Sport
Reportajes / Artículos
La alcaldesa de Madrid asegura que "en cualquier profesión hay personas sin ninguna empatía que hacen mucho daño al resto"

Manuela Carmena: “La Transición fue un proceso ejemplar"

Fecha: 30/12/2017 ✒Ana María Pascual. Fotos: Alberto Paredes ico favoritos Añadir a favoritos
  • Valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • Tu valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
¡Gracias!

La crisis abierta en el seno del Ayuntamiento tiene a Manuela Carmena dándole vueltas a un posible cambio en la organización del Consistorio. Pese a los últimos desencuentros internos, hace un balance muy positivo del desarrollo de su proyecto de ciudad: peatonalización de la Gran Vía, participación ciudadana, soluciones a los antiguos conflictos urbanísticos, el comienzo de las obras del primer museo sobre las mujeres de la Ilustración, las escuelas infantiles municipales... Sostiene Carmena que ahora la capital se relaciona mejor con sus ciudadanos.  | Sigue leyendo.

Manuela Carmena, adorada u odiada. ¿Pensó alguna vez que podía suscitar en la ciudadanía de Madrid esas dos pasiones contrapuestas?

No. No me gusta nada pensar que puedo ser adorada u odiada, no me gusta ninguna de las dos cosas.

¿Qué cree que ha cambiado sustancial o moderadamente en Madrid desde que asumió el control del Ayuntamiento?

Ha cambiado la ciudad, que tiene un sesgo distinto. No solo ha cambiado el tráfico, sino también la manera de relacionarse la ciudad con los ciudadanos, la participación, los presupuestos participativos, la lucha contra la contaminación, los carriles bici, la nueva concepción de las prestaciones sociales. Ha habido muchos cambios.

¿Se ha cerrado ya la crisis en el Ayuntamiento por el cese de Carlos Sánchez Matos?

Habrá que hacer algún ajuste porque al haber pasado Carlos Sánchez Matos de Economía y Hacienda a tener solamente la responsabilidad de su distrito, quizá haya que reajustar los distritos y ver si hay que reajustar también la estructura de la organización del Ayuntamiento.

Si no llueve lo suficiente, el Ayuntamiento prohibirá la circulación, ¿verdad?

Esperemos que llueva. Si tuviéramos problemas con el abastecimiento del agua, naturalmente nos vincularíamos a las decisiones que pudiera tomar el Canal de Isabel II. En cuanto a la contaminación, el protocolo que hemos puesto en marcha, que se basa en unas mediciones constatables que los ciudadanos pueden seguir, establece que en un determinado momento se prohibiría el tráfico.

La Gran Vía peatonal ¿será lo más recordado de usted cuando deje la alcaldía?

Madrid lo necesita. Es que no tiene sentido que la Gran Vía sea una prolongación de las autopistas. Todas las ciudades importantes de Europa están apostando por la peatonalización. Tiene que ser una Gran Vía de paseos, encuentros, de comercio, de cultura.

Si la Ley de Memoria Histórica es tan clara respecto a las competencias municipales en materia de cambio de nominación de calles que exalten el levantamiento del 36 y la dictadura franquista, ¿por qué cree que los juzgados están paralizando los planes del consistorio en este sentido?

Ha habido muchas demandas en el sentido de cuestionar cómo se está aplicando la ley por parte del Ayuntamiento de Madrid, algo en lo que están en su derecho los que discrepen. Y los tribunales tienen la obligación de dictar medidas cautelares porque sería muy difícil después revertir la situación si estimaran los procedimientos. Es una técnica judicial clara, pero efectivamente es muy paralizante de la actividad administrativa. Aunque al Ayuntamiento le suponga un retraso objetivo a la hora de cumplir su proyecto de memoria histórica, también es bueno saber que vivimos en un país en donde hay esa posibilidad de cuestionar todas las interpetaciones que hace la Administración. 

¿Qué opinión le merece que la Fundación Francisco Franco pleitee para impedir el cambio de calles que aludan al franquismo?

La Fundación Francisco Franco parece como si quisiera continuar con el golpismo que se denuesta desde la Ley de Memoria Histórica. Mientras no haya un claro rechazo desde el punto de vista de la legalidad a que la época de la dictadura pueda ser objeto de elogio, estamos ante este tipo de contradicción. 

Como jurista, y en concreto, como jueza de Vigilancia Penitenciaria, usted siempre trató de indagar en las razones por las que la gente delinque. ¿Qué descubrió?

Me centré en delitos muy graves, como homicidios. Intenté profundizar en los delitos que generan mucha alarma, como son los incendios y la corrupción. En el caso de los homicidios, hay una falta de control de la ira y de la frustración. Yo esto lo sigo bastante porque estoy muy atenta a los análisis que se hacen en la Comisión de Seguridad, entre el Ayuntamiento y la Delegación del Gobierno. En el último semestre creo que ha habido diez homicidios en Madrid; la mitad son por violencia de género. En el caso de los delitos de incendios, aunque a la sociedad le cueste admitirlo, creo que se trata, la mayoría de las veces, de personas que tienen enfermedades mentales. Estamos siempre pensado que lo que hay que hacer es aumentar las penas, debido a las terribles lesiones que causan los incendios a las personas y al medio ambiente, pero el perfil es el de personas con problemas mentales.

En el caso de los policías municipales que le deseaban la muerte en un grupo de whatsapp, ¿también ha tratado de averiguar las causas de su odio o de su enfado?

En estos casos se trata de una realidad que estamos viviendo: los improperios que una parte de  la  sociedad se está acostumbrando a verter en las páginas web. Siempre hay un colectivo de personas que pueden tener posiciones absolutamente denostables y fascistas, pero esas posiciones no pueden entenderse que sean reales. Muchas veces es el marco de las redes lo que lleva a las personas a decir un conjunto de barbaridades. Quiero pensar que no expresan realmente lo que piensan. 

¿Por qué delinquen tantos políticos? ¿Les mueve solo la codicia o hay también ideología detrás? 

Una de las causas de la corrupción es la ausencia de transparencia y que no haya un fuerte contenido ético en la actividad política. Me preocupa que pueda entenderse la política como una profesión. Tiene que ser un servicio que uno asume durante un determinado tiempo en beneficio de sus ciudadanos, pero veo difícil diseñarla como una profesión. Al hacerlo se mezclan objetivos puros de trabajo, de carrera profesional, con los objetivos públicos, y eso hace que se contamine el contenido ético que tiene que tener la política. Si a una persona lo que le preocupa cuando pierde su partido es que va a perder su puesto de trabajo, que va a perder su estatus, pues ahí hay una mezcla que no compagina bien.

¿Qué han aportado las mujeres a la judicatura? ¿Cree que han aportado progresismo o una manera particular de administrar justicia?

Creo que en general han aportado realismo, más vida cotidiana, una visión práctica, menos teórica.

¿Y en la política? 

Me resulta difícil evaluarlo. Quizá una mayor capacidad de negociación y de diálogo. 

Quizá los ciudadanos más jóvenes no lo sepan. Usted fue una de las artífices de que en los juzgados españoles desapareciera la astilla, una dádiva que los litigantes podían entregar a los funcionarios judiciales para que su denuncia se agilazara, un dinero negro y una corrupción normalizados hasta mediados de los años 80. En el Ayuntamiento de Madrid, ¿ha impedido alguna corruptela de legislaturas anteriores?

No he podido constatarlo. Me parece muy importante que cuanto antes se ponga en marcha en Madrid la Oficina Antifraude, porque puede haber pequeñas corruptelas en relación a las aperturas y los cierres de bares y restaurantes, y es muy importante que haya un organismo que pueda recibir quejas anónimas. Si nadie lo denuncia, si no se dice, pues no nos enteraremos. Creo que no tardará ya en constituirse esa oficina.

Usted ha hecho autocrítica. Ha dicho que ha habido precipitación en algunas decisiones por parte del equipo de gobierno municipal. ¿Esa precipitación ha sido fruto de las listas impuestas?

Bueno, no ha habido listas impuestas, sino una candidatura elegida en unas primarias muy complejas. Creo que en cualquier actividad de gobierno uno se da cuenta de que se pueden hacer las cosas de otra manera, que te has equivocado en algo. La precipitación se ha debido a la esencia misma del gobierno.

Si le garantizaran el control de las listas, ¿accedería a volver a ser candidata para la alcaldía de Madrid? 

Mi decisión no está relacionada con tener más o menos libertad a la hora de formar un equipo, sino que será una decisión personal, que no he tomado aún. 

Más de 65.000 firmas para que Manuela Carmena sea candidata a la presidencia del Gobierno. ¿Le tienta? 

No me tienta (risas).

Cree razonada y razonable la decisión del juez Llarena de dejar en la cárcel a Oriol Junqueras y a los Jordis para evitar más violencia?

No me gusta hacer críticas sobre decisiones judiciales con transcendencia política. Habiendo sido magistrada, puedo decir que la prisión provisional debe hacerse siempre de una manera muy restrictiva. Así lo dice la ley, porque puede resultar extremadamente injusta. Una persona puede ser absuelta y haber estado ya en prisión provisional. No tiene sentido que una persona se adelante a algo tan duro como es una pena de prisión sin recordar que son muy, muy limitados los casos en los que puede resultar conveniente y convincente la prisión provisional.

¿Sigue pensando en que la mejor solución para el conflicto catalán es un referéndum pactado?

No quiero hacer una intervención respecto a la política en Cataluña. Es un problema que ha crispado a la democracia española. Por responsabilidad no quiero participar.

¿Ha tenido que defender alguna vez algo o  a alguien indefendible?

No, pero casi todas las cuestiones nunca son radicalmente indefendibles porque, como son las personas las que son protagonistas de las acciones, muchas veces detrás de algo que parece indefendible hay perfiles de las personas que lo hacen, por lo menos, comprensible. 

Como jueza de vigilancia penitenciaria tendió la mano a terroristas y violadores. ¿Qué huella le ha dejado esa experiencia?

Es importantísimo saber por qué una persona comete un delito, porque es la llave para que esa persona cambie y no lo vuelva a cometer. En los delitos de agresión sexual y violaciones, muchas veces son personas que tienen una personalidad muy desdoblada y compleja, pero, igual que personas que han cometido delitos de terrorismo, pueden tener una actitud hasta de ternura y de empatía. Y otros, en cambio, no tienen ninguna empatía, son seres humanos que carecen de ese elemento que tenemos los demás de entender al otro como una imagen de uno mismo. Hoy en día no se considera una enfermedad la ausencia total de empatía, pero es una gravísima anormalidad. Al margen del mundo penitenciario, en cualquier profesión hay personas sin ninguna empatía que hacen mucho daño al resto.  | Sigue leyendo.

  • ¡Compartelo!
  • twitter
  • delicious
  • facebook
  • compartir por mail

Comentarios recientes

No hay comentarios

Añade tus comentarios
  • Los campos marcados con "*" son obligatorios

Publicidad

Publicidad

Lo +

Lo más leído

Lo más valorado

Lo más comentado