Un verano 10 / Explayando

Turismo interior

Fecha: 20/08/2010 Maxi Rodríguez
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La crisis económica está obligando al 80 por ciento de los españoles a practicar el turismo de interior. Doña Consuelo Firme y su familia regresan encantados de pasar el veraneo encerrados en su cuarto de aseo.

—¿Qué tal ha ido?
—Genial. Sin atascos, ni agobios… ¡Un paraíso, ya le digo!
—¿Les costó mucho organizar el viaje?
—Nada. Mi marido y los niños repartieron por el retrete carteles de Jamaica, palmeras recortables y un sol brillante de cartulina. Yo me encargué de rociar el gres con arena de playa y colocar una bandera de precaución al pie de la bañera…
—¿Qué se siente al meter el mar en casa?
—¡Una gozada! Con tres paquetes de sal y un par de caracolas, te dejas seducir por el rumor de las olas…
—¿Pero no acaba uno cansando de…?
—¡Cambias de paisaje! Si quieres sentirte cautivado por la luz de Lisboa, no tienes más que colgar de la cisterna una hermosa postal donde se divisa el puente sobre el río Tajo.
—Ah. Entonces han estado en varios países.
—¡Uf, y además ahorrando cantidad! En cuanto descubrimos lo baratísimas que nos salían las conferencias hablando por la ducha de teléfono y que, además, podíamos hacer vuelos ‘low cost’ pilotando el tendal de avión…
—¿Y dónde más han ido?
—La semana pasada, mismamente, amanecimos en Roma. A la abuela le dio por abrir todos los grifos y proyectar una diapositiva de la Fontana de Trevi encima de la lavadora. Nos tiramos toda la mañana de monumentos: del Panteón de Agripa a la Capilla Sixtina, de la cúpula de San Pedro al museo del Vaticano…Hasta que mi hermano, que andaba buscando una lentilla, nos fastidió el proyector.
—¿Qué recuerdos se traen de las vacaciones?
—Muchísimos: el ‘play back’ que hizo mi Lolo de los Beach Boys con su cepillo de dientes, la cara de mi cuñada al no ganar el concurso de ‘miss camiseta mojada’, el sobrino empeñado en surfear con la tabla de planchar… La verdad es que tuvimos mucho cachondeo, ¡fue un no parar!
—¿Llegaron a olvidarse de la dichosa crisis?
—Pues claro. Cuestión de voluntad. Tendría que habernos visto usted brindando por el Ibex encima del bidé.
—¿Qué fue lo que más les impresionó?
—A mí, personalmente, el juanete de mi suegra. Espectacular. Nunca había visto nada igual. Hasta que se mosqueó y no nos dejó sacarle más fotos. Bueno, también me encantó la escapadita al ‘spa’.
—Ah. ¿Salieron entonces del váter?
—Sí, pero solo un día. Mi marido y yo bajamos a la cochera.
—¿Tienen allí un spa?
—La economía se nos desaceleró tanto que acabamos vendiendo el coche. Y ahora, oye, con una buena manguera y algo de imaginación… Tenemos el Niágara en casa. Y eso que estoy operada de cataratas. Pero es que mi Lolo se pone… Y toda la tarde ahí, ¡pimpán, pimpán, a exfoliar, venga a exfoliar!
—¿Qué tal han comido estos días?
—Muy limpio, muy sano y de toda confianza. Temática marinera, eso sí: croquetas de pescado, tarta cangrejo, gominolas en forma de delfín.
—Y los niños, ¿se lo han pasado bien?
—¡Buenoooo, como locos! Los peques nos lavaban los azulejos con pistolas de agua. Luego les hacíamos teatro con títeres de toalla. Y los más creciditos, mucho deporte. Ya sabe: “Mens sana en el sanitario”.
—¿Cómo dice?
—Gozando del váter a tope. Que si la bici estática, que si encestando los calzoncillos en la cesta de la ropa sucia… Al mayor le tuve que gritar: “¡Ricardo, vale ya, que estás en el WC, no en la NBA!”.
—¿Recomendarían entonces este tipo de veraneo?
—Absolutamente. En serio se lo digo. Muchas veces nos dejamos una pasta por afuera y no sabemos lo que tenemos en casa. ¡Que vivan su váter, coño, que son cuatro días…!
—Ya, pero los vecinos…
—A esos, ni agua. Yo corrí la voz en la peluquería de que iríamos a un pequeño territorio tropical. El tema es despistar. Y como en septiembre venga alguno a enseñarme sus fotos o a vacilar, le encierro en mi baño. Con perdón, se va a cagar…
—¿Piensan repetir?
—Mire, si la cosa sigue así, haremos una Semana Santa de interior. Porque si todo sigue igual de jodido, la procesión seguirá yendo por dentro. De corazón se lo digo.

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Comentarios recientes

  • Millán 26/08/2010 12:16

    Pues a mi me gusta más el cierre: "Mire, si la cosa sigue así, haremos una Semana Santa de interior. Porque si todo sigue igual de jodido, la procesión seguirá yendo por dentro."

    Comentario fuera de tono

  • Leoncio 26/08/2010 12:02

    Jajajajaja. Grande, Maxi.
    Te compro la frase: "Con tres paquetes de sal y un par de caracolas, te dejas seducir por el rumor de las olas…"
    Felicidades, crack!

    Comentario fuera de tono

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