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La postal primera de la libertad

Marisol

Fecha: 04/07/2011 Ángel-Antonio Herrera
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Portada de Marisol Portada de Marisol

Aún no se había agotado un año desde “la muerte del muerto”, según diagnóstico de Umbral, cuando se aparecía en la portada de interviú Marisol, criatura prodigio del franquismo, lolita de tentación y violín femenino de los aires de la música de la libertad descerrajada que ya venía. Concretamente, Marisol se hizo celeste carne de mujer desnuda en septiembre del 76, y aquella estampa se hizo postal primera de oro de la Santa Transición, abriendo sitio para que otras famosas le tomaran el relevo, a toda braga, pero mejor sin bragas. interviú se vendía como el pan urgente, a cuarenta pesetas, y a César Lucas, el fotógrafo firmante de aquella Marisol insólita, le cayó el jaleo de responder por un supuesto delito de escándalo público, que se resolvió a su favor cuatro años después, con sentencia expresa y clamorosa donde no solo se rubricaba que aquellas fotos no eran “constitutivas de escándalo alguno”, sino que además resultaban “de una notoria calidad artística”. Qué extravagantes años, coño. Qué emocionantes y emocionados años. En efecto, aquella Marisol era arte, vestida solo de una flor pálida, mírenlo aquí, y también escándalo, si me apuran, pero escándalo de la libertad de contarlo y cantarlo todo a tanga quitado, empezando por una ninfa de izquierdas y acabando por un trinque de despacho, un apaño de forajidos de corbata o una orgía de comisiones de ilustres, según el lema de esta revista, “nos atrevemos con todo”. Si ponemos aún más ojo a la portada, nos sale Serrat, que acercaba a la afición los versos cantados de unos palabrones llamados Machado, Alberti o Hernández. Tierno Galván, el viejo profesor, salía restituido entonces en su labor docente, y daba mítines de cátedra de permisividad en la Universidad de Salamanca, antes de recalar en Madrid. Eso fue luego. Antes, hablaba aquí de coches y neveras, e inventaba otra movida antes de la movida que vendría, donde fue alcalde que hacía versos para la basca. Pero no nos desviemos del septiembre del 76. Marisol, sí, Serrat, Tierno. Tres naipes de la baraja de hombres y mujeres populares de talento que ensancharon los cimientos de la democracia amaneciente, cada uno a su manera. Luego, venía un reportaje sobre los oficios homicidas en Uganda de Idi Amin, aquel “carnicero de Kampala”, y otro sobre las faenas exorcistas en Baviera, porque los demonios se lo montan en cualquier parte. Servidos estaban, en fin, a vuelta de página, el erotismo, la política y la denuncia, un trípode infalible del mejor periodismo, que es verdad de valentía o no es nada. Qué arte de portada y qué portada de arte. Dicen que en las subastas de internet cotiza este ejemplar como un milagro. Y no nos extraña.

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Comentarios recientes

  • Julio Aliaga L 11/07/2011 17:39

    Yo llegué a estudiar a Madrid en 1978, muy joven. Recuerdo haber visto esa tapa de la revista, con Marisol que era un ícono de exportación española para América Latina. Fue una linda sopresa ver esa fotografía y seguirla mirando...

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  • Carlos Rivero 09/07/2011 12:55

    Vuestra revista de aquel entonces,con MARISOL, me
    regreso MUCHOS recuerdos de mi adolescencia, cuando
    vi sus peliculas "cantoras", los domingos, en mi
    natal Yucatan, Mexico.
    Conserve la revista hasta mi regreso al terruno,
    en 2001.
    FELICES 35 ABRILES !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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