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Silvia Fominaya, una de las musas de interviú

Fecha: 31/08/2009 2:01 ico favoritos Añadir a favoritos

Gracias a sus posados le hicieron descuentos en talleres, los funcionarios la atendían con cariño y algunos policías no la dejaban irse de comisaría. Hace tres años se retiró a Galicia para cuidar de su familia, y asegura que no nos echa de menos. Nosotros, sí.

Gibraltar nunca fue tan español como cuando nos llevamos al Peñón a Silvia Fominaya. Ahí estaba ella, desnuda, sólo cubierta con una gran bandera española. “Hicieron la pista de aterrizaje en aguas españolas y como el Gobierno de entonces no hacía nada, allá que nos fuimos, para reclamar lo que es nuestro –recuerda Silvia–. Es la portada de la que guardo más cariño, porque lo pasé fenomenal. Cada dos por tres teníamos que salir corriendo porque venían los policías ingleses. Una vez nos pillaron sacando fotos desnuda en una escalera. Tuvimos que meternos en el coche y cambiarnos de ropa para volver a pasar la frontera...”.

Silvia Fominaya protagonizó otra inolvidable portada: la semana en la que interviú cumplía 30 años, ella aparecía embarazada de su primer hijo. “Esa es más entrañable, porque a todas las madres se nos cae la baba por nuestros hijos”. Aquella sesión de fotos embarazada fue su último trabajo mediático, porque decidió retirarse para dedicarse a su familia. “Con esa portada quise poner la guinda a una carrera muy bonita. Yo empecé a trabajar con nueve años en ‘Segunda enseñanza’, la serie de televisión que protagonizaba Imanol Arias. Las fotos fueron distintas, me encantó la idea de representar a una generación de triunfadores que nacimos en 1976, el mismo año de interviú... Siempre he tenido un cariño especial a la revista”.

Con seis portadas y un calendario, Silvia es una de las mujeres que más veces han embellecido estas páginas. Y una de las más admiradas por los lectores, como confirman las ventas de cada uno de los números que ha protagonizado. “Me pensé mucho hacer la primera: acepté porque esta revista me dio buen rollo, sabía que si posaba sólo lo podía hacer aquí. Sales guapísima, mucho mejor de lo que estás. ¿Por qué no vas a posar si luego no pareces ni tú, de lo maravillosa que sales?”, asegura.

“Algunos representantes te dicen que si haces un desnudo luego no te van a llamar de otro lado. ¡Es mentira! Lo único que hace interviú es ayudarte a tener más repercusión, que se te vea en otros medios de comunicación, en la tele... Yo no he recibido más que felicitaciones por mis portadas y me vino bien laboralmente porque hubo gente que me descubrió en la portada de la revista”, subraya.

Para los lectores hay un inconveniente: sus portadas sólo duran una semana. Por eso protagonizó el Calendario 2006 (junto a Arancha Bonete), que se convirtió en uno de los almanaques más sensuales. “Tras ese calendario me atienden mejor en todos los sitios. Me hacen descuento en los talleres mecánicos, porque lo tienen colgado en las paredes. Un día tuve que ir a la policía de Castro Urdiales (Cantabria) porque me habían dado un golpe en el coche y al entrar los agentes se pusieron como locos, no me dejaban marchar... En el Registro de la Propiedad, el papel que normalmente tardan 230 días en entregar a cualquier ciudadano, a mí me lo dieron de un día para otro. Antes de irme tuve que firmarles a los funcionarios unas fotos mías”, asegura con un acento como si llevara media vida en Galicia: “Es que llevo tres años ya viviendo aquí. Mi marido trabaja aquí y aquí estoy criando a mis dos hijos. Estoy muy tranquila, muy contenta y no echo nada de menos la tele. Me han ofrecido ir a colaborar, pero... Eso sí, si algún día tuviera que volver, espero que se me acoja tan bien como siempre”. La duda ofende, Silvia.

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