Sport
Último número de Interviú / Historias de reporteros

Historias que duelen

Fecha: 29/01/2018 Inma Muro
  • Valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • Tu valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
¡Gracias!

El primer reportaje que publiqué en interviú fue sobre las cloacas de Madrid. Escrito en el agua. Bajé cuarenta metros bajo el Paseo de la Castellana y recorrí la avenida de los desechos de la ciudad. Me sorprendí de que no oliese tan mal como uno supondría que hieden los detritus de una ciudad. Al final te acostumbrabas, supongo, al mal olor. Seguí esas aguas sucias hasta la depuradora y leí en sus filtros la historia de los madrileños.

Vendí ese reportaje a interviú. Aún faltaba para que entrase a formar parte de la redacción. Llegaría dos años después a su edición digital. Muertos sin nombre, titulé el primer reportaje sobre cadáveres a los que no se consigue poner un nombre y quedan en laboratorios de la Policía Científica, sin poder entregarlos a quien quizá los busque.  Me llamó la atención esa muerte anónima y la gente que indagaba en sus restos para rebautizarlos antes de echarlos a una fosa común.

No eran temas amables, por eso me llamó una antigua jefa para proponerme irme a una revista rosa. Pensaba que esos reportajes eran demasiado feos… Ni dudé un momento que me atraían más los dramas y denunciar los engranajes que no encajan.

Después vinieron muchas historias que oí y conté, en digital y en papel, pocas fueron alegres, todas entrañables. Una, sobre la enfermedad mental, me valió un premio. Hablaba sobre los manicomios y sus métodos antes de la reforma sanitaria que equiparó la enfermedad mental a cualquier otra. Fue en 1986, ¡hace tan poco tiempo! No hay que extrañarse de que el estigma ante los problemas psíquicos aún perviva en nuestra sociedad y sea origen de tanta discriminación. 

La prostitución y la trata con fines de explotación sexual, otro tema abrupto. Hablé con mujeres secuestradas para obligarlas a hacer decenas de servicios al día. Pensaban que nadie las creería si contaban ese horror impune que ocurre a unos metros de nuestras carreteras, en nuestras aceras. Conocí a Mabel Lozano, que lleva una década denunciando este crudo mundo. En mi cajón, una entrevista que no verá la luz. Me quedo con su determinación para luchar contra la esclavitud y otras injusticias.

Tienen un lugar muy especial las personas sordociegas. Me enseñaron que si ellas pueden enfrentar la vida cada día y sonreír, ¡¿qué no voy a superar yo o cualquiera que partimos con tanta ventaja respecto a sus deficiencias?! Conocí a profesionales que en la residencia Sor Ángela de la Cruz, de Sevilla, para niños con esta doble discapacidad, son sus ojos y oídos, se comunican con el tacto. 

Las Navidades de 2016 las pasé junto a personas sintecho de Sevilla. Recorrí la larga distancia que hay entre ellos y yo para descubrir que la brecha es muy pequeña para mí pero casi insalvable para ellos. Y con las víctimas del aceite de colza estuve en varias ocasiones para recoger su denuncia; no se les recuerda, pero ellos “siguen viviendo” y sufriendo las secuelas sin que se haya pagado por ello. O el calvario de quienes sufren Sensibilidad Química Múltiple, para quienes cualquier sustancia cae como ácido en sus organismos. No les reconocen su mal.

En el último año, he dedicado varios reportajes a la silicosis, enfermedad de mineros que atacó a marmolistas cuando llegó el conglomerado de cuarzo. Se tardó en descubrir el origen, pero se tarda mucho más en clasificarla como enfermedad laboral. Hay personas muy jóvenes que se enfrentan a una situación crónica, invalidante y mortal sin ser reconocidas como víctimas. Las encimeras de este material siguen colocándose aunque, como dijo un afectado, “están manchadas de sangre”.

Es una recopilación incompleta en la que faltan muchos, es difícil encajar la desaparición súbita de una cabecera y una forma de hacer periodismo que muere con interviú

  • ¡Compartelo!
  • twitter
  • delicious
  • facebook
  • compartir por mail

Comentarios recientes

No hay comentarios

Añade tus comentarios
  • Los campos marcados con "*" son obligatorios

Publicidad

Publicidad