Sport
Reportajes / Artículos

Mi portada: Vanessa Mariño

Fecha: 24/08/2009 2:00 ico favoritos Añadir a favoritos

Tras ganar nuestro concurso, se fue a Italia y triunfó en una televisión de Berlusconi. Allí, Vanessa asegura que no llegó a conocer al primer ministro y dice que quien acepta sus ofertas erótico-festivas es porque quiere. Ahora vuelve a España para ser actriz.

Tenía hambre de éxito y se merendó al resto de las bellezas finalistas. Con sólo 18 años, Vanessa Mariño fue elegida chica interviú 2000. “Mi sueño era trabajar en moda y pensaba que el concurso podía ser el trampolín que necesitaba. Y lo fue, porque empecé a hacerme conocida, me hicieron entrevistas, me salieron desfiles…Pero lo más importante es que me dio fuerzas y confianza para seguir adelante”, recuerda nueve años después. Desde luego, algo tenía, aparte de unas medidas de infarto. Y para demostrarlo se fue a Italia a hacer las Europas. “Me fui a la aventura y a los diez días me cogieron para ser reportera en ‘Striscia la notizia’ (en España, El informal) el programa más famoso en Canale 5”. ¿Entró por la puerta grande en la tele de Berlusconi? “Sí, pero no le conocí –se apresura a callar lenguas viperinas– y eso que yo me encargaba de cubrir los temas políticos”.

Vanessa aclara que “desde hace mucho tiempo, allí había rumores de que a Berlusconi le gustaban mucho las chicas que trabajaban en televisión y que alguna que había estado con él había recibido regalos”. Es decir, lo del primer ministro era un secreto a voces. “Pero yo iba del trabajo a casa, con mi novio y mis amigos. Sólo iba a fiestas cuando eran por algo de trabajo”, puntualiza.

Sorprende que Berlusconi no haya reparado en la dulce viguesa. “¡A lo mejor no soy su tipo! Mejor que no se haya fijado en mí, porque nunca aceptaría proposiciones así. Me sorprende que todas se defiendan diciendo: «¡Es que es Berlusconi!». Como si es el Papa, tú sabes si aceptas o no. También digo que para decir que sí a una oferta de ésas hay que valer, y yo las respeto. Aunque yo no lo he hecho nunca y nunca aceptaré. Eso sí, si hubiera aceptado alguna, ahora podría ser más importante”. Y cuenta su sistema para evitar situaciones violentas: “Siempre que he visto cosas raras he intentado huir de la situación. Si me llaman para una cena de trabajo, busco excusas para que me reciban durante el día y en el despacho”.

Concursó en un reality, La cocina del infierno (Tele 5), pero no repetiría: “Los programas del corazón no son mi mundo. Llevo doce años trabajando, poco a poco pero con buena letra. Cuando salí del ‘reality’ se había convertido en todo lo que no quería para mí”. Como el rumor de una relación con Michel Guevara, ex marido de Marlene Mourreau: “Una gilipollez, porque yo me llevaba bien con él pero no es mi tipo de hombre”, asegura.

¡Cuánto cambió la vida de Vanessa desde su primera portada de interviú en 2000 hasta la que se hizo en 2005 como estrella! “La primera vez mi padre no sabía nada, porque no me dejaba dedicarme a la moda. Un día le dije que quería hacer eso y me dijo que fuera a trabajar a Citroën. Estuvo tres días sin hablarme. Luego, en Citroën no me renovaron, pero les estoy muy agradecida porque yo no quería seguir ahí”, asegura recién llegada a España, donde quiere abrirse camino como actriz, que para algo estudia arte dramático. Pero en Italia no la olvidan: de hecho, protagoniza la campaña publicitaria de una compañía telefónica y todo el país está empapelado con su rostro, ese que un día descubrió interviú.

  • ¡Compartelo!
  • twitter
  • delicious
  • facebook
  • compartir por mail

Publicidad

Publicidad

Publicidad