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Vuelve 'El Nene'

Fecha: 14/01/2008 0:00 ico favoritos Añadir a favoritos

“Tengo más millones que años”. El que presumía delante de varios guardias civiles se llama Mohamed Taieb y ha huido de la prisión marroquí de Kenitra. ‘El Nene’, español y musulmán, tiene 31 años, más de 30 millones de euros y es una leyenda en Ceuta. En la cárcel compraba funcionarios con dinero y motocicletas.

La última leyenda sobre El Nene cuenta que el 15 de diciembre, una semana después de fugarse de la cárcel de Marruecos, organizó una fiesta todo incluido en Ceuta. Eufórico, acudió a la colina sobre la frontera con Marruecos y comenzó a gritar mientras hacía cortes de manga: “Ya estoy aquí, cabrones”. Una osadía que no es nueva. Cuando sus potentes lanchas cargadas de hachís escapaban a la persecución de la Guardia Civil por el Estrecho, a El Nene le gustaba bajarse los pantalones y enseñarles el culo antes de poner mar de por medio.

Y ahora ha vuelto a hacerlo. Mohamed Taieb Ahmed, El Nene, el hombre a quien la policía española responsabilizaba de introducir en España 50.000 kilos de hachís al año (uno de cada diez de los que llegan a nuestro país), se ha escurrido de una cárcel, esta vez marroquí. Un escrito anónimo avisó a mediados de diciembre de que El Nene no estaba en prisión desde el día 7. Cuando las autoridades llegaron a la cárcel, comprobaron que los amigos que El Nene había hecho en prisión les impedían la entrada a su habitación: “Está descansando, no se le puede molestar”. La celda de El Nene era casi una suite. Según fuentes marroquíes, el barón de la droga tenía acceso directo a la azotea del centro, desde donde disfrutaba de una buena vista y donde organizaba comidas y cenas con viandas traídas desde lujosos restaurantes cercanos. También disponía de reproductor de DVD, tres neveras, televisores de plasma, antena parabólica, un ordenador conectado a internet y un cuarto de baño.

Lo que ocurrió, según contó a esta revista un hombre de confianza de El Nene, fue casi increíble. En noviembre, Taieb se enteró de que el Tribunal Supremo español le había rebajado a un año y medio su última condena, y que, por tanto, estaba prescrita. El resto de delitos había prescrito también, tras cinco años preso en Marruecos. “Me llamó por teléfono desde allí y me dijo: «Me presento en España, voy a una comisaría a renovar el DNI, que lo tengo caducado, y ya no vuelvo aquí»”. Dicho y hecho. Su amigo recuerda que mientras “nosotros entramos con las piernas temblando en la comisaría, él iba sonriendo”. El policía le reconoció pero no pudo detenerlo. Gracias a las ingeniosas estratagemas legales de su abogado y aprovechando lagunas y prescripciones de la legislación española, El Nene ya es hoy un ciudadano limpio. Marruecos ha dictado una orden de busca contra él, Interpol podrá cursarla, pero sería muy difícil que España le devolviera allí.

Mohamed El Ouazzani (el apellido que usa en Marruecos) había sido trasladado a Kenitra desde otra prisión marroquí, la de Oued Laou, después de que un grupo de presos se amotinara el 20 de septiembre de 2005 para protestar por los privilegios que disfrutaba. Aquel día, un grupo de reclusos hizo público un manifiesto contra las escandalosas entradas y salidas de El Nenee de la cárcel y reclamó la intervención de la justicia marroquí. El Nene no estuvo presente. Su celda estaba vacía. Mientras sus compañeros reclusos se amotinaban, El Nenepaseaba en un todoterreno por el puerto deportivo de Marina Smir –exclusiva zona residencial entre Ceuta y Tetuán, una versión marroquí equivalente a Sotogrande–, donde tiene una lujosa villa. Sofocado el motín, con El Nene de vuelta, tres días después, el narcotraficante fue trasladado para calmar los ánimos.

Allí, según las fuentes marroquíes, disfrutó del mismo régimen cinco estrellas. Organizaba comidas y fiestas con mujeres, presos y funcionarios. Incluso timbas y apuestas. Uno de los reclusos relató al semanario marroquí Tel Quel: “Uno de sus juegos preferidos era organizar carreras de presos. Teníamos que ponernos como si fuéramos perros, y el ganador se llevaba un montón de billetes de 200 dirhams”. Los ganadores y algunos funcionarios eran invitados luego a pasar con El Nene una noche en discotecas y clubs de alterne de la zona residencial de Kenitra. Aunque, según uno de sus colaboradores, siempre que encarga que le busquen chicas, prefiere que sean casadas porque dan “menos problemas”. Seis funcionarios de la prisión marroquí han sido arrestados.

El Nene cumplía en Marruecos desde 2003 ocho años de condena por formar parte de un grupo dedicado al tráfico de hachís en el que estaban implicados altos funcionarios y policías de Tánger. Había recurrido su condena, pero en diciembre el Tribunal Supremo marroquí la confirmaba y aún le quedaban tres años en prisión.

La sospecha de la policía española es que El Nene pasa algunos días en una residencia de Málaga que está a nombre de su hermana. Y que, de tanto en tanto, baja a Ceuta, su territorio preferido, donde tiene otra casa en la barriada de Postigo. Familiares y amigos suyos han prosperado a su vera y tienen también a su nombre diversos negocios de ropa, boutiques de lujo, teléfonos móviles, locutorios, concesionarios de coches...“No tiene 30 millones, como mucho cinco o seis. Ten en cuenta que gasta mucho. Da dinero a su familia, a su gente. Si alguno cae preso, mantiene también a esa familia...”, asegura uno de sus amigos.

Nacido en Ceuta el 27 de agosto de 1975, El Nene tiene una interminable ficha policial en España –hasta 24 anotaciones–, pero en la actualidad no tiene ninguna cuenta con la justicia española. Ya con 17 años fue detenido en Ceuta acusado de lesiones y de un delito contra la seguridad del tráfico. A partir de esa fecha, Mohamed acumula antecedentes: resistencia a la autoridad, daños, lesiones, tráfico de drogas... Y siempre con un denominador común: su bravuconería y osadía. Así, el 13 de marzo de 1996, insultó y lesionó a dos militares en Ceuta. En 1999 protagonizó dos tiroteos, uno de ellos porque le “habían mirado mal” desde un coche.

El Nene es musulmán y español. Ante uno de los agentes que le detuvo entonces, presumía de la coherencia y solidez de la democracia española frente al sistema legal marroquí. “Cuando pagas a un policía en España, ya no vuelven a molestarte. En Marruecos pagas a uno y al día siguiente tienes a dos más llamando a tu puerta”. Sin embargo, su modo de vida y su huida de la cárcel en el país norteafricano guarda similitudes con la escapada que protagonizó en 2002 de la cárcel Victoria Kent (Madrid), donde cumplía condena por homicidio. Hasta allí había llegado después de pasar por la cárcel de su ciudad, Ceuta, donde vivía como un rey y amenazaba a otros internos (ver interviú, 26 de agosto de 2002). “Coacciona a otros internos o los manipula para que realicen el trabajo sucio”, aseguraba un informe de Prisiones, que concluía que El Nene pagaba a otros presos para que hicieran de correo con su gente en Ceuta e incluso regaló una motocicleta a un funcionario.

 “Colabora en todo”

Prisiones trató de evitar que se adueñara de la cárcel trasladándole de centro con frecuencia. Pasó también por Badajoz, donde los funcionarios aseguraron que mantenía un “comportamiento excelente... Colabora en todo lo que se le requiere con gran presteza”. En 2001 consiguió que le trasladasen a Victoria Kent, una cárcel donde los reclusos sólo acuden a dormir. El juez creyó su historia de que iba a ser jefe de ventas de una empresa de coches a nombre de su hermano Laarbi. En octubre de ese año, otra magistrada fue a revocarle los privilegios, pero El Nene estaba de permiso, se enteró y no regresó al centro.

Volvió a Marruecos, se cambió el apellido –tomó el nombre de Mohamed el Ouazzani, idéntico a uno de los investigados por el 11-M, de ahí que se haya hablado erróneamente de su implicación en la financiación del terrorismo islamista– y protagonizó varios incidentes. El último, un tiroteo en Marina Smir, muy cerca de un palacio de Mohamed VI. Entonces le condenaron por tráfico de drogas. Hasta que El Nene dijo, otra vez, basta.

Descarga el reportaje completo en la edición digital de la revista.

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