Los olvidados del campo de concentración de Stutthof
Fecha: 15/12/2011Tenían sueños, nombres y apellidos, pero el nazismo los condenó a ser simples números. Casi sesenta años después de su descenso a los infiernos, Interviú ha localizado las fichas de detención de siete españoles que pasaron por el campo de concentración de Stutthof, en el norte de Polonia. Solamente hay constancia de la muerte de uno de ellos. El destino de los otros seis es un auténtico misterio.
Tareas de construcción del campo, en el otoño de 1939.
El silencio domina la lluviosa mañana en los alrededores de Sztutowo, pueblo situado a 320 kilómetros de Varsovia y que los nazis renombraron como Stutthof. Al otro lado de un oxidado alambre de púas, estudiantes polacos bromean con sus paraguas. Tienen entre 12 y 13 años. Medio minuto después, cambian de rostro. “Mira, esta es la puerta de la muerte”, comenta uno mientras se detiene frente a un cartel donde se explica que de los 110.000 prisioneros que llegaron al campo de concentración, 65.000 no volverían a salir.
Escondido entre frondosos árboles, Stutthof fue el primer centro de exterminio nazi construido fuera de Alemania. Al principio fue usado para martirizar a intelectuales judíos, y por sus barracones acabarían desfilando prisioneros de variadas nacionalidades, incluyendo españoles. Según ha podido comprobar interviú, en sus archivos figuran los nombres de siete españoles que conocieron las brutalidades cometidas en este lugar. Cinco de ellos atravesaron la puerta de la muerte el 24 de abril de 1942, provenientes del campo de trabajo que los nazis habían montado en la cercana ciudad de Gdynia. Sus nombres eran Juan Alfonso Ferrer, Antonio Malpartida Verdaguer, José Luis Sánchez Díaz, Pedro Cervantes Sánchez y Antonio Ibáñez Panandes. Sus fichas personales permiten saber que fueron llevados a Stutthof como medida de sanción por “ausencia injustificada de su lugar de trabajo”, algo que el régimen de Hitler consideraba como una afrenta “contra la nación y el Estado alemán”. En la declaración que les obligaron a firmar, los prisioneros reconocían además el delito de “falsificación de documentos”. El castigo duró 45 días: el 8 de junio de 1942, los cinco españoles fueron enviados nuevamente al campo de trabajo. “A partir de ese momento no sabemos qué pasó con ellos”, dice la historiadora Danuta Drywa.
Reportaje completo en la revista Interviú.







Comentarios recientes
Yo estoy intentando localizar algun dato donde pueda ver por donde paso mi abuelo, se por parte de una carta que tenia mi abuela que estuvo en poder de los alemanes pero no sabemos donde ni nunca lo supimos, me gustaria encontrar algun listado donde pueda revisar los nombres y saber si estuvo en una horrible campo de concentració
n y en cual.
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Danilo, ahora a "meter la nariz en los archivos" de la Isla de Jersey. Según se dijo en su momento por allí pasaron unos 1.500 españoles. Pocos nombres son los que se conocen. Dado que el Gobierno no ha hecho "todos los deberes" deberemos seguir haciendolo otros.
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Es muy bueno tener memoria y especialmente los PROCESOS que instalaron las atrocidades NAZIS
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