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Thomas Beatie el primer hombre embarazado

Fecha: 16/06/2008 0:00 Alison CROMBIE ico favoritos Añadir a favoritos
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Thomas Beatie nació hace 34 años en Hawai y fue bautizada Tracy. Con 24 años, decidió someterse a una operación de cambio de sexo, pero conservó los órganos reproductores. Hace ocho meses, se inseminó artificialmente después de que su mujer, Nancy, fuera sometida a una histerectomía. A principios de julio serán padres.

Getty IMAGES

Para nuestros vecinos, mi mujer y yo éramos una pareja completamente normal. Nos veían tal y como somos, un matrimonio feliz y muy enamorado. Teníamos exactamente los mismos sueños y preocupaciones que el resto de ellos. Hasta que decidimos que yo engendraría a nuestro niño”. Así explica Thomas Beatie cómo empezó una aventura que tiene intrigada a la comunidad científica y escandalizado a medio planeta. Thomas, que vive en Oregón junto a su esposa, Nancy, nació mujer, pero se sometió hace diez años a una operación de reasignación sexual. Ahora está a punto de dar a luz a un bebé.

Todo ello es posible gracias que, cuando se cambió de sexo, Tracy Lagondino, como se llamaba entonces, se sometió a una intervención en la que le extirparon los pechos e inició una terapia hormonal, pero decidió mantener sus órganos reproductores femeninos.

Curiosamente, a pesar de sentirse hombre, Thomas siempre sintió el deseo de quedarse embarazado y hace dos años sucedió algo en su matrimonio que lo empujó definitivamente a ello.

Nancy, la mujer con quien vive desde hace diez años y con quien se casó en 2003, enfermó y fue sometida a una histerectomía (extirpación del útero). Ella ya nunca podría ser madre y Thomas dio un paso al frente. Abandonó el tratamiento de testosterona. “Dejé de ponerme las inyecciones cuando ya llevaba ocho años sin tener la menstruación, así que no fue una decisión fácil de tomar. Mi cuerpo se reguló por sí sólo después de cuatro meses, sin necesidad de tomar ningún tipo de fármaco que facilitara la fertilidad”, explica.

En realidad, Thomas y Nancy tuvieron que luchar más contra los prejuicios que contra la propia naturaleza, que por una vez jugaba a favor. “Muchos médicos nos han discriminado alegando motivos religiosos, algunos se han negado a tratarme como varón o a reconocer a Nancy como mi esposa. Los recepcionistas se han reído de nosotros y muchos amigos y familiares nos han dado la espalda. La mayor parte de la familia de Nancy ni siquiera sabía que yo era transexual”, afirma.

Sin embargo, el mayor revés fue el fracaso de su primera inseminación. En los primeros meses, los médicos descubrieron que se trataba de un embarazo ectópico de trillizos y Thomas necesitó someterse a cirugía para abortar. Pero a la segunda fue la vencida. Esta vez su mujer le inseminó artificialmente en casa. Y a principios de julio dará a luz a una niña. Tanto él como su mujer y las dos hijas que Nancy tiene de un matrimonio anterior están entusiasmados con el futuro nacimiento.

—¿Cómo ha ido el embarazo?

—¡Ha ido genial! Llevo algo más de 36 semanas de embarazo pero me siento muy bien. He tenido mucha suerte, no he tenido ninguna molestia ni ningún achaque. Me siento en la cima del mundo.

—¿Fue difícil adaptarse al hecho de estar embarazado? ¿Qué fue lo más duro de todo?

—¡Los paparazi han sido la parte más difícil! En realidad he sido afortunado. Cuando me quedé en estado curioseé por internet y leí que muchas mujeres sufren un intenso dolor de espalda, pero no ha sido mi caso: ha resultado ser extraordinariamente fácil.

—¿Cómo fueron las ecografías?

—¡Oh!, fue increíble. Fortaleció mucho nuestro vínculo. Poder ver su rostro, sus labios, su cuerpo… Vimos cómo iba convirtiéndose en una personita de verdad, nuestro bebé, y la experiencia ha sido muy especial.

—¿Siempre supo que algún día querría tener hijos?

—Sí. Siempre he querido tener hijos. Ha sido un sueño que Nancy y yo hemos compartido mucho tiempo, hasta que por fin hemos podido crear una familia juntos.

—¿Qué preparativos están haciendo en casa para su llegada?

—Tenemos su cuarto preparado, hemos estado comprando muebles y decorándolo, ¡ha quedado muy divertido! Hemos elegido los colores y hemos llevado a casa cosas que necesitará, como pañales. ¡Estamos muy emocionados!

—Ya saben que va a ser niña. ¿Han elegido el nombre?

—Sí, nos hemos decidido por un nombre que nos encanta a los dos, pero vamos a esperar a que nazca antes de decírselo a todo el mundo.

—¿Qué le ilusiona más respecto a la experiencia de convertirse en padre?

—De momento sólo puedo pensar en el momento de tener a mi hija en mis brazos por primera vez, para tocarla y ver su rostro. Pienso en eso todos los días.

—Antes dijo que siempre ha sabido que quería tener hijos. ¿Fue una decisión fácil conservar sus órganos reproductivos?

—Siempre tuvimos claro que queríamos tener hijos, y yo particularmente sabía que no quería perder mis órganos, quería dejar esa puerta abierta.

—¿Y cree que querrán tener más hijos?

—No lo descartamos, pero primero veremos cómo es la experiencia con la llegada de nuestra hija y entonces lo pensaremos con más detenimiento.

—¿Y cómo se siente su familia?

—Realmente están felices. Al final la mayor parte de nuestra familia y amigos se ha solidarizado mucho con nosotros.

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