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Cuarenta años después no se sabe quien mató al joven obrero malagueño en una protesta callejera

Sin justicia para García Caparrós

Fecha: 04/12/2017 • Luis Miguel Montero ico favoritos Añadir a favoritos
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Manuel José García Caparrós no descansa en paz. Fue el primer mártir del estado de las autonomías. Aquel 4 de diciembre de 1977, millones de andaluces se lanzaron a las calles de las principales ciudades para exigir autogobierno, bandera e himno propio. En Málaga, tras varios incidentes con la Policía, la manifestación acabó a tiros, uno de los cuales alcanzó al joven Manuel, de 18 años. Su familia todavía no sabe quien lo mató. | Sigue leyendo.

Aquel 4 de diciembre de 1977, más de medio millón de personas salieron a la calle en Málaga –300.000, según las autoridades– llegadas de toda la provincia. Entre ellos, Manuel García, un joven obrero de 18 años de la fábrica de cervezas Victoria y militante de CC.OO. Los enfrentamientos comenzaron entre la Policía Armada y los manifestantes cuando un niño de 14 años puso la bandera de Andalucía en el balcón de la Diputación de Málaga. Luego, dispersión forzosa, botes de humo, balas de goma... Un grupo de policías, acorralados por manifestantes que les arrojaban piedras, desenfundó sus pistolas y comenzó a disparar con fuego real en la Alameda de Colón. Un testigo, José Martín López, relató a interviú, dos semanas después, cómo sucedió todo: “Yo vi como caía Manuel. Se dobló y quise cruzar, pero la lluvia de proyectiles de toda clase me lo impidió. Cuando llegué, el chaval estaba encharcado en sangre y quería decirme algo que no le salía”. La autopsia, realizada por un médico de la familia, José Luis Arboleya, determinó que “tenía un orificio de entrada de un milímetro, a la altura de la tetilla izquierda. La bala se había quedado alojada en la piel, en la décima costilla derecha. Tuvo una trayectoria oblicua, descendente y de adelante hacia atrás. Le seccionó la aorta y los dos pulmones, mortal de necesidad”.

Cuarenta años después no se sabe a ciencia cierta quién efectuó los disparos, quién dio la orden y por qué ese día se disparó con fuego real a la multitud en varios lugares de Málaga. Unas semanas después, el Congreso de los Diputados abrió una comisión de investigación para aclarar este suceso y otro similar en la localidad tinerfeña de La Laguna, que ocurrió días más tarde. La comisión estuvo compuesta por dos diputados del PCE, diez del PSOE, diecisiete de UCD, uno de la minoría catalana, uno del PNV, otro del PSC, dos de AP y uno del Grupo Mixto. 

Las investigaciones, finalizadas en noviembre de 1978, ocuparon 675 folios, declarados secretos. Las conclusiones públicas fueron tres: Era necesario invertir fondos en Málaga para acabar con las bolsas de pobreza y marginación de algunas zonas; la causa de los incidentes fue la guerra de banderas, alentada por una parte de la clase política andaluza, y la tercera y más importante conclusión, no existían responsabilidades atribuibles a nadie. 

Loli García Caparrós, una de las tres hermanas del fallecido, explica que “mi padre murió muy joven, con 45 años, en 1980, y después le siguió mi madre, en 1985. Ninguno de los dos supo cómo murió mi hermano Manuel. Yo creo que ya es hora de levantar tanto secreto, porque todo quedó enterrado entonces”. Cuarenta años después, el misterio sigue sin esclarecerse, pero la familia quiere que de una vez por todas se arroje luz sobre esta muerte. “A mi padre incluso le dijeron cuando llegó al hospital que había tenido un accidente”, añade Loli.

Treinta balas 

Toda la investigación continúa siendo secreta, pero la diputada por Málaga Eva García Sempere, de Unidos Podemos y que ha podido acceder a ellos por razón de su cargo, explica que “está probado por un informe del Ministerio de Gobernación, emitido el 14 de diciembre del mismo año, diez días después, que 32 policías se quedaron aislados del resto y que dispararon treinta balas entre todos. Alegaron que se les acabó el material de antidisturbios y que se sintieron en peligro” | Sigue leyendo.

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