"Mi tío no es una buena persona"
La vida le ha dado algún que otro revés a Magdalena Rouco Hernández, tinerfeña de 26 años; pero asegura que nadie la ha disgustado tanto como su tío, el cardenal arzobispo de Madrid. “Me ha decepcionado –dice Magdalena–. Predica el amor a la familia y después desprecia a la suya”. El prelado no mantiene contacto con sus parientes de Canarias ni responde a las llamadas de su sobrina Magdalena. El padre de ésta, José Eugenio Rouco, uno de los seis hermanos del cardenal –hoy sólo quedan vivos dos–, falleció en 2001. Y en esa muerte nace el resentimiento de esta canaria.
José Eugenio Rouco fue militar buena parte de su vida, hasta que el cáncer le obligó a retirarse. Se instaló en Tenerife, donde se casó a los 50 años y tuvo tres hijos. Trabajó en empresas de construcción como administrativo. “Mi padre era un hombre muy religioso y admiraba a su hermano Antonio. Que nadie se lo tocara”, dice su hija, que recuerda cuánto orgullo mostró su padre ante el nombramiento de su hermano como arzobispo de Madrid, en 1994. “Nos invitó a ir a su proclamación en Madrid y es ésa la última vez que vi en persona al cardenal”.
El 17 de febrero de 2001 José Eugenio Rouco Varela falleció. Magdalena llamó a sus tíos para informarles. “El cardenal me dijo que me encomendase a Dios y que no podía ir al funeral porque tenía un compromiso con el Santo Padre. Hace poco me enteré de que no se movió de Madrid. A mi madre ni siquiera la llamó para darle el pésame. ¿Por qué no vino al entierro de un hermano? ¿Por qué nos trató así?”, se pregunta, y da una respuesta. Magdalena tiene dos hermanos. Uno de ellos cumple condena en una prisión gallega por robo y es toxicómano. “Al cardenal le avergüenza tener un sobrino en la cárcel y drogadicto –sostiene Magdalena–. Él debería ser el primero en sentir compasión, como buen cristiano, y debería ayudarle, como pariente, pero también como católico”. Magdalena Rouco explica que su hermano preso necesita ropa de abrigo y que ningún familiar gallego ha ido a verle: “Tengo una tía, la única hermana que le queda al cardenal, que vive en Lugo. Ella tampoco vino al funeral de mi padre. Dio el pésame a mi madre por teléfono y le recriminó que no enterráramos a mi padre en el panteón familiar”.
Magdalena Rouco está tan decepcionada con el arzobispo que no ha bautizado a su hijo menor, de 5 años. “Mi hermano, que ahora vive en Senegal, es el padrino, y juró cuando murió mi padre que no volvería a pisar una iglesia por lo que nos había hecho el tío Antonio. Así que no hemos bautizado al niño”. Hace un mes, Magdalena volvió a llamar a su tío y éste le colgó el teléfono. Por eso, se ha decidido a hacer pública estas quejas. “Le llamé para pedirle ayuda. Mi marido y yo estamos en paro y pasamos penurias. Quería que me ayudara a encontrar un trabajo. Creo que es lógico que en una situación así se recurra a la familia”, dice la canaria.
El cardenal, que ha declinado hablar con interviú, citaba palabras de Juan Pablo II el pasado 30 de diciembre, ante los manifestantes congregados en Madrid en defensa de la familia tradicional: “La familia es la única comunidad en la que todo hombre es amado por sí mismo, por lo que es y no por lo que tiene”. Su sobrina Magdalena detecta en estas palabras “hipocresía”: “Él nació cura, según decía mi padre, pero se ha dejado la caridad por el camino. Se le llena de boca defendiendo a la familia cristiana, y lo que hace con la suya es darle la espalda cuando más se le necesita. Para mí no es una buena persona”.
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hay que decir que cuando uno se hace sacerdote, ello lleva implicito abandonar a su familia para dedicarte a dios. yo si mañana veo al papa robando o matando o acostandose con menores ese sera su problema porque mi fe no tiene nada que ver con lo que hagan ellos si no con lo que hago yo, osea que la magda esta o su hermano se equivocan aciendoselo pagar a ellos mismos. yo por ejemplo no pondria la mano en el fuego por rouco ni por sus enemigos de la ceja pero hay que ver que el nivel de inteligencia esta muy por debajo del nivel de odio.
Comentario fuera de tono
hay que decir que cuando uno se hace sacerdote, ello lleva implicito abandonar a su familia para dedicarte a dios. yo si mañana veo al papa robando o matando o acostandose con menores ese sera su problema porque mi fe no tiene nada que ver con lo que hagan ellos si no con lo que hago yo, osea que la magda esta o su hermano se equivocan aciendoselo pagar a ellos mismos. yo por ejemplo no pondria la mano en el fuego por rouco ni por sus enemigos de la ceja pero hay que ver que el nivel de inteligencia esta muy por debajo del nivel de odio.
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