mediáticas y digitales de los últimos años– y han tenido también la virtud de negociar con derechos reembolsables”. Se trata de comprar sin pagar. Es decir, lograr la comercialización de la producción, por ejemplo de la FIFA –su Mundial–, venderla y, cuando se cobra, pagar el precio pactado al organismo mundial del fútbol. Es así como Roures –entonces sólo un ejecutivo medio de una televisión autonómica española– logró los unilaterales del Mundial de Francia celebrado en 1998. Son los espacios de conexión satélite temporales –llamados ventanas–, en los que las televisiones van colocando sus contenidos más personalizados, como entrevistas o comentarios, en medio de la señal general de un partido. Roures los tenía antes de que se celebrara el sorteo con los emparejamientos y los fue vendiendo luego al por menor, a cada televisión de cada país. Cruyff, si no fue también financiador, que hay quien dice que sí, al menos fue un maestro en esto.
El mito azulgrana llegó a rescatar a la directiva del Barça, que estaba a la deriva en 1988. Con fama de extremadamente cuidadoso con su dinero, negoció una cláusula en su contrato en función de la cual él se quedaba con los derechos televisivos del club para fuera de España. Tuvo ojo de lince, teniendo en cuenta que ganó la Copa de Europa de 1992. Son los tiempos de su amistad con Roures y Benet.
La aventura empresarial que comenzó con ambiciosas operaciones para hacerse con los derechos del fútbol se ha convertido en una bola de nieve que factura 250 millones de euros al año, según sus propias previsiones, tras asociarse a otro gigante de la comunicación, el Grupo Árbol, más conocido por su cara de productora, Globomedia, autora de series como Los Serrano y de programas como 59 segundos. El nuevo monstruo se llama Imagina, y ninguna productora en España le hará siquiera sombra.
“Tienen, por lo menos, instinto comercial –explica la misma fuente gubernamental–. Ahora hacen falta contenidos para los canales digitales, y ahí están ellos”. Efectivamente, con sus socios de Globomedia se han convertido en productores de ficción de primera categoría. Sin olvidar la faceta más representativa del imperio Mediapro: la producción de informativos.
Porque, en los orígenes, además del fútbol, estuvo la técnica. La sociedad se especializó en dar soporte técnico. Mediapro alcanzó relevancia al ser la única que proporcionaba conexiones vía satélite para los enviados especiales que resistieron en Bagdad la última guerra del Golfo. Sus técnicos, subidos a las azoteas durante los bombardeos, tomaron tintes de héroes.
Pero Mediapro no se quedó en mero transmisor de la actualidad más candente. Hoy las diferentes productoras en que se difumina el grupo realizan 37 programas para las televisiones analógicas de España. Con un programa señero y bandera, España directo, que emite TVE todas las tardes y que originó protestas, ya que los sindicatos del Ente estaban en contra de que se encargara este programa a una productora privada.
Mediapro parece un gigante que ha ido alargando sus tentáculos con absoluta discreción. De la misma manera que se llevó el gato al agua en los derechos del fútbol (cuando aún no tenían ni siquiera una televisión donde emitirlos: “Eran unos intermediarios de los intermediarios”, explica otra fuente del sector), hace dos años se quedó con el Canal Parlamentario, como si de una Real Madrid TV o Barça TV se tratara. Con la llegada a la presidencia del Congreso del socialista Manuel Marín, la gestión del canal que transmite en exclusiva todo lo que pasa en el hemiciclo pasó de la Universidad Complutense a Mediapro. Jugoso negocio si se tiene en cuenta que el material es propiedad del Congreso de los Diputados. Más encargos interesantes. Mediapro se ocupó de la señal al resto de las televisiones por encargo de Al Jazeera Sports en una reciente copa de fútbol de los países del golfo Pérsico.
Por supuesto, la cabeza de esta ingente producción está en La Sexta, televisión de reciente concesión por el Gobierno de Rodríguez Zapatero en la que Roures y Benet están aliados, con, entre otros, la mexicana Televisa, Globomedia, Bainet (Karlos Arguiñano) y El Terrat (Andreu Buenafuente). En La Sexta se han encontrado con buena parte de sus aliados naturales en la notable expansión, el Grupo Árbol.
Allí están con otra personalidad de la televisión, José Miguel Contreras, fundador de Globomedia y consejero delegado de La Sexta, que ha encajado a la perfección con el espíritu de Roures y Benet. La amistad ha ido incluso a mayores. Todos ellos, junto a Emilio Aragón –otro de los artífices de Globomedia–, fundaron el pasado mes de agosto una mercantil llamada Grupo Afinia. Se trata de una sociedad con un capital de más de 30 millones de euros (5.000 millones de pesetas), cuyo objeto social, según el Registro Mercantil, es el negocio de los “valores mobiliarios”. Allí están, asociadas en una empresa puramente capitalista, las caras de la nueva televisión. Casi todas: Tacho Benet, Emilio Aragón, Daniel Écija, Jaume Roures y José Miguel Contreras, entre otros. El poder emergente.
Porque si algo ha caracterizado a Roures y Benet en su aventura empresarial es la facilidad para las alianzas, por muy sorprendentes que éstas sean. Están asociados a la flor y nata del periodismo catalán, como el Grupo Godó (editor de La Vanguardia), Josep Cuní (prominente comunicador catalán) y Luis del Olmo (líder de opinión radiofónico). Además, de sus buenos tiempos en TV3 queda la alianza con Jaume Ferrús. Se trata de un ingeniero industrial que ha sido cabeza pensante y directora de TV3 y de Sogecable, la televisión del Grupo Prisa. En el equipo directivo de Mediapro aparece también Juan Ruiz de Gauna, hombre de asendereada trayectoria en la televisión, desde Vía Digital a Sogetel, hasta director de Telemadrid (con el Gobierno de Ruiz-Gallardón), para llegar a Mediapro.
En la telaraña de sociedades a las que están vinculados Roures o Benet hay una bastante peculiar: Mad Pix Company, dedicada a la posproducción cinematográfica. En su consejo de administración están Roures, Benet y Ruiz de Gauna. Lo sorprendente es que el socio único de Mad Pix es Palmera Capital Investors, sociedad que administra, según el Registro Mercantil, Juan José Nieto, que fue el gran ejecutivo de la Telefónica de la era Aznar. Nieto es, a su vez, socio de Juan Antonio Samaranch en otra mercantil. Deporte y negocios.
Mediapro cuenta con su empresa dedicada a negocios inmobiliarios. Aunque Jaume Roures tiene su propio negocio inmobiliario, la sociedad Negofam, acrónimo de fácil deducción. Se dice en los pasillos de las televisiones que Roures, ya rico, sigue siendo un hombre de profundas convicciones izquierdistas –“y, con lo rico que es, vistiendo como un obrero de izquierdas”, añade con sorna una fuente del sector. No en vano desde su grupo se hace saber que Salvador, el proyecto cinematográfico que acaba de ver la luz sobre el anarquista Puig Antich, es la niña de los ojos del magnate. Las películas en las que ha intervenido como mentor-productor tienen ese aroma. Como la premiada Los lunes al sol, ganadora de una gala de los Goya que conmocionó por su estridente lema de No a la guerra. Una guerra que se veía en directo por medio de las antenas y los valientes técnicos de Mediapro en Bagdad. Una nueva forma de entender la comunicación ya había llegado. Está en el salón de sus casas.
Lo +
Lo más leído
-
Matrimonios de inconveniencia
Aseguran que lo suyo es amor y que son tratados como delincue...
-
Desmontando a Sara
Fue en televisión. Sara Montiel acusó a su hombre de confianz...
-
Mónica Mint, la ‘escort’ española de Peter Crouch
Ha saltado a la fama por ser la ‘acompañante’ de Peter Crouch...
-
`Pocoyó´ es del PP
Españoles…y del PP. `Pocoyó y sus amigos –Elly, Pato, Pajarot...
- `Making off´ de L. Lapiedra
-
El Ayuntamiento pagó hasta las bragas
Los concejales del PP en Santa Cruz de Tenerife cargaron al A...
-
Las del PP lo hacen más (o eso dicen)
Los votantes del PP son más infieles y celosos, celebran más...


Comentarios recientes
No hay comentarios